Este país cerró la puerta a los coches de combustión importados y las ventas de eléctricos hicieron algo inesperado
O no tanto, porque las ventas de este país africano supieron reaccionar en la dirección que su gobierno quería. Esta es la curiosa historia de Etiopía con el coche eléctrico.

¿Cuántos coches eléctricos se venden en un país como Etiopía? Así de primeras, me dirás que la cifra no te interesa para nada. Y en realidad te entiendo, pero déjame que te cuente la historia que hay detrás del proceso de electrificación que está viviendo el mercado etíope, porque es realmente curioso.
El país africano apenas produce dentro de sus fronteras vehículos nuevos y la gran mayoría son importados. Con esta base, tomó una decisión arriesgada en contra de los coches con motor de combustión que, como cabría esperar, vino en beneficio de los eléctricos.

Más coches eléctricos para aprovecharse de su propia electricidad
Etiopía es uno de los países más poblados de África, con más de 120 millones de habitantes, con mucha historia detrás, con uno de los mejores crecimientos económicos en la última década… pero sigue siendo un país con rentas muy bajas y con muy poca cultura automovilística.
Sí que tiene, eso sí, una gran importancia en el apartado de las renovables, ya que más del 90 por ciento de su electricidad proviene de energía hidroeléctrica. En este sentido, recientemente terminaron la llamada “Gran Presa del Renacimiento Etíope”, capaz de generar 5.150 megavatios de electricidad.
Esta última información es más importante de la que te piensas, porque esta gran capacidad de generar electricidad de forma interna permite reducir la dependencia fósil, las importaciones y fluctuaciones que sufren los combustibles fósiles.
Por este y otros motivos, el gobierno de Etiopía tomó la decisión de prohibir en 2024 la importación de coches con motores de combustión. Al mismo tiempo, redujo los aranceles a la entrada de coches eléctricos. Y las consecuencias ya se empiezan a notar: el país ha aumentado de menos del 1 por ciento a un 6 por ciento la proporción de vehículos eléctricos, sumando los nuevos y los usados.
Porque ojo, Etiopía apenas fabrica sus coches dentro de sus fronteras, basando su industria básicamente en importaciones de coches nuevos (y usados) de otros países. Es un país muy pequeño para tener instalaciones de producción como tal, pero sí que cuenta ya con 17 plantas de ensamblaje de vehículos eléctricos, sumando turismos, autobuses y motos.
Para favorecer la electrificación de su parque automovilístico, el gobierno decidió rebajar los aranceles a un 15 por ciento para la entrada de los coches eléctricos completos, a un 5 por ciento para los que vienen semiacabados y eliminó los aranceles para los kits completamente desmontados, y ensamblados localmente.
Etiopía pide protagonismo
A pesar de todo esto, hay que decir que Etiopía no es un país con una gran cultura automovilística. La proporción de coches es bajísima, condicionada en gran parte por los grandes aranceles impuestos a la importación. Este cambio de rumbo se produjo después de que el país fuese rescatado por el Fondo Monetario Internacional.
Y aunque no toda la población tenga acceso a la electricidad (apenas el 55 por ciento) y los puntos de carga rápidos son escasísimos, el hecho de contar con precios mucho más asequibles por el kWh gracias a las energías renovables supone una gran ventaja.
«Como importadores netos de combustibles, nos vemos afectados por las fluctuaciones globales de la oferta y los precios. Los coches eléctricos, en cambio, utilizan electricidad que producimos nosotros mismos y cuyo precio podemos fijar nosotros mismos», reconoce Hassen Bareo, ministro de Estado de Transporte y Logística.
Etiopía está consiguiendo incluso que los coches eléctricos nuevos tengan precios cada vez más cercanos a los de gasolina más antiguos, mientras que los bancos están favoreciendo los préstamos a los consumidores de clase media para pasarse al eléctrico.
Y un último dato interesante: China también tiene mucho que decir en Etiopía. El gigante asiático fue uno de los que financió la gran presa etíope, aportando equipos eléctricos y líneas de transmisión. Además, los chinos están cada vez más activos en el país africano para la producción y ensamblaje de coches eléctricos.
Por el momento, pueden estar satisfechos con los resultados, habiendo superado ya la cifra de 100.000 coches eléctricos en Etiopía. Son pocos, sí, pero ten en cuenta que para este país de 130 millones de habitantes apenas hay 1,7 millones de coches en total.
Fuente: Bloomberg

