GP Países BajosSainz, condenado en Zandvoort a pesar de los cambios «No hemos encontrado nada, vamos a sufrir»
El piloto madrileño vuelve a toparse de frente con otro fin de semana repleto de dificultades. Carlos ha finalizado la Sprint en 20º posición, sin haber podido encontrar ritmo a pesar de los cambios de reglajes realizados, antes y durante la carrera.

Carlos Sainz no consigue levantar cabeza. El piloto madrileño no ha podido extraer nada positivo tras los cambios de reglajes y ha finalizado la carrera Sprint de Zandvoort en 20º posición, solamente delante de Nico Hulkenberg y Sergio Pérez, ambos con problemas mecánicos.
El piloto de Williams ya ha sumido que, una vez más, le tocará mentalizarse para sufrir una falta de rendimiento que ya comienza a ser habitual. El FW48 no responde y, además, Carlos se ha visto obligado a llevar unas piezas antiguas tras dañar el monoplaza en los entrenamientos libres.

Carlos, de nuevo mentalizado para sufrir
Esta situación en Williams ya no es una novedad. Durante las últimas pruebas del campeonato, el equipo británico se ha sumido en una dinámica en la que nada acaba de salir como se esperaba. El FW48 no parece adaptarse a ningún circuito y, hasta que las mejoras lleguen, en Grove no consiguen encontrar la solución.
Tras el complicado viernes, Williams intentó cambiar de reglajes en el monoplaza de Carlos, sacrificando una ya de por sí retrasada posición de salida con la esperanza de encontrar algo de rendimiento. La apuesta no parece haber dado beneficios.
«Hemos buscado un coche un poco diferente al de ayer, para ver si encontrábamos algo. Desgraciadamente parece que no nos ha dado nada», asumió Sainz.
Carlos fue rápidamente adelantado por Fernando Alonso, quien utilizó la misma táctica de cambiar reglajes, aunque con resultados distintos. Tras ello, Williams siguió intentando buscar soluciones en medio de la Sprint, con cambios de ajustes en el ala delantera. Nada de lo que intentaron funcionó. «Hemos descartado cosas de las que podían ir mejor, pero no parece que haya nada que vaya mejor», confirmó Sainz, cabizbajo.

La falta de piezas complica la situación mientras que Bakú es la única esperanza
El piloto madrileño ya había asumido tras el día de ayer las dificultades que se iban a prolongar durante el resto del fin de semana. Aun así, la Sprint ha sido un jarro de agua fría para Sainz, que ha hecho hincapié en su previsión: «Vamos a sufrir».
Si el rendimiento de base del FW48 no es precisamente brillante, la falta de componentes no ayuda. Sainz dañó su monoplaza durante los entrenamientos, lo que le dejó sin repuestos de la misma especificación para el resto de Gran Premio.
«Estamos yendo con un coche bastante comprometido, después de habernos quedado sin algunas partes buenas», aclaró Sainz, consciente de que poco más se puede hacer.
En este contexto, Bakú se presenta como una esperanza para Carlos y Williams, tanto por el problema de rendimiento como por los repuestos. En Azerbaiyán se presentarán las mejoras sobre las que han trabajado los últimos meses y en las que se apoyan para cerrar, por fin, esta dinámica.
