Más pilotos ignoran el consejo de Sainz y se unen a Verstappen en sus críticas a la nueva F1 (incluido Norris)
Carlos Sainz aconsejó a sus colegas de profesión que no criticaran en público el nuevo reglamento, pero tras la clasificación del Gran Premio de Australia muchos se han unido al 'bando' liderado por Max Verstappen.

Tras el primer día de test en Baréin, Max Verstappen fue muy claro al describir la nueva Fórmula 1 como «Fórmula E con esteroides». El piloto neerlandés consideraba que la excesiva dependencia de la energía eléctrica obligaba tanto a gestionar que atentaba contra la naturaleza de la categoría. Algo que le valió las críticas de Lando Norris y George Russell, pero que encontró apoyo en Lewis Hamilton y Fernando Alonso.
Días más tarde, Carlos Sainz afirmó que consideraba «poco inteligente» criticar públicamente a la Fórmula 1, recomendando a sus colegas de profesión que tuvieran paciencia y que trataran el asunto en privado.
Pues varios de ellos no han hecho ni uno ni lo otro, ya que no han esperado siquiera a la primera carrera para emitir un firme y pesimista veredicto. Incluido un Lando Norris que hace pocas semanas aconsejaba a Verstappen que dejara la Fórmula 1 si tan poco le gustaba.
«Estaría bien tener coches que suenen bien, con un poco menos de complejidad, más parecidos a las carreras normales y buenas»
Norris cambia de parecer
«Fue muy divertido, realmente lo disfruté. Así que, si quiere jubilarse, puede jubilarse. La Fórmula 1 cambia todo el tiempo; a veces es un poco mejor y a veces no tanto, pero nos pagan una cantidad estúpida de dinero por conducir, así que realmente no puedes quejarte», respondió Norris a Verstappen a mediados de febrero.
«Quiero decir, cualquier piloto puede encontrar algo más que hacer; no es como si él o cualquier piloto tuvieran que estar aquí a la fuerza. Pero es un desafío, un desafío bueno y divertido para los ingenieros y los pilotos; es diferente», aseguraba el británico.
Sin embargo, en Australia el vigente campeón del mundo ha cambiado radicalmente de opinión, considerando que «el problema es que es una división 50-50 [entre potencia térmica y eléctrica] y simplemente no funciona».
«El modo recta implica muchos otros problemas. Desaceleras mucho antes de las curvas porque tienes que levantar el pie en todas partes para asegurarte de que la batería esté al máximo», describe el piloto de McLaren. «Si la batería está demasiado alta, también estás en problemas».
«Es difícil, pero es lo que tenemos. Como piloto no te gusta, pero simplemente hay que aprovechar al máximo lo que se tiene. Hemos pasado de tener los mejores coches jamás fabricados en la Fórmula 1 y los más agradables de conducir a probablemente tener los peores. Es un fastidio, pero hay que vivir con ello», lamentó Norris que, al ser preguntado directamente si había algo que le gustara de los nuevos coches, ha sido tajante: «La verdad es que no».

Hamilton y Hadjar ven una cosa positiva y otra negativa
Lewis Hamilton ha vuelto a reiterar sus palabras de semanas atrás, considerando que los nuevos monoplazas más pequeños y ligeros son «realmente agradables de conducir». Sin embargo, la gestión de la energía lo arruina todo.
«Lo importante es la potencia. La potencia es muy buena cuando la tienes, pero simplemente no dura. Empezamos la vuelta a medio gas al salir de la última curva y durante un cuarto de recta. Luego pisamos a fondo», describe el heptacampeón. «Va completamente en contra de lo que es la F1, que es atacar a fondo, y nosotros levantamos el pie y nos dejamos llevar. Esa parte no es muy buena, y no creo que a los pilotos les guste».
Isack Hadjar, compañero de Max Verstappen en Red Bull también fue preguntado por ello, limitándose a decir que «el chasis es bastante bueno, pero el resto no me convence».
Lance Stroll no entiende nada
El compañero de Fernando Alonso en Aston Martin, Lance Stroll, también compartió su opinión sobre el nuevo reglamento, abordando principalmente el asunto de las unidades de potencia. El canadiense admite que «cada uno tiene su opinión, pero creo que estaría bien tener coches que suenen bien, con un poco menos de complejidad, más parecidos a las carreras normales y buenas».
«Ahora tenemos el combustible verde. Podríamos competir con combustible sostenible, así que podríamos competir con motores que suenen realmente bien y como coches. Y es una pena que, como deporte, no estemos haciendo eso», terminaba.
Este asunto es algo que la FIA ya está barajando seriamente para la temporada 2028, aunque los fabricantes se muestran reacios a abandonar la tecnología híbrida y volver a los motores de combustión tradicionales, aunque estos utilicen gasolina sostenible.
