El Aston Martin AMR26 ha pasado de ser malo en todo a ser el mejor en un aspecto clave: «Un punto de partida para 2027»
La transformación que ha sufrido el monoplaza del equipo de Silverstone es una de las mayores de los últimos años, recuperando casi tres segundos por vuelta. No solo eso, además el Aston Martin AMR26 es ahora el mejor en un aspecto clave a la hora de pelear por los puntos cada domingo.

Que Aston Martin haya sido capaz de revertir la dramática situación en la que se encontraba es, no cabe duda, motivo de alivio para Adrian Newey y su equipo. Y, si bien la posición actual sigue estando muy lejos de la esperada, al menos permite competir y conservar la dignidad.
El AMR26 comenzó el campeonato siendo un coche pésimo en todas y cada una de las áreas, desde la aerodinámica hasta el motor. Pero la versión B presentada en el Gran Premio de Hungría ha cambiado eso en buena medida.
El motor, a pesar de haber sido actualizado también, sigue siendo el peor con diferencia. Pero en las curvas las cosas son distintas ahora. Y también en otro aspecto clave para ser competitivo en carrera.

El Aston Martin AMR26B, el mejor con los neumáticos
Ese aspecto en el que el Aston Martin se ha convertido en el mejor coche de la parrilla guarda relación directa con los neumáticos y es una de las razones por las que el monoplaza es más competitivo en carrera que en clasificación.
En su estreno en Hungría, aún con mucho que afinar en la puesta a punto, Fernando Alonso fue el piloto que más alargó su relevo inicial. El asturiano llegó a las 34 vueltas con sus neumáticos blandos, superando incluso a los pilotos que comenzaron la carrera con medios y duros.
En Zandvoort, la historia se repitió. El piloto español ejecutó a la perfección una estrategia de una parada para remontar desde la 18.ª posición hasta la novena, mostrando un ritmo equiparable al de sus rivales, a pesar de que estos iban a dos paradas.
Enrico Cardile, director técnico de Aston Martin, refrenda los datos con sus palabras, reconociendo que, «el coche se muestra especialmente fuerte en configuración de carrera. Es más suave con los neumáticos».
«Por supuesto, el rendimiento de los neumáticos también depende de cómo se gestionen durante la tanda, pero la dirección que hemos tomado con el coche es claramente la correcta», agrega, antes de mostrarse optimista de cara a la temporada que viene.
«Esto es especialmente importante porque este coche es el punto de partida para 2027. En cuanto al chasis, ahora tenemos una buena idea de hacia dónde debemos ir», remata.
Mike Krack, director de operaciones en pista de Aston Martin, también ha destacado este aspecto del AMR26B, señalando que, si bien «no siempre es la degradación de los neumáticos lo que marca la diferencia al final, tener «buena degradación es una mejor manera de empezar que tener una degradación muy elevada en comparación con nuestros rivales».
Tras el mal trago de Monza, donde la inferioridad del motor Honda ha sido definitiva, llega el estreno en Madrid, donde Aston Martin espera volver a pelear por las posiciones cercanas a la zona de puntos.
