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    Así planea Red Bull usar motores Honda en 2022… y ser motorista en 2025

    Así planea Red Bull usar motores Honda en 2022… y ser motorista en 2025
    Red Bull ya prepara una nace específica para el desarrollo de los motores.
    David Plaza
    David Plaza4 min. lectura

    La reciente confirmación de la congelación del desarrollo de los motores a partir de 2022 permitirá a Red Bull seguir utilizando los motores Honda. Pero los planes de la firma austriaca van más allá y ya se prepara para convertirse en motorista independiente.

    Los motores Red Bull podrían ser una realidad en 2022, pues tras confirmar la FIA que el desarrollo de los propulsores quedará congelado al término de la presente temporada, los austriacos ya se preparan para heredar la tecnología que Honda abandonará en pocos meses.

    Pero, si bien no se tratará más que de un motor Honda renombrado, lo cierto es que los planes de alcanzar plena autosuficiencia de Red Bull llegan hasta las últimas consecuencias y, cuando entre en vigor el nuevo reglamento de motores en 2025, Red Bull Powertrains quiere diseñar y desarrollar un propulsor por sí misma.

    «Esta nave está técnicamente diseñada para el desarrollo del nuevo reglamento de motores»

    Así se llamará la nueva empresa filial de Red Bull que se dedicará a mantener y optimizar los motores a partir de 2022, según ha confirmado un Helmut Marko que ha dado más detalles sobre los planes ya en marcha.

    2025 en mente

    "Se establecerá una nueva empresa en Milton Keynes: Red Bull Powertrains», apunta el consejero de Red Bull. «El edificio número 8 está siendo adaptado como nave de motores. La de Honda (en Gran Bretaña) está más diseñada para motores eléctricos. No hay suficientes herramientas ni dinamómetros de última generación para llevar a cabo la optimización necesaria en los motores, esa infraestructura se encuentra en Sakura»

    Así pues, la nueva empresa se instalará en las dependencias del equipo, desechando las instalaciones de Honda y preparándose para crear el nuevo motor de 2025. «Esta nave de motores está técnicamente diseñada para que el desarrollo -si se mantiene dentro del marco previsto- pueda llevarse a cabo aquí para el nuevo reglamento de motores. Los motores serán técnicamente más simples y baratos en 2025», afirma Marko.

    «La inversión principal es el edificio y especialmente los bancos de pruebas», estima el austriaco. «Pero los costes de funcionamiento no serán mucho más altos que si hubiéramos comprado un motor. Cuesta más, pero no significativamente más».

    Una factura que, para los equipos cliente, suele rondar los 18 millones de dólares. Red Bull prefiere gastar un poco más pero obtener un motor a la carta. Y tiene una idea para reducir los costes. «Por supuesto que no sería otro fabricante de automóviles, pero sí cualquier otra empresa interesada», señala Marko al ser preguntado por la posibilidad de encontrar un patrocinador que ponga nombre al motor.

    Y es que, a raíz de sus desencuentros con Renault en 2014 y 2015, Red Bull recurrió a TAG Heuer para renombrar los motores franceses y financiar así el gasto de los mismos. Algo que hasta la llegada de Honda en 2019, permitió a ambas marcas disfrutar de una asociación fructífera que podría repetirse con esta u otra marca en 2022.

    Fuente: Motorsport-Magazin / Fotos: Red Bull Content Pool