BMW mantendrá las suscripciones en sus coches, pero descarta cobrar un extra por dos funciones clave
BMW fue una de las primeras marcas que anunció la explotación de los equipamientos por suscripción. Un sistema que no es muy del gusto de los clientes, y del que la marca alemana también ha reconocido algunos errores. Aún así, ha aclarado por lo único que no te pedirá dinero.

Que BMW se equivocó con ofrecer determinados equipamientos, que ya estaban en sus coches, sin permiso de los dueños, fue mucho más que un desacierto. La firma alemana quiso ser una de las primeras marcas en explotar el negocio de la suscripción al más alto nivel, pero aquello de ofrecer los asientos calefactables por tiempo definido y con un precio fue un despropósito. Instalar componentes en las configuraciones de fábrica sin permiso de los propietarios, y sin previo aviso, no debió ocurrir nunca.
Los de Múnich reconocieron tan tremendo error, por lo que decidieron no persistir en instalar los componentes físicos de determinados equipamientos opcionales, por lo que si ya no instalas, por ejemplo, los dichosos asientos calefactables, nunca tendrás oportunidad de disfrutar de ellos. Aún así, las suscripciones llegaron para quedarse, aunque no son pocas las voces que invitan a aclarar las condiciones de compra, pues adquirir determinados servicios para siempre y que la marca los elimine al transferir el coche a otro propietario, se le debe poner fin al pagarlo por doble.

BMW no se equivocó con la suscripción, sí con montar componentes sin permiso
Así, mientras que un gran número de clientes no tiene problema con las suscripciones, simplemente, porque no está interesado en ellas, ni en esos equipamientos adicionales que podría montar, BMW sí ha confirmado que mantendrá las suscripciones en el campo de las tecnologías basadas en software. Esto son, claramente, las funciones de conectividad y también los asistentes de seguridad a la conducción.
Convertir el chasis en un bastidor adaptativo es fácil: sólo necesitas pasar la tarjeta de crédito, como descubrió un cliente de BMW en Eslovenia, para activar esa suspensión deportiva continuamente adaptativa, por 25 euros al mes. La marca alemana te da la opción de probarlo durante un mes, y después renovarlo por un mes, un año, tres años o comprarlo para siempre. Eso cuesta 460 euros, y 325 euros por tres años. Pero los asistentes de conducción son otra cosa bien diferente, y aquí sí creen que pueden sacar una importante tajada.
Alexandra Landers, jefa de producto de BMW, en unas declaraciones a un medio australiano, reconoció haberse precipitado con la calefacción de los asientos, pero también admitir que las ayudas a la conducción sí son un acierto, al entender que estas ADAS tienen unos costes operativos que la marca no puede asumir íntegramente; especialmente, el uso de las nubes de datos donde sus modelos almacenan informaciones de diferente índole; por ejemplo, obras o deficiencias en un punto kilómetros de una ruta.
BMW dice sí a la suscripción de las ADAS, no a la potencia o autonomía
La tienda ConnectedDrive no sólo ofrece aplicaciones de conectividad, también otros sistemas como el aparcamiento autónomo, el asistente de luces altas o la información del tráfico en tiempo real. Por poner un ejemplo, el primero tiene un coste de casi 25 euros al mes, el segundo unos 100 euros al año y el asistente de las luces de carretera cuesta unos 220 euros, para toda la vida. Ojo, estos precios no son válidos en España, sino para Australia, pues para conocerlos es necesario iniciar sesión en el Store de BMW.
Lander señala que los nuevos BMW estarán equipados con los sensores y cámaras necesarios para habilitar ciertos sistemas -instalados detrás del cristal negro brillante en el frente de los Neue Klasse- como el BMW iX3 que ya hemos probado, y que no serán utilizables a menos que los propietarios estén dispuestos a pagar por ellas, aclarando que «No es todo lo que está a bordo, pero sí son tecnologías a bordo».
La responsable de este área también ha admitido que sólo hay una cosa que los clientes nunca podrán comprar: potencia. «BMW jamás lo hará». La marca de Baviera ha señalado que la potencia adicional y la autonomía extendida no serán opcionales en sus modelos. «El coche que compres debería cumplir con tus especificaciones, por lo que en tus manos está adquirir una versión o la más cara». Eso dependerá de cada uno pero, el fabricante, aclara que, en ocasiones, «probablemente sea más rentable». Además, BMW confía en que cada versión tendrá un uso ideal, para el cliente, por lo que no será necesario añadir ni reducir potencia o autonomía.

