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Calor intenso, lluvia, nubes, granizo: así afecta la meteorología a las placas solares

Calor intenso, lluvia, nubes, granizo: así afecta la meteorología a las placas solares
Los fenómenos meteorológicos afectan al rendimiento de los paneles solares.Depositphotos.com
David Plaza
David Plaza6 min. lectura

Los paneles solares producen energía a partir de la radiación solar. Pero su eficiencia y capacidad dependen de los fenómenos meteorológicos. Te contamos en qué medida afecta cada uno de ellos a la producción de energía fotovoltaica.

Todos sabemos que las placas solares aprovechan la radiación solar para producir energía eléctrica. Pero, ¿necesitan luz directa del sol o también funcionan cuando está nublado? ¿Y cuando llueve? ¿Puede el granizo romper las placas solares? Vamos a responder estas y otras preguntas que seguro que te intrigan.

Cómo afecta la meteorología a los paneles solares

Son varios los fenómenos meteorológicos los que afectan a la producción de una instalación fotovoltaica. Pero no todos son negativos, algunos incluso son beneficiosos y permiten incrementar la producción. Te contamos todo sobre ellos.

«Los fabricantes deben garantizar impactos de granizo de hasta 80 km/h»

El calor intenso

Aunque existe la creencia de que los meses de verano son los más propicios para la producción de energía solar, lo cierto es que todo depende de la temperatura ambiental. De hecho, un exceso de calor afecta al voltaje y reduce la eficiencia de los paneles solares.

Según los fabricantes, la temperatura ambiental ideal para un panel solar se encuentra entre los 20 y los 25 ºC. Y todo lo que sea subir de 30 ºC implica pérdidas de rendimiento de un 10% o más.

Además, el lugar de colocación de los paneles solares también influye. Generalmente, estos se sitúan en los tejados, que acumulan aún más temperatura y afectan al rendimiento final. Por eso, siempre es aconsejable colocar los paneles sobre una estructura que permita crear un hueco libre por el que circule el aire y reduzca un poco la temperatura.

En cualquier caso, la mayor cantidad de horas de sol del verano compensa dicha pérdida, por lo que los meses de mayor producción neta suelen ser junio, julio y agosto.

Los cielos nublados

No es cierto que los paneles solares necesiten luz directa del sol para generar energía, por lo que en días nublados unos buenos paneles seguirán produciendo una buena cantidad de electricidad gracias a la luz difusa que se filtra a través de las nubes.

Las nubes reducen notablemente la producción de electricidad, pero no la eliminan por completo. Foto: Depositphotos.com

Sin embargo, es obvio que las nubes y/o las sombras afectan y mucho a la producción total. Todo dependerá de la opacidad de las nubes y de si estas se intercalan con cielos despejados, pero la producción puede oscilar entre un cuarto y la mitad de lo que se generaría en un día despejado.

La lluvia y la suciedad

Ya te hemos contado en otro artículo cómo afecta la suciedad a los paneles solares. Y es que todo lo que sea depositar residuos sólidos sobre las células fotovoltaicas restará capacidad de absorción de la radiación solar y, por tanto, efectividad.

Pero la lluvia, que no afecta en absoluto a un panel solar desde el punto de vista de su integridad, puede incluso ser beneficiosa si es lo suficientemente intensa como para limpiar la superficie del panel. Este acumula poco a poco polvo, arena, excrementos de pájaros, hojas, etc, y un buen chaparrón puede contribuir a reducir o eliminar todo eso.

Obviamente, si hablamos de una lluvia de barro, con calima, etc, el efecto será justo el contrario, ya que ensuciará aún más la superficie de la placa solar.

El viento y la nieve

¿Afecta el viento a la producción de electricidad de los paneles solares? Lo cierto es que es beneficioso porque contribuye a reducir la temperatura. Y, salvo que llegue un huracán a tu zona, no debes preocuparte por la intensidad del mismo porque si tus paneles han sido correctamente instalados resistirán sin problemas.

La nieve y la suciedad afectan negativamente a la generación de electricidad. Foto: Depositphotos.com

Otro tema es el de la nieve, que obviamente inutiliza por completo la producción de energía solar como si de la noche se tratara. La nieve acumulada crea una capa que hace imposible la absorción de luminosidad. Es por eso que, tras una nevada, es aconsejable limpiar los paneles para que estos vuelvan a producir electricidad.

Las tormentas eléctricas y el granizo

Con el objetivo de proteger las instalaciones fotovoltaicas, estas se conectan a tierra para derivar el voltaje y gestionar adecuadamente la sobretensión. Por tanto, es poco probable que un rayo dañe una instalación fotovoltaica correctamente instalada.

En cuanto al granizo, tampoco debería haber problema siempre y cuando este no sea exageradamente intenso, pues los fabricantes deben garantizar impactos de granizo de hasta 80 km/h.

Fotos: Depositphotos.com