VW y CUPRA convierten tu coche eléctrico en una fuente de ingresos gracias al V2G: hasta 720 euros al año
Los coches eléctricos no van a servir únicamente como medio de movilidad en el futuro, también serán una pieza clave en los sistemas eléctricos. Volkswagen acelera esta idea al ofrecer por primera vez un pack integral para que sus clientes usen la tan necesaria tecnología V2G.

Con los coches eléctricos modernos, nos hemos encontrado con la primera de las funciones de carga bidireccional, la V2L, con la que podemos cargar dispositivos externos como ordenadores, neveras, móviles… Sin embargo, esta tecnología tiene unas aspiraciones mucho mayores: Volkswagen lo sabe y en este año 2026 empezará a aplicar con sus eléctricos la tecnología V2G.
Se trata de la carga bidireccional que devuelve la energía de la batería del coche a la red eléctrica. Según las estimaciones de Volkswagen para su nuevo plan junto a Elli, su filial energética, un conductor con un coche eléctrico podría ganarse una bonificación de hasta 720 euros durante el primer año de uso, lo que permitiría recorrer 15.500 km de conducción gratis.

Elli y su pack V2G
Los tiempos han cambiado en la industria del automóvil, pero también para las redes eléctricas. Las energías renovables están ganando protagonismo, pero no son tan estables, como pudimos vivir de primera mano en España con el famoso apagón de abril del 2025.
Para que te hagas una idea: solo en Alemania, en 2024, se desperdiciaron 9.374 GWh de energía renovable, la que podría haber alimentado a 3 millones de coches eléctricos durante un año, porque no había una capacidad de red y almacenamiento suficiente por entonces.
Aquí es donde entran en juego las baterías de los coches eléctricos: Volkswagen, a través de Elli, se imagina un futuro en el que pueda gestionar las baterías de sus coches eléctricos y crear una especie de central eléctrica virtual, comenzando por Alemania este mismo año.
Los vehículos eléctricos compatibles de Volkswagen, Volkswagen Vehículos comerciales y CUPRA serán los primeros protagonistas de este plan que incluye un paquete integral de productos:
- Un cargador doméstico Elli BiDi, compatible para trabajar con corriente continua.
- Una tarifa especial llamada Volkswagen Naturstrom V2G Flow.
- Y una aplicación para el smartphone, la Elli BiDi, donde poder controlar los procesos de carga.

Gana dinero dejando tu coche conectado a la red
El conductor tiene una tarea muy sencilla: dejar su coche eléctrico conectado y establecer en la app cuándo debe estar disponible el vehículo y con qué nivel mínimo de carga. Durante el resto del tiempo, será la tecnología V2G la que vaya utilizando la energía de la batería para entregarla a la red cuando sea necesaria y cuándo devolverla al vehículo cuando la tarifa sea más económica.
De esta forma, los conductores podrán usar la batería de sus coches y ganar dinero vendiendo dicha energía al sistema energético de la red. Para obtener los 720 euros de bonificación, o 60 euros máximos al mes durante el primer año, se deben cumplir eso sí algunos requisitos.
Por ejemplo, el vehículo debe tener la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, con la versión de software 3.5 y batería de al menos 77 kWh, o bien ya todos los modelos con software ID con la versión 6. Volkswagen estima que ya hay un millón de vehículos compatibles que podrían participar en esta primera aproximación a la tecnología V2G en los domicilios, 360.000 de ellos en Alemania, donde se iniciarán las pruebas a finales de este año. Francia y Reino Unido podrían ser los próximos destinos.

Pero además, la bonificación mencionada se cumple con 250 horas de conexión al mes, requiriendo un tiempo mínimo de carga de tres horas por sesión de carga. Y al menos, esta estará limitada a un número determinado de clientes, pero se espera que las ventajas se puedan extrapolar en el futuro con iniciativas así.
Volkswagen lo pone fácil: lo incluye todo en un mismo pack, para que el conductor se despreocupe por buscar cada elemento por separado. Elli será el gestor energético, agrupando las capacidades de las baterías disponibles, las integrará en el mercado energético y comercializará la flexibilidad que resulte de toda esa energía.
«El coche eléctrico se integrará en un sistema digital de energía y movilidad: podrá almacenar electricidad, cargarse de forma controlada, devolver energía a la red y, por lo tanto, generar valor económico añadido incluso estando aparcado», asegura la marca.
El objetivo, entre otros, de una tecnología así es el de dar una mayor estabilidad a la red eléctrica, a la que vez que se accede a miles de millones de euros en potencial todavía sin explorar: según Fraunhofer ISI, la carga bidireccional podría reducir los costes del sistema eléctrico en Europa hasta en 22.000 millones de euros para 2040, lo que supone un ahorro acumulado de 175.000 millones de euros.

