Los híbridos se convierten en el nuevo objetivo del fraude del cuentakilómetros en Europa
Durante años, los coches diésel fueron objeto de descaradas manipulaciones en los kilometrajes. Ahora, la tendencia ha cambiado y son los híbridos los protagonistas, según un estudio, causando grandes pérdidas en el mercado de segunda mano.

Durante años, el diésel fue sinónimo de sospecha en el mercado de segunda mano. Si el coche tenía un motor de gasóleo y muchos kilómetros, la primera pregunta era inevitable: ¿serán reales? El mercado cambia, y con él, también cambian las prácticas de los estafadores. Los datos más recientes apuntan a una tendencia preocupante: los híbridos se están convirtiendo en el nuevo objetivo preferido para la manipulación del cuentakilómetros en Europa.
La lógica es retorcida pero tiene una explicación sencilla. El Toyota Prius, por ejemplo, registra casi una de cada siete unidades verificadas con el cuentakilómetros trucado, una cifra llamativa para un vehículo asociado a la eficiencia y la responsabilidad. El híbrido transmite una imagen de coche cuidado, de propietario concienzudo, de bajo consumo. Esa percepción de fiabilidad lo convierte en un anzuelo perfecto: el comprador baja la guardia cuando más debería tenerla.

Un fraude que cuesta caro a los españoles
Tesla deja a precio de Skoda Octavia el Model 3 con una rebaja de 4.600 € que alarma a BYDLos compradores españoles pagan de media un 20,5% más cuando adquieren un coche con el cuentakilómetros manipulado, y la economía española pierde más de 167 millones de euros anuales por esta práctica. Una cifra que, puesta en contexto europeo, forma parte de un problema aún mayor: el continente pierde aproximadamente 5.300 millones de euros al año debido al fraude en el cuentakilómetros.
Según datos de Carly, uno de cada doce coches usados en España circula con el cuentakilómetros trucado No es una rareza estadística: es una posibilidad real cada vez que alguien firma un contrato de compraventa sin haber verificado el historial del vehículo.
Los modelos más afectados, y más rentables para engañar
En 2025, el Ford Mustang encabeza el ranking nacional de manipulaciones, con un 8,4 % de unidades analizadas con el kilometraje alterado, seguido de la Mercedes Vito con un 7,9 % y el BMW Serie 3 con un 7,6 %. Pero donde los datos resultan más inquietantes es en la magnitud de la manipulación: en modelos como la Mercedes Clase V se ocultaron de media 186.676 kilómetros, y el Audi A6 registró reducciones medias de 140.901 kilómetros. Es decir, un coche que figura con 100.000 kilómetros podría haber recorrido el doble.
Los vehículos de entre 40.000 y 45.000 euros presentan la mayor tasa de manipulación, con un 5,8 % de casos detectados. La razón es simple: cuanto más vale el coche, más rentable resulta el engaño. En España, la manipulación del cuentakilómetros se vuelve significativamente más común una vez que un vehículo supera los 200.000 kilómetros. Los coches con entre 400.000 y 450.000 kilómetros presentan el mayor riesgo, con una tasa de manipulación del 24,4 % y uno de cada cuatro.

La posición de España en Europa
España ocupa el duodécimo lugar en el índice de transparencia del mercado de coches usados en Europa, subiendo una posición respecto a 2024. No es el peor escenario posible, pero tampoco es tranquilizador, ya que el 62,2 % de los coches verificados en España proceden del extranjero, y los importados tienen más probabilidades de presentar kilometraje manipulado o daños ocultos.
Además, la legislación española actual solo penaliza la obtención de beneficios derivada de la manipulación, no el acto en sí. Las asociaciones de talleres y otras organizaciones llevan años pidiendo tipificar como delito la sola manipulación del cuentakilómetros, como ya ocurre en Alemania.
Cómo protegerse
La combinación más eficaz sigue siendo la misma: solicitar un informe de historial del vehículo antes de cualquier compra, pedir el libro de revisiones, verificar la coherencia entre el desgaste interior y el kilometraje declarado, y acudir a un taller de confianza para una inspección previa. Un volante pelado, pedales muy gastados o una tapicería deteriorada en un coche con supuestamente pocos kilómetros son señales de alarma de un cuentakilómetros trucado que no deben ignorarse.
El coche de ocasión sigue siendo una opción inteligente para muchos compradores. Pero en un mercado donde los híbridos crecen a ritmo acelerado y se convierten en objetivo prioritario del fraude, conviene recordar que la etiqueta ECO no garantiza que el cuentakilómetros sea honesto.
