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Ferrari se sumerge aún más en el surrealismo: el pit-stop con demasiadas ruedas y la estrategia que desesperó a Leclerc

Ferrari se sumerge aún más en el surrealismo: el pit-stop con demasiadas ruedas y la estrategia que desesperó a Leclerc
Ferrari naufragó en las condiciones mixtas de Interlagos.
David Plaza
David Plaza6 min. lectura

Las caras de tensión que se vieron en el muro de Ferrari durante la sesión de clasificación hacían presagiar el caos. Y así fue, ya que el equipo italiano volvió a naufragar en los momentos clave de la sesión.

Ferrari está siendo objeto de burlas y críticas de manera frecuente este año. Y lo cierto es que no todas son justas, aunque muchas otras sí.

En la sesión de clasificación de este viernes en Interlagos, la formación italiana volvió a sufrir un revés considerable al no saber aprovechar las circunstancias y el potencial del coche para intentar lograr un buen resultado.

«Hablaré con el equipo. Estoy extremadamente decepcionado, el ritmo estaba ahí…»

De hecho, Carlos Sainz partirá quinto este sábado en la carrera al sprint, mientras que Charles Leclerc lo hará en la décima posición tras una Q3 surrealista en la que todo le fue mal al piloto monegasco.

Caos en boxes

Pero antes de eso, Ferrari ya demostró que el día tenía muchas opciones de torcerse cuando se sumió en el caos durante la Q1.

Tras rodar con los neumáticos intermedios en una pista que se estaba secando, Pierre Gasly fue el primero en atreverse a montar los neumáticos lisos. Y no le fue mal, pues en su segunda vuelta ya comenzó a marcar los mejores tiempos.

Esto animó al resto a hacer lo mismo, pero en Ferrari se produjo un embrollo que dio como resultado que Charles Leclerc estaba parado y sin neumáticos al mismo tiempo que Carlos Sainz esperaba justo detrás. Mientras, los mecánicos, confundidos, intentaban aclararse con neumáticos usados y nuevos por todos lados.

A pesar del retraso, finalmente ambos pilotos consiguieron pasar de ronda y el lío no llegó a mayores, aunque Carlos Sainz se quedó cerca de la eliminación al clasificarse para la Q2 con el 14º mejor tiempo.

La lluvia que no llega

En la Q2, las cosas se calmaron con unas condiciones de pista estables que permitieron a los Ferrari apoyarse en la velocidad de su coche para pasar con facilidad a la Q3.

Pero en la Q3, con el radar anticipando la llegada de la lluvia, Ferrari decidió dividir estrategias, mandando a Carlos Sainz a pista con neumáticos de seco y a Charles Leclerc con neumáticos intermedios.

El problema es que el monegasco era el único que había apostado por la llegada de la lluvia en menos de dos minutos, lo que se tarda en dar una vuelta de salida a Interlagos. Y, cuando esta no llegó, Leclerc quedó condenado.

«Fue una sesión de clasificación difícil, ya que fue muy intensa para todos los equipos", admitió el director deportivo de Ferrari, Laurent Mekies. «Es el tipo de clasificación en la que necesitas tomar muchas decisiones. Algunas de las que se tomaron funcionaron, otras funcionaron menos».

«En conjunto, es un poco frustrante porque metimos ambos coches en la Q3 y luego nos enfrentamos a una elección difícil. Por un lado, tienes una pista que está seca y hay una regla de oro que dice que debes salir cuanto antes si está seca», reflexionó el ingeniero francés.

La apuesta por los intermedios le salió rematadamente mal a Charles Leclerc.

«Por otro lado, esperábamos lluvias torrenciales inminentes, por lo que al final dividimos estrategias. Siempre sabes que, dependiendo del momento exacto de la lluvia, vas a tener un piloto feliz y otro infeliz», explicaba Mekies. «Eso es exactamente lo que sucedió. La lluvia llegó probablemente un minuto demasiado tarde para Charles, pero probablemente fue el momento adecuado para Carlos, que estaba segundo en la pista».

«Maravilloso, jodidamente maravilloso»

El propio Charles Leclerc mostró su enfado por la radio del equipo cuando le comunicaron que volviera a boxes para montar neumáticos de seco: «Maravilloso, jodidamente maravilloso», espetó. Y es que, a pesar del panorama, Ferrari no reaccionó rápido y permitió que Leclerc comenzará su vuelta lanzada con neumáticos intermedios en lugar de llamarlo a boxes de inmediato.

Cuando lo quisieron enmendar, ya no sirvió de nada, porque comenzó a llover y George Russell provocó una bandera roja, haciendo imposible mejorar los tiempos una vez que se reanudó la sesión.

Posteriormente, el monegasco explicó su punto de vista ante los medios de comunicación. «Esperábamos algo de lluvia, que nunca llegó. Así que ahora hablaré con el equipo y trataré de entender qué podemos hacer mejor en estas condiciones. Estoy extremadamente decepcionado, el ritmo estaba ahí…».

«Acepté la decisión de montar intermedios y luego sólo esperé a que lloviera, pero nunca ocurrió. Todavía tenemos un coche rápido. Ahora tenemos que ponernos manos a la obra y hacerlo todo bien durante el resto del fin de semana», concluyó.

Al menos un motor Ferrari se hizo con la pole, el del Haas de Kevin Magnussen, que protagonizó la sorpresa del día tras aprovechar mejor que nadie la incertidumbre y el estado de la pista.

Fotos: Scuderia Ferrari