Marc Márquez revela la única decisión de la que se arrepiente: «Ese día es lo que cambiaría»
El piloto de Ducati mira atrás a la lesión que sufrió en Jerez en 2020 y reconoce que habría cambiado la decisión de volver a entrenar tan pronto. También admite que su retirada está más cerca de lo que pensaba.

La carrera deportiva de Marc Márquez está llena de victorias, títulos mundiales y momentos que han puesto a prueba sus límites físicos y mentales. Sin embargo, cuando mira atrás y piensa en una decisión que cambiaría, el piloto español no señala una carrera perdida ni un campeonato que se le escapó. Su recuerdo le lleva directamente a 2020, el año en el que una fractura en el brazo derecho transformó por completo su trayectoria.
El ocho veces campeón del mundo de MotoGP reconoce que se precipitó después de aquella lesión y que las ganas de volver a competir cuanto antes terminaron convirtiéndose en un error cuyas consecuencias le acompañaron durante años. Es más, identifica el momento exacto en el que tomó aquella decisión como lo único que cambiaría de su pasado.
«No sé exactamente qué día fue, pero diría que uno de 2020, después de la lesión», contesta al ser preguntado por el momento que volvería a vivir. «No antes, sino el día en que volví a subirme a la moto. Aprendes de los momentos difíciles, no de las victorias».
«Cuando ganas, significa que estás haciendo las cosas correctamente. Pero ese día aprendí muchas cosas. Había mucha gente a mi alrededor, pero cuando decidí, porque al final soy yo el último, después de la lesión, volver lo antes posible y, después, seguir entrenando, ese día que decidí es lo único que cambiaría», reconoce el piloto de Ducati, que está cerca de conseguir su décima corona en el Mundial de Motociclismo.
Jerez 2020: el error que cambió su carrera deportiva
Para entender sus palabras, hay que regresar al 19 de julio de 2020. Aquel día, durante el Gran Premio de España disputado en Jerez, Márquez sufrió una fuerte caída en la parte final de la carrera que terminó con una fractura del húmero derecho. Dos días después pasó por el quirófano para que le colocaran una placa de titanio.
Su recuperación debía llevar tiempo, pero el piloto de Honda tenía otros planes. Apenas seis días después del accidente, intentó regresar a la competición en el Gran Premio de Andalucía, también en Jerez. Llegó a rodar durante los entrenamientos libres, pero las molestias y las limitaciones físicas terminaron obligándole a renunciar a participar.
Aquella decisión tuvo consecuencias mucho más graves de las que inicialmente podía imaginar. La placa de titanio se rompió días después mientras abría una puerta corredera en su casa. Sin embargo, el propio Márquez explicó que el problema no había sido aquel gesto cotidiano: los esfuerzos acumulados durante su precipitado intento de volver a competir habían debilitado la fijación.

Tuvo que someterse a una segunda operación y, cuando parecía que el problema podía resolverse, la recuperación volvió a complicarse. En diciembre de 2020 necesitó una tercera intervención, que incluyó un injerto óseo para favorecer la consolidación del húmero. Además, se detectó una infección en la zona de la fractura.
El resultado fue que se perdió toda la temporada 2020 y comenzó 2021 con importantes problemas en el brazo. La recuperación tampoco terminó ahí. En junio de 2022 tuvo que viajar a Estados Unidos para someterse a una cuarta operación, esta vez destinada a corregir la rotación con la que había soldado el húmero.
Una sucesión de problemas físicos que explica por qué identifica aquel momento como una de las grandes lecciones de su carrera. Márquez aprendió que su instinto competitivo no siempre es el mejor consejero y que, por mucho que desee volver a subirse a una moto, debe escuchar a su cuerpo y a los médicos.
Una nueva lesión volvió a cambiar sus planes con Gemma
La experiencia de 2020 no ha impedido que Márquez vuelva a encontrarse con dificultades físicas. Después de conquistar el Mundial de MotoGP de 2025, el español tenía previsto tomarse un descanso más prolongado de lo habitual. Sin embargo, la lesión que sufrió en Indonesia apenas una semana después de proclamarse campeón volvió a alterar sus planes.
Esta vez, el piloto de Ducati tenía previsto aprovechar las vacaciones junto a su pareja para desconectar después de una temporada especialmente exigente. La realidad fue diferente: tuvo que centrarse en la recuperación y en preparar su cuerpo para afrontar el siguiente campeonato en las mejores condiciones posibles.
«Pensé que, si ganaba, me tomaría unas vacaciones largas, o al menos más largas de lo habitual. Pero después de la lesión en Indonesia, los planes de vacaciones que tenía con Gemma se cancelaron para intentar llegar en las mejores condiciones posibles al comienzo de la temporada».
Una muestra más de que las lesiones siguen condicionando una carrera en la que el físico tiene una importancia determinante. No obstante, Márquez afronta ahora estas circunstancias desde una perspectiva diferente a la de 2020, con más experiencia y consciente de que no puede exigirle siempre al cuerpo lo mismo que antes.
Marc Márquez sitúa su retirada mucho más cerca
Esa nueva manera de entender la competición nos ha permitido ver un Marc Márquez más calculador y, en cierto modo, implacable en la pelea por el Mundial de 2026. Pero también se refleja cuando le preguntan dónde se ve dentro de tres años. Márquez, que durante mucho tiempo tuvo claro que quería seguir compitiendo, reconoce que ahora le resulta bastante más complicado hacer una previsión.
Su respuesta es especialmente llamativa porque pone cifras a una posibilidad que hasta hace poco parecía mucho más lejana. A sus 33 años, el español considera que tiene más probabilidades de abandonar MotoGP que de continuar compitiendo dentro de ese periodo.
«Esta vez es un poco más complicado, bastante más complicado. No lo sé. Si quieres que te dé un porcentaje, quizá diría que hay un 70 % de posibilidades de que me retire y un 30 % de que continúe. Pero nunca se sabe, porque, al final, estamos en un momento en el que necesito evaluar las cosas en cada momento».
Asimismo, Márquez reconoce que ni siquiera tuvo tiempo de plantearse la retirada después de conquistar su último campeonato mundial. La lesión de Indonesia llegó demasiado pronto y volvió a situarle ante el reto de recuperarse para competir.
«No tuve tiempo de llegar a ese punto. Una semana después de ganar el campeonato, volví a lesionarme. Con una lesión, nunca me retiraría si existe la posibilidad de recuperarme, volver a competir e intentarlo de nuevo. Esa es mi filosofía. En ese momento tienes que intentarlo. Es verdad que hay lesiones ante las que no tienes elección y que te obligan a tomar decisiones diferentes. Espero que eso no me ocurra nunca, pero, en aquel momento, no me planteé retirarme».
Así, el piloto de Ducati mantiene intacta su voluntad de competir mientras su condición física se lo permita. Lo que ha cambiado es su manera de valorar los riesgos y, sobre todo, su relación con una profesión que le ha exigido tanto como le ha dado.
La gran paradoja es que el mayor aprendizaje de su trayectoria no llegó con ninguno de sus ocho títulos mundiales, sino con una decisión tomada en 2020. Una decisión que, seis años después, sigue considerando la única que cambiaría.
Fuente: Youtube Autosport.com
