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    Bugatti revela los detalles más desconocidos de su motor W16

    Bugatti revela los detalles más desconocidos de su motor W16
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    Detalles del motor W16 de BugattiBugatti
    Fran Romero
    Fran Romero6 min. lectura

    Bugatti ha confirmado que comienza una nueva era en su historia, completa y radicalmente diferente de la que nos tenía acostumbrados. El fabricante francés ha dado a conocer algunos detalles de uno de los motores más brutales que ha acompañado a los dos hypercar de su historia más moderna. Secretos desconocidos de un propulsor que ya irá a parar a las vitrinas.

    En pocas ocasiones, las grandes marcas de deportivos ofrecen tantos detalles de sus motore, limitándose más aún a ofrecer información de los componentes clave que son parte del brutal rendimiento que pueden llegar a ofrecer. Pero Bugatti acaba de cerrar un capítulo de su historia más reciente protagonizada por dos modelos clave, el Veyron y el Chiron. Los dos han compartido uno de los motores más brutales que jamás se han producido, un propulsor con unas especificaciones y un rendimiento inigualable.

    Gracias a la nueva era marcada por la electrificación, la marca francesa ha dado más detalles del motor de 16 cilindros en W, suma de la unión de dos bloques V8 y cada uno de 4.0 litros biturbo, por lo que el cubicaje de 8.0 litros y sus cuatro unidades de sobrealimentación no permiten que haya existido algo similar. Los ingenieros de Bugatti han confirmado que un motor de este tipo cuenta con, nada menos, que 3.712 piezas. Unas pocas menos de las que Ferdinand Piëch, el entonces presidente del grupo deseaba. Porque, su sueño era crear un W18. para el Veyron y, posteriormente para Chiron y Centodieci, pues hay que tener en cuenta que ha permanecido en uso 20 años.

    Tecnología avanzada en el motor W16 de Bugatti, único en el grupo Volkswagen

    El motor W16 de Bugatti pasa a la historia

    Estrenado en 2005 a bordo del Bugatti Veyron, hasta entonces no existió ningún hypercar con semejante mecánica, capaz de lanzarse hasta los 100 km/h en solo 2,5 segundos y superar una velocidad máxima de 400 km/h, con una potencia máxima de nada menos que 1.001 CV. Las diferentes versiones de este modelo fueron incrementando esta cifra hasta llegar a los 1.500 CV en marzo de 2015 cuando se estrenó el Chiron, y hasta el tope máximo de 1.600 C del Centodieci. El importante aumento experimentado fue una consecuencia de una serie de importantes modificaciones, instalando cuatro turbocompresores más grandes, 32 válvulas que digerían la admisión y escape de un doble sistema de inyección de combustible.

    Lo mejor de todo es que un bloque así lleva a pensar que su peso se acerca más a la tonelada pero, en realidad, fueron muchos menos. Presume de ser un motor que pesa solo 400 kilos -en parte, gracias al uso de carbono- y de titanio para el escape, uno de los pocos materiales ligeros y capaces de resistir el elevado calor de los gases de escape. Y, tampoco es más grande que un V12, pues los dos bloques V8 están montados en un ángulo de 90º. Un reto superado y otro más por hacerlo, como el de la refrigeración, dos ciclos de agua que necesita de un vaso de expansión con una capacidad de 40 litros que suministran líquido a cinco enfriadores, tres delante y dos detrás.

    Los cuatro turbos también se refrigeran mediante un depósito de 15 litros de agua, contando con otros tres enfriadores, uno para el diferencial, el aceite de la transmisión y el aceite del motor. Las peculiaridades del motor de Bugatti no terminan aquí, pues sus ingenieros apuntan que sus turbos no cumplen la función de un motor más normal, pues el bloque ya tiene potencia de sobra para un adelantamiento, sino que simplemente es una ayuda para ir más tranquilo en ese sentido, con una aceleración más lineal en cualquier régimen del motor.

    Una historia más que interesante es su sonido. Dicen que «si se parece al de otro coche, ya no es un Bugatti». Y razón no le falta, porque nuestros fotógrafos siempre que han tenido ocasión de acercarse a uno de los prototipos han destacado un sonido especial y único. Es consecuencia de un encendido asimétrico e independiente con espacios de encendido de solo 45º. Además, para detectar fallos de encendido, cuenta con el sistema «Bugatti Ion Current Sensing», que controla la corriente de iones que fluye en cada bujía, por lo que en caso de fallo, se reduce la sincronización del encendido, se desactiva el cilindro o se reduce la presión de sobrealimentación, pues cada cilindro solo funciona justo al límite de su rendimiento, ni más ni menos.

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