Fracasó en su último intento, pero Mazda se niega a enterrar su motor más legendario

El Mazda MX-30, tanto en su versión eléctrica como el E-REV con motor rotativo como extensor de autonomía, ya son historia en Europa, pero la marca de Hiroshima sigue trabajando en su motor más característico.

El Mazda MX-30 E-REV no funcionó como se esperaba en el mercado, pese a ser innovador en varios aspectos.
El Mazda MX-30 E-REV no funcionó como se esperaba en el mercado, pese a ser innovador en varios aspectos.

Publicado: 17/01/2026 10:00

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Ya el año pasado vimos como, después de unos años en el mercado, Mazda retiraba de manera silenciosa el que ha sido su primer coche eléctrico en Europa: el MX-30. También se marchó sin hacer demasiado ruido su variante E-REV, con la que se recuperó el motor rotativo que se creía perdido décadas atrás tras el final de la producción del RX-8.

Las cifras no engañan: aunque la marca de Hiroshima no sea precisamente una superventas como Dacia, Renault, Volkswagen, Toyota, Hyundai o SEAT en España, las cifras del MX-30 han dejado que desear. Ahora la marca focaliza sus esfuerzos en los dos modelos eléctricos desarrollados junto a Changan, el Mazda 6e heredero del anterior Mazda 6 y su versión SUV, el Mazda CX-6e.

Mazda MX-30
El Mazda MX-30 no ha tenido la acogida esperada, dejando paso a los 6e y CX-6e.

El Mazda MX-30 se fue y, con él, el motor rotativo

En 2025, el MX-30 registró apenas 147 nuevas matriculaciones en España. A modo de comparación, el CX-30 acumuló 7.534 unidades el año pasado, seguido de las 4.074 unidades del Mazda3, las 2.278 unidades del Mazda CX-5 y las 2.028 del CX-60, superando incluso al pequeño de la familia, el Mazda2.

Como curiosidad, el MX-30 sigue vivo y coleando en su país de origen, gracias en parte a que allí se vende como coche con motor de combustión convencional (de hecho, el MX-30 nace como ICE). Allí la variante E-REV de momentos se ha dejado de fabricar, pero se prevé que vuelva a producirse para este verano, al contrario que en Europa.

A pesar de ello, Mazda no tira la toalla con su motor

Hay quien vio con buenos ojos esta variante E-REV al recuperar el motor rotativo, utilizándolo de una manera nunca antes vista. No era el propulsor chillón de potencia compacta que recordamos de los RX-8 o el venerable RX-7, sino una forma de aprovechar las ventajas del coche eléctrico eliminando la ansiedad por la carga al conseguir una autonomía de unos 680 km, según cifras oficiales.

Mazda MX-30 E-REV
La versión E-REV incorporaba un motor rotativo de un rotor para alimentar a la batería.

Y es que, en efecto, Mazda no se rinde. Su orgullo y tradición les impide tirar el motor rotativo por la ventana, después de tantos años de desarrollo y tantos hitos conseguidos con ese tipo de motor nada convencional que debutara allá por los años sesenta con los Cosmo Sport. De hecho, ya hemos visto concepts que señalan a usos en el futuro.

Sistema PHEV, con un motor rotativo como protagonista

En el Vision X-Coupé que mostraron en el Japan Mobility Show 2025 el pasado mes de octubre, el motor rotativo tenía un papel protagonista en el sistema híbrido enchufable - en lugar de ser más bien secundario, como en el MX-30. Mientras que en el SUV vendido hasta 2025 el motor rotativo no marcaba una gran diferencia para el conductor, en este concept sí que está conectado a las ruedas, además de trabajar la regeneración de la batería.

Este Vision X-Coupé con motor de dos rotores turboalimentado se corresponde más bien a un concept de lo que podría ser un Eunos Cosmo 35 años después que el sueño de muchos 'petrolheads' de un sucesor del RX-7 o RX-8. Una aplicación más realista de esta tecnología en los tiempos que corren.

Mazda Vision X-Coupé Concept
El Mazda Vision X-Coupé Concept revive la idea del rotativo, esta vez en un PHEV.

Mazda patentó una idea que hemos vuelto a ver hace poco

Otra cosa que no hemos olvidado y podría ser clave en futuros lanzamientos de Mazda está en... Toyota. Ya hemos visto, por fin, el Toyota GR GT, así como su versión de carreras GR GT3 y el Lexus LFA, de propulsión eléctrica. Los tres utilizan un chasis común fabricado en aluminio. Recordemos que Toyota tiene parte del accionariado de Mazda (y, en menor medida, también a la inversa).

Ese chasis de aluminio se parece mucho a una patente que Mazda presentó allá por 2019, una patente que nos hizo soñar con un deportivo de este estilo, un posible RX-9. Pudiendo utilizarse los Toyota y Lexus como base para ahorrar tiempo y costes de fabricación, ¿habrá coche de Mazda utilizando este chasis, será deportivo, llevará motor rotativo? Esa decisión de los de Hiroshima está aún por ver...

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