¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Ferrari lo tiene claro: la FIA utiliza una doble vara de medir con Mercedes

    El SF21 no ha estado a la altura del W12 en todo el año.

    Sumergidos en un año de restructuración después de cosechar el peor resultado de su historia en la temporada pasada, en Ferrari recelan de la actitud mostrada por la FIA frente a las dudas recientes en torno a la unidad de potencia de Mercedes.

    La Fórmula 1 ha demostrado a lo largo de sus más de 70 años de historia que la competición no se limita únicamente a lo que ocurre a la pista, con los despachos como el segundo escenario en el que decisiones de gran calibre en ocasiones afectan, y en gran medida, a la competitividad de los monoplazas en los circuitos.

    En 2019, hasta siete equipos llegaron a interponer una protesta contra Ferrari y una unidad de potencia que a los ojos de muchos jefes de equipo no cumplía con la legalidad del reglamento vigente, un primer paso que dio pie a un escándalo en el que los de Maranello y la FIA se iban a ver involucrados.

    Tras su lucha con Leclerc, a quien terminó por adelantar, Hamilton alabó el pilotaje excelso del joven monegasco.

    Si bien Jean Todt, presidente de la FIA, llegó a admitir que creían a ciencia cierta que Ferrari hizo trampas en 2019, reconoció a su vez que no podían demostrarlo. Esta polémica concluyó con un acuerdo privado entre ambas partes del que no se supo ningún detalle, con la colaboración estrecha de los italianos finalmente como cierre para atajar las futuribles lagunas de la reglamentación.

    Trampas secretas

    Fue entonces cuando, en la temporada 2020, Ferrari cosechó su peor resultado como equipo desde 1980: 6º puesto en el campeonato de constructores y un año para olvidar, con un proyecto de propulsor nuevo para evitar una mayor controversia, aunque un rendimiento tan pobre ya les había dejado en entredicho.

    En 2021, la última temporada antes de que se produzca la revolución reglamentaria que promete unos monoplazas más sencillos y con mayor competitividad en la pista, los señalados han sido los de Mercedes. Si la quema del aceite en el motor fue el objeto de la queja frente a Ferrari antaño, la refrigeración del aire en el interior del propulsor de Mercedes para aumentar consecuentemente su potencia es el punto que está en entredicho.

    De pelear por el título, Ferrari ha caído un nivel por debajo de Mercedes/Red Bull.

    El reglamento estipula una temperatura mínima que, según Red Bull y Ferrari, puede no ser la que se dé en este caso. Sin embargo, tan sólo la formación comandada por Christian Horner ha pedido explicaciones a la FIA, mientras que Mattia Binotto se ha limitado a conversar en privado con el dirigente británico.

    «Sin entrar en el tema del motor Mercedes, preferiría tocar otros temas que son bien conocidos, como los alerones flexibles y la gestión de las presiones de los neumáticos, que requirieron directrices técnicas», comentó Binotto antes de, irremediablemente, meterse de lleno en la polémica.

    «Esto no difiere de lo que ocurrió en 2019. ¿Por qué la actitud es diferente?»

    «Las medidas de la FIA eran necesarias, porque había quienes hacían una interpretación diferente a los principios del reglamento, y esto no difiere de lo que ocurrió en 2019. ¿Por qué la actitud es diferente? Quizás entonces estábamos demasiado expuestos a los medios de comunicación y sufrimos un ataque de nuestros rivales, pero eso ya es cosa del pasado», prosiguió.

    Sesgo incomprensible

    De este modo, el máximo responsable de Scuderia Ferrari en los circuitos afirmó que, si bien el parecido con respecto a su situación adversa de hace dos años es innegable, la reacción que ha tenido el órgano rector de la categoría reina del automovilismo no ha sido paralela.

    «Creo que volver al tono que se usó en 2019 sigue siendo un error. No obstante, creo que lo importante es subrayar que lo que ocurrió entonces no es diferente a lo que está ocurriendo ahora y ha ocurrido siempre en Fórmula 1», apuntilló Binotto.

    «Al igual que todos los equipos y fabricantes, tratamos de entender lo que están haciendo nuestros rivales. Analizamos las imágenes y nos fijamos en los datos del GPS. Tuvimos algunas dudas y las discutimos con Red Bull. Hablé personalmente con Christian Horner, pero no presentamos ninguna pregunta aclaratoria a la FIA», concluyó.

    Fuente: Autosport / Fotos: Scuderia Ferrari | Mercedes AMG F1