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    El R25 ha impactado a la F1, ¿cambiará las cosas?: «Grita, crea atmósfera, da miedo»

    El Renault R25 generó mucha expectación entre los presentes en el circuito de Yas Marina.

    Varias han sido las personalidades de la Fórmula 1 que el pasado fin de semana admitieron quedar impresionadas por el espectáculo mostrado por Fernando Alonso y su mítico Renault R25 de 15 años atrás. Y eso ha propiciado algunas reflexiones.

    El pasado fin de semana en el circuito de Yas Marina, Fernando Alonso y el Renault R25 con el que se proclamó campeón del mundo en 2005 le robaron mucho protagonismo al Gran Premio de Abu Dhabi, última cita de la temporada 2020 de Fórmula 1.

    Y ello se debió principalmente a que tanto el piloto como el monoplaza nos recordaron a muchos -y descubrieron a otros tantos- que la Fórmula 1 era algo diferente años atrás. Y que antaño, los motores y las reacciones de los monoplazas generaban emociones que actualmente se han perdido en gran medida.

    «El V10 grita. Tiene el factor “wow” y también tiene el factor miedo»

    Por eso, hay quien reclama la vuelta de monoplazas más ligeros, pequeños y, sobre todo, ruidosos. Algo que ha hecho reflexionar a Toto Wolff, director de Mercedes y uno de los grandes nombres de la Fórmula 1 actual.

    «En primer lugar, el coche es una reliquia del pasado, de cuando la reducción de las emisiones de CO2 no estaba a la orden del día y la movilidad eléctrica no existía», precisa el austriaco. «Creo que acabamos de entrar en una nueva era y eso también significa hacer concesiones, pero estoy de acuerdo en que el coche se veía espectacular».

    «Era muy ágil, muy pequeño, 150 kilogramos más liviano, un motor chirriante y, aunque iba cuatro o cinco segundos más lento que los coches actuales, en las imágenes de televisión parecía que era mucho más rápido», admite Wolff. «Así que hay algo que aprender. Creo que siempre hay algo que aprender».

    Sensaciones perdidas

    Daniel Ricciardo, que debutó en la Fórmula 1 con los motores V8 atmosféricos previos a la era híbrida actual, coincide a la hora de señalar que los monoplazas actuales han perdido gran parte de la esencia de antaño que hacía que la categoría fuera temible.

    «Vi la (cámara) ‘on board’ y fue muy buena», apuntó el australiano. «Supongo que cualquiera que piense que Fernando es un poco mayor… no es el caso. ¡Creo que él sólo conoce ese tipo de velocidad y es rápido! Incluso en los pianos y eso, no era tímido, no era tímido a la hora de exigir la mecánica».

    «No tenía cronómetro, pero sé con certeza que iba mucho más lento que nosotros», aclara Ricciardo. «Pero parecía más rápido porque sonaba más impresionante. Y eso es por el V10. Grita. Tiene el factor “wow”. También el factor miedo. Creo que cualquier novato que se suba a un V10 se sentirá mucho más intimidado que con un V6».

    Actualmente, el sonido de los Fórmula 1 es mucho más apagado a consecuencia de los sistemas híbridos y del turbocompresor que incorpora el motor de combustión. Eso hace que, por ejemplo, los tapones ya no sean necesarios en el circuito.

    «Todavía tengo grabada en mi mente mi llegada a Melbourne, Albert Park, cuando era niño con mi padre», recuerda Ricciardo, de 31 años. «Recuerdo que bajamos del taxi para recoger nuestra maleta cuando llegamos al hotel y pude escuchar los coches de F1 desde la pista. El eco llegó a la ciudad, y recuerdo que miré a papá, nos miramos el uno al otro y se nos puso la piel de gallina. Así que había ese factor sorpresa».

    «No me malinterpretes, visualmente los coches que tenemos ahora implican un factor sorpresa más grande que nunca, porque son muy rápidos», prosigue Ricciardo. «Pero no intimidan con el sonido, (no tienen) ese rugido y ese grito. Es como un avión de combate, un F18. Si fueran eléctricos, no se verían tan geniales, ¿verdad?».

    En opinión del expiloto de Red Bull y Renault, «el sonido crea atmósfera. Si vas a un concierto o festival en vivo, son los grandes altavoces, es la atmósfera y el volumen. La gente paga por eso. Se emocionan por eso. Y hablando de primera mano, mi primera vez en un coche de F1, era sólo un V8, pero cuando el mecánico lo enciende en la parte trasera, y escuchas este rugido... da miedo».

    Abu Dhabi, un circuito a mejorar

    A este debate también contribuyó la carrera del domingo, que para muchos se hizo aburrida ante la dificultad de presenciar adelantamientos que el trazado plantea. Algo que Toto Wolff considera que la Fórmula 1 debe meditar.

    «Fue la carrera en la que recibí más mensajes con el emoji dormido», admite el austriaco. «No creo que nadie de la Fórmula 1 se arrepienta de haber tenido el R25 en el circuito, porque tenemos que analizar, ahora que lo hemos visto en vivo, qué es tan atractivo».

    «Como piloto, cuando el mecánico enciende un motor así y escuchas este rugido... da miedo»

    Las comparaciones son odiosas en muchos casos, pero Wolff considera que el haber visto rodar al R25 en Yas Marina puede ayudar a sacar conclusiones positivas para el futuro de la Fórmula 1.

    «¿Es la experiencia audiovisual lo que lo hace atractivo? Luego vi las imágenes sin el sonido y seguía siendo genial, ¿por qué? Creo que tenemos que analizar eso», pide Toto Wolff. «Somos parte interesada del deporte y tenemos que mejorar en todos los aspectos, pero creo que todos nosotros, incluida la F1 y los promotores locales, lo miraremos y diremos: “¿Qué podemos hacer?”. A veces necesitas una carrera como esta para ponerte en movimiento y dar el siguiente paso».

    «Estoy seguro de que las carreras en este circuito (Yas Marina) pueden ser muy emocionantes si elegimos el trazado de pista correcto y no me gustaría perder Abu Dhabi del calendario», afirma Wolff. «Es un lugar fantástico y una de las mejores atracciones para los invitados cuando podemos recibirlos aquí, es glamuroso. Sólo tenemos que darle carreras más espectaculares».

    Fotos: Renault F1 Team