El CEO de Citroën: "El 60% de la gente no se compra coches nuevos porque apenas hay por menos de 15.000 €"
Varios factores, como la electrificación, las exigentes normativas de contaminación y seguridad o el propio coste de vida en nuestro día a día hacen mella en un mercado que sigue sin estar al nivel que estaba antes de la pandemia.

¿Cuándo fue la última vez que valoraste comprar un coche nuevo o te decidiste a por uno? Hace varios años que la tendencia ha disminuido en Europa y, de hecho, se siguen comprando menos coches que los que se compraban antes de la pandemia del covid-19. Más de un lustro ha pasado para todo el mundo, pero en Europa no estamos yendo al nivel que en Estados Unidos, China u otros mercados mucho más pequeños.
Una cosa está clara: los coches están pensados para durar y, cuando compramos un coche, es la segunda inversión más importante en la familia por detrás de la vivienda. Por tanto, si tenemos un coche, es para que dure, nos lleve, nos traiga y no nos dé demasiada guerra durante al menos 10-15 años a ser posible. Y más, si le cogemos un cariño especial o pensamos en que nuestros hijos (e incluso nietos) los hereden.

Los coches son más caros y los nuestros envejecen
En otras ocasiones ya lo hemos comentado: la media de edad de los turismos en Europa se sitúa en unos 12,7 años - dos años más en el caso de España, 14,5 según ACEA y 14,6 según el informe más reciente de ANFAC. Evidentemente el factor económico tiene mucho peso, pero casi todos los países, incluyendo Francia y Alemania, están por encima de los 10 años de edad. Sólo Irlanda, Dinamarca (una de las más avanzadas en la electrificación), Luxemburgo y Austria se sitúan con un parque móvil inferior a los 10 años de media y por poco - menos Luxemburgo, todos por encima de los 9,5 años.
Algunas de las causas las sufrimos en el día a día, el típico ‘somos más pobres’. El IPC y la inflación se elevan más rápido de lo que lo hace el salario medio (al que muchas personas en España ni siquiera llegan) y la vivienda, debido a factores como la especulación (que tampoco es ajena al sector del motor) o la sobreexplotación turística, se ha disparado incluso en un 50% del precio que tenía hace poco tiempo (en algunas ciudades incluso en un solo año). Con lo que cuesta vivir, cambiar de coche deja de ser tan prioritario mientras el coche, sea antiguo, más contaminante o menos seguro, siga funcionando, llevándonos y trayéndonos.
Esto pasa más en Europa que en otras partes del mundo

Pero en el caso de Europa, el decrecimiento del mercado es notable con respecto al resto del mundo. La propia normativa de la UE tiene mucho que ver, en cierto sentido por la electrificación (y la apuesta única por parte de los legisladores en Bruselas) pero también tiene mucho peso las exigencia a nivel de seguridad y contaminación, llevando a que los departamentos de I+D de los fabricantes dediquen buena parte de sus recursos a actualizar coches que ya estaban en el mercado para poder seguir ofreciéndolos al público.
El impacto en la industria
«El mercado europeo es el único que no se ha recuperado después del Covid. Estados Unidos se ha recuperado, China se ha recuperado, incluso Sudamérica se ha recuperado, y nosotros seguimos teniendo un déficit de tres millones de personas que compran coches nuevos cada año en Europa. Y diría que el 60% de esto se debe al simple hecho de que ya apenas hay coches por debajo de 15.000 € o 15.000 £», comentó Chardon.
Esto tiene muchísimo impacto para la industria, dado que tres millones de coches menos implica tres millones de coches que en su mayoría suponen actividad para las fábricas y sus trabajadores. Duele a todos los fabricantes, tanto a Renault como a Stellantis como al grupo Volkswagen - en especial a los alemanes, dado que al tener mayor cuota de mercado, si el mercado decrece, son quienes más volumen pierden aunque su cuota se mantenga.

Incentivar a que se compren más coches nuevos
Evidentemente, las declaraciones de Chardon van en una dirección clara. Citroën, en línea con la reestructuración que se está viviendo en Stellantis, está avanzando en el desarrollo de un coche asequible, del segmento A, por menos de 15.000 €. Es decir, algo que se asemeje a la idea que tuvieron hace casi un siglo con el 2CV que es ahora un icono en Francia.
«Es una historia bastante triste que la edad media de los coches haya aumentado en más de dos años en los últimos cinco años. Ahora estamos por encima de los 12 años de media en Europa. Por eso es necesario motivar a la gente a comprar coches nuevos, y que sean asequibles», añadió Chardon.

