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    Amores de juventud: el Mitsubishi 3000GT | Dodge Stealth

    Amores de juventud: el Mitsubishi 3000GT | Dodge Stealth
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    El Dodge Stealth y el Mitsubishi 300GT compartieron plataforma, mecánica e interior.en.wheelsage.org
    David Plaza
    David Plaza11 min. lectura

    En esta ocasión recordamos la historia de dos hermanos gemelos que fueron destinados al mercado japonés/europeo por un lado y estadounidense por el otro.

    Tanto el Mitsubishi como el Dodge fueron dos deportivos adelantados a su tiempo y que aún hoy serían referencia tecnológica en el mercado.

    En el Tokyo Motor Show de 1989, Mitsubishi presentó uno de los deportivos más impresionantes que se hayan visto en las últimas décadas, aunque su éxito comercial no fue ni mucho menos acorde con sus capacidades.

    En realidad, este coupé 2+2 que fue desarrollado sobre la plataforma del Mitsubishi Diamante/Sigma -y que seguía las líneas maestras marcadas por los «Concept Car» HSR y HSX- se comercializó bajo tres denominaciones distintas: GTO, 3000GT y Stealth.

    La marca nipona tenía en mente utilizar la primera, pero el miedo a que los puristas rechazaran el modelo por utilizar una denominación claramente vinculada a modelos icónicos como el Ferrari GTO o el Pontiac GTO hizo que finalmente sólo se utilizara en Japón. Así pues, para los mercados europeo y estadounidense la denominación elegida fue 3000GT.

    Sin embargo, quedaba una tercera pata, realmente la segunda: el Stealth, que nació fruto de la asociación de Mitsubishi con Chrysler Corporation, utilizando una de las marcas del gigante estadounidense de la automoción: Dodge.

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    El Dodge Stealth era en realidad un Mitsubishi GTO/3000GT con la carrocería diseñada específicamente por la empresa americana. Tanto la plataforma, como la mecánica y el interior eran idénticos al del modelo japonés, pero su diseño exterior suponía una vuelta de tuerca más.

    TECNOLOGÍA con mayúsculas

    Tanto uno como otro fueron construidos en la planta de Mitsubishi en Nagoya, Japón. En aquel momento, el país asiático vivía una bonanza económica sin precedentes y la marca de los tres diamantes quería romper el mercado con un rival para el Honda NSX, el Nissan Skyline GT-R o el Toyota Supra.

    Para ello, dotó al 3000GT/Stealth de un sinfín de elementos tecnológicos que lo convirtieron en la punta de lanza de la innovación al comienzo de la década de los años 90. Otros coches tenían algunos de esos elementos, pero ninguno los aunaba todos en un mismo modelo.

    En este vídeo podemos rememorar al detalle el Mitsubishi 3000GT VR-4.

    Este coche, diseñado por Masaru Suzuki y con clara inspiración manga en sus líneas, medía unos nada despreciables 460 cm en los que Mitsubishi ofrecía varias motorizaciones dispuestas en posición delantera transversal. Desde los «modestos» 164 CV del propulsor de acceso hasta los impresionantes 320 CV de la versión VR-4 (R/T Twin Turbo en el caso del Stealth). En cuanto a las transmisiones, existía la opción de caja de cambios manual de 5 y 6 velocidades o automática de 4.

    Pero lo impresionante llegaba a la hora de describir los elementos tecnológicos que el 3000GT/Stealth ponía a servicio del conductor: tracción total permanente, cuatro ruedas directrices, suspensión adaptativa, ABS, aerodinámica activa y sistema de escape controlado electrónicamente eran lo más destacado en un vehículo en el que el climatizador, los elevalunas eléctricos, el cierre centralizado, los controles en el volante, los asientos regulables electrónicamente, los airbags, el control de velocidad, el cargador de CD o los retrovisores eléctricos quedaban en una broma al lado de semejante arsenal.

    Diez años de vida

    Sin embargo, el éxito comercial de ambos modelos no llegó nunca a las cotas pretendidas por Mitsubishi y Dodge, que mantuvieron en el mercado al GTO/3000GT y al Stealth diez y seis años respectivamente: hasta el año 2000 y 1996 en cada uno de los casos.

    La primera generación se comercializó entre 1990 y 1993 bajo la denominación Z16A, que ya incorporaba el grueso de elementos electrónicos que lo caracterizaban. Muchos de ellos fueron alabados por la prensa gracias a su contribución a unas cifras de rendimiento y comportamiento dinámico espectaculares, pero otros como la aerodinámica activa fueron criticados por considerar que su mayor relevancia consistía en añadir peso al conjunto, que rondaba los 1700 kg en la versión más potente y limitaba en parte sus prestaciones.

    Entre 1994 y 1997 se vendió la segunda generación, denominada Z15A y Z16A en las versiones de dos y cuatro ruedas motrices respectivamente. En esta versión se modificaron elementos estéticos, mecánicos y del interior, como doble airbag, sistema de estéreo renovado, caja de cambios de seis velocidades o el aumento del par hasta los 427 Nm en la versión VR-4/Twin Turbo.

    La tercera y última versión del coche, la Z15AM, llegó en 1997 y dio fin a su historia tres años más tarde tras haber recibido modificaciones estéticas menores a consecuencia del decreciente número de ventas. Estas quedaron finalmente en 86.151 unidades vendidas del Mitsubishi GTO/3000GT, por 65.303 unidades del Dodge Stealth.

    Un deportivo muy particular

    Es justo decir que tanto el Mitsubishi como el Dodge no eran deportivos pura sangre, sino implacables máquinas que dejaban a un lado las emociones para apostarlo todo a la eficiencia y el rendimiento.

    En cuanto a estética, ambos contaban con un carácter único que les hacía especiales, sobre todo en lo que respecta al Stealth, que llevaba su diseño a otro nivel de originalidad. En su parte trasera, la tercera luz de freno LED sobre el spoiler activo destacaba sobre un conjunto ya de por sí muy llamativo y particular.

    El Mitsubishi 3000GT en color rojo es uno de los clásicos de los años 90.

    Con piel y superficies acolchadas por todas partes, el interior no iba a la zaga, envolviendo al conductor de manera que todos los elementos quedaban a mano y lo trasladaban a un entorno más parecido al de un avión que al de un vehículo de principios de los 90.

    Dinámicamente hablando y centrándonos en las dos versiones tope de gama, su doble turbo permitía al V6 con doble árbol de levas ofrecer una excelente respuesta a bajo régimen, pues no en vano entregaba 427 Nm a sólo 2500 rpm. Así pues, el ocupante podía relajarse con una conducción sosegada o pisar el acelerador sin temor a subir de vueltas para aprovechar al máximo los 320 CV de potencia.

    Con la tracción integral, las cuatro ruedas directrices y la suspensión variable electrónicamente, el 3000GT/Stealth era un tiralíneas en las curvas, ofreciendo seguridad y confianza al conductor en cualquier situación. Además, al superar los 80 km/h, los spoilers delantero y trasero aumentaban la incidencia aerodinámica para un mayor agarre, si cabe.

    El Dodge Stealth R/T Twin Turbo es uno de los deportivos más desconocidos, pero también más impresionantes.

    Seguramente, ni el Mitsubishi 3000GT VR-4 ni el Dodge Stealth R/T Twin Turbo eran los deportivos deseados por un experimentado conductor ávido de sensaciones y adrenalina en forma de contravolantes y correcciones al límite. Muy al contrario, eran dos vehículos con una estética llena de personalidad y que aunaban tecnología y rendimiento sin precedentes. No tuvieron el éxito comercial que seguramente merecían, pero no por ello dejan de merecer un lugar en el olimpo de los mitos del automovilismo.

    CARACTERÍSTICAS GENERALES

    El cuadro de mandos del Mitsubishi 3000GT, igual que el del Dodge Stealth, sigue siendo espectacular.

    ESPECIFICACIONES TÉCNICAS

    Fotos: Wheelsage.org

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