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    Un estudio demuestra que los programas de suscripción aumentan en Europa

    El Volvo XC40 es uno de los modelos disponibles en los programas de suscripciónVolvo

    Son pocos los fabricantes que se han atrevido a cambiar el modelo de negocio de los coches, apostando por la suscripción. Un programa que permite tener siempre coche nuevo, aunque el vehículo no es en propiedad. En Europa, las suscripciones están aumentando en los países del norte del continente, aunque todavía no superan las ventas.

    ¿Comprar coche nuevo o sumarse a un programa de suscripción? Esta es una de las nuevas modalidades que están empezando a imponerse en algunos fabricantes. Una nueva forma de contar con coche nuevo que estrenaron los de Volvo, Polestar y que se ha ampliado también al nuevo Lynk & Co 01 que ha empezado su andadura comercial en el Viejo Continente, ofreciendo a los clientes una nueva experiencia.

    Y es que la suscripción permite acceder a un modelo concreto y completamente equipado pagando una cuota mensual en la que se incluye desde el mantenimiento, reparaciones hasta el seguro, incluyendo los impuestos pertinentes durante un período de tiempo acordado contractualmente. Pasado ese tiempo, el cliente puede cambiar a otro modelo y así mantener siempre coche nuevo o un modelo más exclusivo. En Europa, este sistema se está imponiendo y cada vez tiene más adeptos, que no desean tener un coche en propiedad.

    Foto Lynk & Co 01 - exterior
    El nuevo Lynk & Co 01 se ha estrenado en Europa, disponible por suscripción con diferentes cuota

    Los programas de suscripción a largo plazo tienen beneficios positivos

    Así se desprende de un nuevo estudio realizado por los expertos consultores de «Boston Consulting Group», cuyas conclusiones muestran que no suponen un peligro para el formato clásico de venta, pero sí una importante competencia, y del que se espera que siga creciendo a medida que nos acercamos a la próxima década. De hecho, para 2030, el estudio estima que los fabricantes potenciarán esta estrategia para acercar sus modelos a clientes más jóvenes.

    Éstos son, precisamente, uno de los grandes objetivos, pues en los países europeos, el interés por estrenar coche empieza a desaparecer y se apuesta más por la movilidad compartida, otra de las grandes apuestas de las marcas, a pesar de la situación sanitaria. Esta realidad pone mayor relieve en la suscripción frente a las ventas teniendo un efecto más positivo que puede terminar haciendo que finalmente se compre el vehículo. Además, el análisis hace un especial hincapié en los coches eléctricos, cuyo precio hoy es muy elevado, incluso en los segmentos más inferiores.

    El estudio apunta tres mitos erróneos y clave que los clientes consideran sobre los contratos de suscripción: el primero es el cambio de coche con regularidad, en el que solo uno de cada cuatro clientes admite esta condición. El segundo, es el alto coste que supone una suscripción, lo cual es un error porque hay marcas que ofrecen sus modelos con un pago mensual de 199 Euros, menos que una cuota financiada. Y tercero, los clientes prefieren suscripciones mensuales. Otro gran error, ya que a mayor tiempo, menor es la cuota mensual, por lo que el estudio apunta que 8 de cada 10 clientes apuestan por un contrato a largo plazo. La única ventaja de este formato mensual es que se puede cancelar en cualquier momento.

    Fuente: Boston Consulting Group