Se esconde detrás de un poste y salta delante de un Tesla Cybercab para comprobar si la IA decide atropellarlo

Un hombre ha decidido comprobar por su cuenta hasta dónde llega la capacidad de reacción del Tesla Cybercab. Se escondió detrás de un poste y saltó varias veces delante del robotaxi en plena calle; el vehículo se detuvo, pero la prueba generó además una situación peligrosa para otros conductores.

Se esconde detrás de un poste y salta delante de un Tesla Cybercab para comprobar si la IA decide atropellarlo
Un Tesla Cybercab en la calle

Publicado: 09/09/2026 09:00

7 min. lectura

Hay pocas maneras más arriesgadas de comprobar si un coche autónomo funciona que ponerse deliberadamente delante de él. Eso es exactamente lo que hizo un hombre en una calle de Austin, donde esperó oculto detrás de un poste antes de saltar frente a un Tesla Cybercab para ver si el vehículo era capaz de detectarlo y detenerse a tiempo.

El coche frenó. El hombre, lejos de dar por terminada la prueba, continuó provocando al vehículo: corrió a su lado, volvió a cruzarse por delante y repitió maniobras similares varias veces. El episodio llega justo cuando el Tesla Cybercab ya ha dejado atrás las simples demostraciones y empieza a enfrentarse al tráfico real de Austin, después de meses de pruebas progresivas.

El vídeo fue publicado en redes sociales y muestra al Cybercab circulando por una vía pública con tráfico alrededor. En una de las secuencias, el hombre permanece parcialmente oculto tras un poste y entra de forma repentina en la trayectoria del vehículo.

El Tesla se detiene antes de alcanzarlo.

El hombre vuelve a intentarlo varias veces

Lo más llamativo no es solo la primera maniobra. Después de comprobar que el coche frena, el protagonista continúa corriendo junto al Cybercab y vuelve a interponerse en su trayectoria.

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En otra de las secuencias realiza una maniobra parecida, aunque no llega a entrar completamente en la calzada en el último intento.

En todas las ocasiones en las que invade la trayectoria del robotaxi, el Cybercab consigue detenerse.

Eso no convierte la escena en una demostración científica de la eficacia del sistema de frenado automático. No conocemos, por ejemplo, la velocidad exacta del vehículo, la distancia a la que las cámaras detectaron al peatón ni las condiciones de programación que hicieron que el coche se detuviera.

Lo que sí muestra el vídeo es que el Cybercab identificó una irrupción repentina en su trayectoria y reaccionó frenando.

Imagen del vídeo publicado en X (@Stonefoxcapital)
Imagen del vídeo publicado en X (@Stonefoxcapital)

La prueba pudo provocar precisamente el accidente que pretendía evitar

El problema es que la maniobra no afectaba únicamente al peatón y al Tesla.

En el vídeo aparece también un Jeep azul circulando detrás del Cybercab. El coche termina prácticamente atrapado tras el robotaxi cuando este se detiene repentinamente debido a las provocaciones del peatón y su conductor decide cambiar de carril para continuar.

La situación demuestra una de las dificultades menos comentadas de los vehículos autónomos: no basta con saber reaccionar correctamente ante un obstáculo. También tienen que convivir con personas capaces de aprovechar deliberadamente su programación.

Los coches autónomos están diseñados para priorizar la seguridad y evitar atropellos, algo que inevitablemente puede convertirlos en un objetivo fácil para peatones que quieran obligarlos a detenerse.

No es la primera situación extraña a la que se enfrentan los robotaxis de Tesla. Hace solo unas semanas, un Robotaxi de Tesla terminó atravesando una fila de bolardos en Austin después de detenerse y dudar varias veces delante de ellos. En aquel caso, el vehículo aparentemente había detectado los obstáculos, pero tomó después una decisión equivocada sobre cómo continuar.

Tesla Cybercab
Tesla Cybercab

El Cybercab juega con reglas distintas a un Tesla convencional

El Cybercab tiene además una característica que hace que este tipo de escenas resulte especialmente llamativo: no existe un conductor que pueda agarrar el volante o pisar el freno.

El modelo ha sido diseñado sin volante ni pedales y depende completamente de sus sistemas automatizados para circular. Eso lo diferencia tanto de un Tesla convencional con FSD como de los Model Y utilizados inicialmente dentro del servicio Robotaxi de Austin.

Tesla ya había empezado a operar robotaxis sin ningún monitor de seguridad dentro del habitáculo, aunque aquellos vehículos conservaban los mandos convencionales de un Model Y. El Cybercab elimina directamente esa posibilidad de intervención desde dentro.

La diferencia no es menor.

Si surge un problema, el vehículo tiene que resolverlo mediante sus propios sistemas o recibir asistencia externa. No existe un conductor sentado en el puesto tradicional que pueda tomar el control inmediatamente.

La NHTSA ya está investigando el Cybercab

El vídeo llega además en un momento especialmente delicado para Tesla.

La NHTSA, organismo estadounidense responsable de la seguridad vial, abrió el 4 de septiembre una investigación sobre la autocertificación del Cybercab después de que Tesla comenzara su despliegue comercial en Austin.

El organismo quiere comprobar cómo ha determinado Tesla que el vehículo cumple las normas federales de seguridad aplicables pese a carecer de elementos habituales como volante, pedal de freno, acelerador o retrovisores convencionales.

No se trata de una investigación abierta por el comportamiento mostrado en este vídeo. El procedimiento ya estaba en marcha antes de que se difundieran estas imágenes y está centrado en la homologación y certificación del vehículo.

El vídeo demuestra que el Cybercab fue capaz de detectar a un peatón que irrumpió repentinamente en su camino. También demuestra algo mucho más sencillo: comprobarlo lanzándose delante de un coche de dos toneladas sigue siendo una pésima forma de averiguarlo.

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