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    Los salarios de los pilotos de F1 son absurdos, según Max Mosley

    El ex presidente de la FIA, Max Mosley, analizó cuál es el principal problema financiero de los equipos. El británico señala que el alto salario de los mejores pilotos desequilibra las cuentas y propone un límite presupuestario, un tope de dinero que las escuderías deberían repartir entre el coche y el piloto.

    En la búsqueda constante de equilibrio económico en la Fórmula 1, algo no cuadra para Max Mosley. El ex presidente de la FIA señala a los salarios de los pilotos como principal barrera que los equipos deben salvar para la supervivencia. Así lo declaró en una entrevista con la revista GQ, donde no dudó en calificar los sueldos de los principales conductores como algo 'absurdo'. Mosley sigue con su idea de controlar los gastos de las escuderías. Propone un reparto económico equitativo y que sean los equipos quienes decidan en qué invertir más, si en mejorar el monoplaza o en contratar a un piloto de más talento.

    Así defendió su propuesta: "Es absurdo. Si yo fuera un dictador en el deporte, cada equipo tendría el mismo dinero. Entonces ellos podrían decidir si gastar más en sus pilotos y menos en el coche o viceversa". Además, considera que el hecho de que las estrellas cobren tanto supone egos y envidias y descentra a los pilotos: "Toda la preocupación de los pilotos es ver lo que ganan en comparación con los demás". La diferencia entre lo que cobran los pilotos punteros y los más jóvenes o los de las escuderías más humildes es excesiva, según Mosley, pues todos se ponen al volante jugándose la vida.

    En ese sentido, el que fuera presidente de la FIA desde 1993 hasta 2009, celebra que la seguridad en Fórmula 1 haya mejorado sustancialmente y que eso, en lugar de recortar el interés de los fans, lo aumentara: "La sabiduría convencional era que si hacíamos más seguro este deporte, menos gente lo vería, pero ha sucedido lo contrario". Este aspecto es uno de los que más atención requiere, dice Mosley: "Me preocupa la seguridad porque he visto las consecuencias. Un acto terrorista que mata a diez personas se considera masivo, pero hace no mucho tiempo morían todos los días más personas en las carreteras. El 11-S en América dio la vuelta al mundo, pero mueren más personas al volante".