Conductores dormidos al volante mientras su Tesla sigue circulando: EE. UU. pide actuar

Un congresista estadounidense reclama explicaciones a la NHTSA después de que un reportaje identificara 43 vídeos de conductores de Tesla aparentemente dormidos o desentendidos de la conducción. Diecisiete casos corresponden a 2026 y vuelven a poner bajo la lupa la vigilancia del conductor.

Conductores dormidos al volante mientras su Tesla sigue circulando: EE. UU. pide actuar
Conductor dormido en un Tesla

Publicado: 11/09/2026 09:00

7 min. lectura

Un Tesla avanza por la carretera mientras la persona sentada al volante parece estar completamente dormida. La escena no es precisamente nueva: Motor.es ya habló del caso de un conductor aparentemente dormido mientras su Tesla circulaba con Autopilot activado. Lo que cambia ahora es la dimensión del problema y la presión política que empieza a generar en Estados Unidos.

El congresista demócrata Raja Krishnamoorthi, de Illinois, ha pedido al secretario de Transporte, Sean Duffy, que la NHTSA analice posibles medidas después de que un reportaje de NBC News identificara 43 vídeos que aparentemente muestran a personas dormidas o completamente desconectadas de la conducción mientras sus Tesla continúan circulando con Autopilot o Full Self-Driving activado.

De esos 43 vídeos, 17 habrían sido publicados durante 2026. No significa que todos hayan sido comprobados individualmente por las autoridades ni que se haya demostrado en cada caso que el conductor estuviera realmente dormido. Pero la cantidad ha sido suficiente para que Krishnamoorthi pregunte directamente al regulador estadounidense qué está haciendo para evitar este tipo de utilización.

La cámara interior pasa al centro del debate

La parte más interesante de la petición del congresista no está únicamente en los vídeos. Krishnamoorthi quiere saber hasta dónde ha probado la NHTSA los mecanismos que Tesla utiliza para comprobar que quien conduce sigue prestando atención.

Su pregunta entra directamente en escenarios deliberados de engaño: ¿qué ocurre cuando la cámara del habitáculo queda tapada, pierde visibilidad o el conductor utiliza gafas de sol y sombreros para dificultar que el sistema determine hacia dónde está mirando?

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Tesla incorporó precisamente la cámara interior como una herramienta destinada a vigilar la atención del conductor cuando se utiliza Autopilot, después de años en los que el control dependía principalmente de detectar la interacción con el volante.

El problema es que cualquier sistema de supervisión tiene que enfrentarse no solo a despistes involuntarios, sino también a usuarios que intentan encontrar la forma de burlarlo.

Y eso tampoco es una posibilidad puramente teórica. Consumer Reports ya consiguió hace años engañar al Autopilot de un Tesla para que continuara circulando sin nadie sentado al volante, aunque aquella prueba se realizó en un entorno cerrado y controlado precisamente para demostrar las limitaciones del sistema de vigilancia de la época.

Conduciendo un Tesla con FSD
Conduciendo un Tesla con FSD

El FSD sigue necesitando un conductor completamente atento

Una de las claves para entender la polémica está en el propio nombre del sistema. Full Self-Driving puede traducirse literalmente como conducción autónoma total, pero el producto que Tesla ofrece actualmente es FSD (Supervised).

La última palabra importa mucho.

En nuestra experiencia con FSD Supervised en España, comprobamos que el coche puede ocuparse de cambios de carril, cruces, rotondas, semáforos o peatones, pero el conductor sigue siendo responsable y debe estar preparado para intervenir.

Tesla también lo deja claro en sus condiciones de uso: tanto Autopilot como FSD requieren un conductor plenamente atento.

Dormirse, ponerse a realizar otra actividad o desconectarse completamente de la conducción no convierte al Tesla en un coche autónomo. Convierte al conductor en alguien que está utilizando el sistema fuera de las condiciones para las que ha sido concebido.

Casi dos millones de Tesla ya fueron llamados a revisión por este problema

La preocupación por la atención del conductor tampoco acaba de aparecer.

En 2023, Tesla tuvo que realizar una llamada a revisión sobre aproximadamente dos millones de vehículos en Estados Unidos, prácticamente todos los que circulaban allí entonces equipados con Autopilot, para introducir cambios destinados a garantizar mejor que los conductores continuaran prestando atención.

A pesar de aquellas modificaciones, los vídeos recopilados ahora plantean la pregunta de si las barreras son suficientes cuando el usuario intenta deliberadamente ignorarlas.

Tesla Model Y
Tesla Model Y

La NHTSA tiene además otras investigaciones abiertas relacionadas con los sistemas de asistencia de Tesla. En marzo amplió una investigación que afecta a unos 3,2 millones de vehículos equipados con FSD debido a dudas sobre su capacidad para detectar problemas o advertir adecuadamente al conductor en condiciones de mala visibilidad.

Otra investigación afecta a aproximadamente 2,9 millones de Tesla después de más de 50 informes relacionados con posibles infracciones de tráfico y varios accidentes mientras se utilizaba FSD.

El problema no es solo lo que hace el coche, sino lo que cree el conductor que puede hacer

El caso vuelve a colocar sobre la mesa una cuestión que acompaña a los sistemas de Tesla prácticamente desde sus primeras generaciones.

Cuanto más competente parece el coche conduciendo por sí mismo, mayor puede ser la tentación de confiar en él más de lo permitido.

Un sistema capaz de recorrer kilómetros sin intervención, cambiar de carril y resolver cruces complejos puede transmitir una sensación de autonomía muy superior a la que legal y técnicamente posee. Ahí es donde la supervisión del conductor se vuelve fundamental.

Krishnamoorthi no está pidiendo únicamente que la NHTSA estudie si Autopilot o FSD funcionan correctamente cuando el usuario cumple las reglas. Quiere saber qué ocurre cuando alguien intenta saltárselas: tapando la cámara, dificultando el seguimiento de los ojos o directamente quedándose dormido.

Esa diferencia puede resultar decisiva. Diseñar un sistema para un conductor responsable es una cosa. Diseñarlo para que siga siendo seguro cuando alguien intenta deliberadamente engañarlo es un problema bastante más complicado.