Aston Martin pone fecha límite al AMR26B: «A partir de ahí, no hay nada más programado»
Tras haber empleado cuatro meses en renovar el AMR26 al 80 %, Aston Martin empieza a pensar en el coche de 2027 y ya ha programado el final del desarrollo del actual. El objetivo prioritario para las próximas carreras será reducir peso.

Aston Martin ha hecho un esfuerzo sobrehumano en los últimos meses, revirtiendo en gran medida el camino andado durante el invierno y transformando el AMR26 en un monoplaza capaz de pelear por los puntos a pesar del lastre que supone el motor Honda.
Eso ha propiciado que haya sido el equipo que más dinero ha gastado en desarrollo hasta la fecha. Pero eso va a cambiar, porque el calendario de evolución del AMR26B es ya muy corto y, de hecho, finalizará a finales de este mes de septiembre. Así lo ha confirmado el director técnico de la formación británica, Enrico Cardile.
La evolución aerodinámica se detiene, salvo sorpresa
El ingeniero italiano ha recordado que, «después de Hungría, introdujimos algunos pequeños ajustes: retoques en el alerón delantero y el suelo en Zandvoort. Esos serán los últimos desarrollos aerodinámicos previstos para este coche».

Enrico Cardile añade que, de hecho, solo llegarán piezas actualizadas al coche si ello contribuye al desarrollo del monoplaza de 2027. «La única excepción sería si, durante el desarrollo del coche de 2027, descubrimos algo que valga la pena probar en pista este año para mejorar nuestra correlación. Pero por ahora, no hay nada más programado».
Persiguiendo el peso mínimo
Que no vayan a llegar novedades aerodinámicas no quiere decir que el Aston Martin AMR26B no vaya a ser más rápido en las próximas carreras. De hecho, Cardile confirma que existe un plan en marcha para reducir peso en las citas de Monza, Madrid y Bakú.
«Todavía tenemos que completar nuestro programa de reducción de peso. Debería realizarse en torno a Bakú. A partir de ahí, básicamente usaremos esa versión final del coche durante el resto de la temporada», desvela el italiano.
Asimismo, el exingeniero de Ferrari afirma que la reducción de peso total que se conseguirá desde Budapest y hasta Bakú supone «una cantidad significativa, suficiente para mejorar drásticamente el tiempo por vuelta. Es un gran logro».
«A veces se consigue cambiando piezas individuales. Otras veces, implica replantearse el diseño original, incluso el del chasis. Es una combinación de pequeños detalles y grandes ideas estructurales. En Bakú, deberíamos estar muy cerca del límite de peso, que es donde siempre se busca estar», concluye Enrico Cardile.
