Alerta roja en Williams: Aston Martin acecha mientras siguen intentando «comprender por qué el coche es tan lento»
Williams vuelve a pasar dificultades, esta vez en el circuito de Hungaroring. Aston Martin se ha convertido en una amenaza y el equipo sigue sin encontrar soluciones a la falta de competitividad de un FW48 que no funciona ni en circuitos rápidos ni en trazados mas lentos.

Williams solo ha tenido tres grandes premios de alivio este año: Miami, Canadá y Mónaco. El resto de la temporada está siendo para olvidar, con un monoplaza poco competitivo y que, además, empieza a ser indescifrable para el equipo y sus pilotos.
Para colmo, Aston Martin ha progresado considerablemente gracias a la introducción del AMR26B y se ha convertido en un rival que incluso amenaza con dejarlos atrás en cuanto afine un poco más el nuevo coche.
Mientras, Carlos Sainz y Alexander Albon apenas pueden intentar escapar de la eliminación en la Q1 y, los domingos, intentar ejecutar una carrera perfecta por si las circunstancias acompañan y algunos puntos llegan a ponerse a tiro.
Buscando soluciones sin esperar a las mejoras de Bakú
A lo largo de esta primera mitad de temporada, Williams ha ido introduciendo mejoras aerodinámicas acompañadas de un programa de reducción de peso que depende directamente del calendario de sustitución de piezas ya al final de su vida útil.
Sin embargo, el progreso ha sido prácticamente nulo en comparación con el de sus rivales directos, con Racing Bulls, Audi y, en menor medida, Alpine, tomando la delantera en este aspecto. Si Haas da un paso adelante con su nuevo paquete aerodinámico y Aston Martin confirma las buenas sensaciones de este viernes en Hungría, Williams podría pasar a la penúltima posición, solo por delante de Cadillac.
Por esa razón, en el equipo siguen trabajando intensamente para encontrar soluciones sin esperar a la gran actualización programada para el Gran Premio de Azerbaiyán. «Seguimos haciendo pruebas. Intentamos comprender por qué el coche es tan lento», apunta Alexander Albon a este respecto.
«Estamos aprendiendo cosas nuevas. El problema ya no es solo el peso. A medida que vamos reduciendo el peso del coche, las diferencias se mantienen, mientras que los demás equipos mejoran», lamenta el piloto tailandés.

Malas perspectivas, especialmente en carrera
Alexander Albon tiene los mismos temores que Carlos Sainz: que el nuevo paquete aerodinámico y de reducción de peso de Bakú no sea suficiente para hacer progresar a Williams. «Si no solucionamos esto antes de Bakú, creo que seguiremos estando al final de la parrilla a pesar de las mejoras, así que debemos seguir analizando cómo podemos mejorar el rendimiento del coche».
Y es que Williams no solo carece de velocidad a una vuelta, sino también de la consistencia necesaria para mantener un ritmo competitivo durante toda una carrera. «Empiezas bien, en las primeras cinco o seis vueltas, y crees que vas a la par con el grupo de mitad de tabla. Y de repente aceleran mientras mantienes el mismo ritmo y pierdes terreno durante toda la carrera».
Tras 10 grandes premios disputados, Williams es octavo en la clasificación general, con 11 puntos, uno más que Audi y 10 más que Aston Martin. El equipo alemán lleva una trayectoria ascendente y el británico parece que podría iniciar otra, por lo que no está todo dicho de cara al final de la temporada.
Fuente: Motorsport.comFotos: Alberto Fernández / Motor.es
