¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Acura NSX Zanardi Edition, un coche de culto muy exclusivo

    Acura NSX Zanardi Edition, un coche de culto muy exclusivo
    Acura NSX Zanardi Edition
    Javier Costas
    Javier Costas9 min. lectura

    El Honda NSX es un deportivo muy deseado. No, no hablo del modelo actual, sino del clásico de finales de los 90. Dentro de su maraña de versiones existe una muy especial. Primero, porque solamente existen 50 unidades y segundo, porque solo se vendió en Estados Unidos. Se trata del Acura NSX Zanardi Edition y recientemente se ha vendido uno de ellos por más de 120.000 euros.

    La gente de Bring a Trailer ha tenido entre sus manos lo que podríamos denominar un unicornio dentro del universo NSX. Nada menos que un Acura NSX Zanardi Edition, del que solamente existen 50 ejemplares. Bueno, realmente existen 51 si contamos el "coche 0", es decir, el creado como unidad de prensa y que también fue mostrado en los salones en el momento de su lanzamiento.

    No es ni el más rápido, ni el más ligero, ni el más potente. Pero sí es una auténtica rareza por la historia de cómo surgió y su enfoque, típicamente americano. Se considera al NSX Type S-Zero (JDM) como el más exclusivo, ya que solamente se produjeron 30 unidades destinadas a un uso en track days. Pero el Zanardi fue concebido para un uso en carretera, así que vamos a ponernos en situación y conocer un poco más sobre esta versión.

    Honda decidió en 1984 lanzar su deportivo más radical hasta la fecha con las miras puestas en el Ferrari 328 y, posteriormente, en el 348. Diseñó para ello un biplaza de motor central que fue dado a conocer por primera vez en el Salón del Automóvil de Chicago de febrero de 1989. Allí se pudo ver que los japoneses habían puesto toda la carne en el asador, con soluciones nunca vistas en un coche de producción.

    El motor era un 3.0 V6 de 24 válvulas, con doble árbol de levas y sistema VTEC. En un principio, Honda no tenía pensado incluir su característica distribución variable, la cual se estaba desarrollando paralelamente para el Integra. Sin embargo, el por aquel entonces presidente de Honda, Tadashi Kume, no veía la lógica de no usar un motor con esta tecnología en su modelo insignia y sí en un vehículo inferior como el Integra.

    Así que los ingenieros tuvieron que rediseñar la parte superior del motor para dar cabida al VTEC, que desarrollaría finalmente 270 CV. Una vez fabricado, se dieron cuenta que no cabía en el hueco, pues había sido concebido para el anterior motor, así que tomaron la decisión de inclinarlo 5º hacia atrás.

    Posteriormente recibiría un motor 3.2 (1997) con ligeras mejoras que elevaría la potencia hasta los 290 CV y 304 Nm de par máximo. El peso era de 1.370 kg, aunque las versiones aligeradas, como las del NSX-R, llegaban a declarar en báscula 100 kg menos.

    El NSX tiene, como hemos visto, el honor de presentar soluciones novedosas. Fue el primero coche de producción en contar con un monocasco de aluminio. La suspensión delantera y trasera era de doble trapecio, construida en aluminio forjado, al igual que las llantas.

    Dentro del motor se usaron por primera vez bielas de titanio y pistones forjados, algo necesario cuando haces un motor capaz de subir hasta las 8.300 vueltas, que era donde empezaba la línea roja. También usaba un sistema de acelerador electrónico Throttle-By-Wire.

    Y sí, Ayrton Senna estuvo involucrado en su desarrollo junto al piloto Satoru Nakajima, quienes trabajaron para aumentar la rigidez del chasis y mejorar el comportamiento de la suspensión, haciéndolo más radical (pero también mejor) respecto a los primeros prototipos. Obviamente hablar de Senna y el NSX es hablar de mocasines negros con calcetines blancos así que, dentro vídeo.

    Ayrton Senna llevó al límite al Honda NSX-R en Suzuka

    Tras cinco años en el mercado, en 1995 se lanzaría el Honda NSX-T. La “T” viene de targa, ya que esta versión contaba con un techo desmontable en color negro (más adelante vendría en el color de la carrocería), comercializándose en Japón, pero sobre todo en Estados Unidos.

    Al quitar el techo, el chasis necesito refuerzos estructurales que elevaron el peso en aproximadamente 45 kg. Había además cambios en los tarados de los muelles de la suspensión, barras de torsión, etc. Prácticamente en América se convirtió en el único modelo que se podía comprar, dejando de comercializarse el coupé.

    Tras la actualización que sufrió el modelo en 1997, donde se revisó casi por completo y se añadió el mencionado motor 3.2, Honda introdujo en 1999 el Acura NSX Zanardi Edition. Conmemoraba así los dos títulos de Alex Zanardi en el CART IndyCar conseguidos en 1997 y 1998.

    Se fabricaron los mencionados 50+1, todos ellos identificados con una placa de aluminio cepillado con el logo de Acura y la firma de Zanardi, además del número trasero. Iba ubicada al lado del mamparo trasero. Todos se vendieron con configuración de techo rígido y un único color, denominado New Formula Red y que era réplica del usado por Zanardi junto al Chip Ganassi Racing. Esta versión estaba basada en el NSX Type-S japonés.

    La unidad número 01 fue regalada a Zanardi como premio por sus dos títulos consecutivos

    Era 68 kg más ligero que el NSX-T, pero hemos visto que este era 45 kg más pesado que las versiones con techo duro. Los otros más de 20 kg que se ahorraron fue gracias a varias modificaciones como montar un alerón trasero más ligero (-1,6 kg), un cristal trasero más fino (-1,90 kg), una nueva batería aligerada (-3,08 kg) y llantas BBS (-4 kg). Pero el mayor ahorro se conseguía al montar una dirección de piñón y cremallera sin asistencia eléctrica (-14,5 kg).

    Además, solamente se vendía con caja de cambios manual de seis velocidades. Dirección mecánica y caja manual, orgásmico. Exteriormente no había demasiados cambios. Además del color exclusivo (el techo también estaba pintado), llevaba una nuevo recubrimiento de las entradas de aire en malla de aluminio y unas tapas centrales de las ruedas diferentes.

    En el interior el pomo del cambio estaba fabricado en titanio, un tono que se utilizaba también en la consola central. Los paneles de las puertas estaban tapizados en tela perforada tipo gamuza. Los asientos eran de mixtos de cuero/gamuza con costuras en rojo (el volante también llevaba los pespuntes en este color).

    En el motor no había cambios (290 CV), pero al ser más ligero se modificó el comportamiento de la suspensión haciéndola ligeramente más rígida delante y detrás, para mejorar el control. Esto supuso un aumento de peso de medio kilogramo. Los amortiguadores eran un 99% y 31% más firmes -respectivamente- en rebote y un 72% y 50% en compresión.

    Los muelles eran un 103% y un 32% más firmes y la barra estabilizadora trasera, más rígida y con una pared más gruesa. De los 17,2 mm de grosor con tubo de 2,2 mm de espesor se pasó a una estabilizadora de 19,05 mm de grosor con espesor de 2,7 mm. La altura también se redujo en 15 mm delante y 7,5 mm detrás.

    El precio del Acura NSX Zanardi Edition, nuevo y en 1999 (que solamente se vendió en unos pocos concesionarios), era de 84.745 dólares (77.420 euros). Ajustando la inflación de estos últimos 20 años, actualmente habría costado casi 120.000 euros. Curiosamente, lo que ha salido en subasta este pasado jueves, se vendió por algo más de 120.000 euros con 91.000 km, casi como si fuese nuevo.

    Fuente: Bring a Trailer