La DGT obliga a pasar la ITV cada seis meses a las furgonetas camperizadas con más de 10 años (pero no a todas)
La nueva Instrucción PROT 2026/04 de la DGT separa los plazos de inspección de autocaravanas y furgones vivienda según su homologación. Si has camperizado tu furgo a posteriori, pasada la década te tocará pasar la ITV dos veces al año.

La Dirección General de Tráfico ha publicado la Instrucción PROT 2026/04, de 11 de marzo de 2026, que sustituye a la PROT 2023/14 y endurece los plazos de inspección técnica para una parte del parque camper español. La regulación llega después de tres años de dudas entre fabricantes, talleres camperizadores y propietarios sobre cómo aplicar la normativa anterior.
El titular que circula estos días por algunos medios ("la ITV será cada seis meses para coches de más de 10 años") es engañoso. La medida no afecta a coches particulares: se centra en autocaravanas y furgonetas vivienda, y dentro de estas distingue entre dos grupos según su categoría de homologación. La diferencia no es menor: cambia por completo a quién le toca pasar la ITV con más frecuencia y a quién no.
Categoría M o categoría N: la clave que decide los plazos
El criterio que aplica la DGT no es si el vehículo se usa para dormir, sino cómo está homologado en su ficha técnica. Los plazos siguen lo que recoge el Real Decreto 920/2017, la norma estatal que regula la ITV.
Las autocaravanas se homologan como categoría M, igual que un turismo. Sus plazos quedan así: exentas hasta los cuatro años, cada dos años entre los cuatro y los diez, y anuales a partir de la primera década. Es exactamente el mismo calendario que tiene cualquier coche particular.
Las furgonetas camperizadas que figuren en la ficha técnica como categoría N (furgón vivienda) quedan sometidas al calendario de los vehículos de transporte de mercancías. Ahí los plazos son más estrictos: ITV anual hasta los diez años y cada seis meses a partir de esa edad. Es la pieza que está dando que hablar, porque buena parte del boom camper español de los últimos años son furgonetas convertidas en taller o por su propio dueño, y la mayoría de esas conversiones acaba con homologación N.
La California y la Marco Polo se libran
Hay un matiz que vale la pena recordar antes de echar las campanas al vuelo. En general, las camper de fábrica, como la Volkswagen California o la Mercedes-Benz Marco Polo, suelen homologarse como autocaravanas de categoría M, por lo que no entran en el calendario semestral de los furgones vivienda N y mantienen los plazos de un coche normal. La clave, en cualquier caso, está en la ficha técnica: si aparece como categoría N, el plazo será el de los furgones vivienda.

El sector del caravaning lleva una década de crecimiento sin precedentes. Desde 2015 el parque de autocaravanas se ha casi triplicado en España, hasta rozar las 137.000 unidades, sin contar las miles de furgonetas que se han camperizado en talleres a raíz del tirón post-pandemia. La distinción entre categorías M y N se vuelve, por eso, una pieza clave para entender quién está en qué grupo.
Cuánto cuesta pasarla y dónde
El precio no cambia con la nueva instrucción, pero el impacto económico sí. En una camper de categoría N con más de 10 años, el propietario pasa de una inspección anual a dos al año, con el coste que marque cada comunidad autónoma y cada estación ITV.
Y un apunte útil: la ITV se puede pasar en estaciones de cualquier comunidad autónoma, no necesariamente en la que el vehículo está matriculado. Para muchos campers con la fecha encima, buscar una estación más barata fuera de su provincia puede ser una vía sencilla de compensar el sobrecoste.
La PROT 2026/04 también introduce una nueva señal en el Catálogo de Señales Verticales, la S-128, que indica un punto de vaciado para caravanas, y recoge las novedades autonómicas sobre áreas de acogida en comunidades como Navarra, Extremadura o Madrid. Pequeños cambios para un sector que sigue creciendo y que, por fin, empieza a tener un marco claro.
