Nueva York aprueba limitar por ley la velocidad a los reincidentes y abre un debate que llegará a Europa
Una nueva medida por parte de una de los lugares más poblados de todo el mundo, siendo necesario o de lo contrario los conductores que se hayan saltado la ley recibirán multas e incluso podrían perder el carnet de conducir.

Nueva York acaba de sentar un precedente de seguridad vial, tratando de arreglar un problema muy común: exceso de velocidad en las carreteras. El pasado miércoles, la gobernadora del estado de NY Kathy Hochul firmó una normativa más agresiva contra los que vayan con más prisa de la necesaria, la llamada ‘Super Speeder Crackdown’.
Esta medida va dirigida hacia aquellos conductores reincidentes en saltarse los límites de velocidad. No hablamos de una o de dos, sino de aquellos que hayan sido pillados por cámaras de tráfico en 16 ocasiones o más por encima de los límites de velocidad establecidos durante 12 meses seguidos. Esto sobre todo aplica a zonas escolares señalizadas, además de las cámaras de los semáforos.

Nueva York se pone dura con los que se saltan el límite de velocidad
Si un conductor es detectado 16 veces o más por encima del límite de velocidad, deberá, por obligación, instalar una tecnología de limitador de velocidad inteligente, un sistema ADAS más que conocido ya que lo incorporan desde hace años todos los coches homologados en la Unión Europea. El dispositivo se conecta al ordenador de a bordo e interactúa con el GPS para limitar la velocidad máxima a lo que indiquen las señales de la vía.
En Estados Unidos no es nada nuevo, pues ya lo probaron años atrás como parte de una experiencia piloto con 50 coches circulando por varias ciudades con este sistema instalado. De hecho, Nueva York no es el único lugar en Estados Unidos con medidas similares pues también se puede encontrar tanto en Washington DC como en el estado de Washington o Virginia.
Mayor vigilancia en sus calles y en sus coches
Se espera que esta medida venga acompañada de una mayor presencia de cámaras de vigilancia por todo el estado de Nueva York, o al menos en las zonas más habitadas. El caso de las zonas escolares es importante, dado que allí un autobús parado con una luz roja también es motivo de pararse como en un semáforo - algo que también deben aprender los coches autónomos.

Si se ignora esta ley, se podría llegar a perder el carnet de conducir
En caso de tener la obligación de instalar este límite de velocidad y no hacerlo, se aplicarán multas que van desde los 1.500 hasta los 2.500 dólares. Como dato extra, en Nueva York, de media, se pagan más de 4.000 dólares (3.444 euros) de media por el seguro del coche anual, casi 1.500 dólares más (casi 1.300 euros) que la media nacional debido a una gran cantidad de casos de fraude y vacíos legales.
Si después de 45 días aún no se ha instalado, el conductor perderá la validez de su carnet de conducir, según Hothul. «No deberías estar circulando por las carreteras si no te importa si podrías llegar a matar a alguien», afirmó la gobernadora. Esta medida, cabe recordar, se verá por primera vez en la ciudad de Nueva York, pudiendo expandirse a otras partes - la cuestión es si sentará un precedente para que en otras grandes ciudades de Europa se tomen medidas similares.
