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    La NHTSA investiga posibles fallos de suspensión en los Tesla Model S y Model X

    Tesla Model S y Tesla Model XTesla

    Lo que en principio parecía ser un problema que solo afectaba a algunos ejemplares vendidos en China se ha terminado convirtiendo en una investigación de la NHTSA en Estados Unidos, ya que esta organización ha recibido varios informes de roturas de suspensión de algunos ejemplares de los Tesla Model S y Tesla Model X en ese mercado.

    Hace varias semanas nos hicimos eco de un informe de lo más curioso. El fabricante estadounidense tuvo que hacer frente a una llamada a revisión que afectaba a 18.000 ejemplares de los Tesla Model S y Model X en China por un posible defecto en los brazos de suspensión de estos modelos. Aunque la compañía aceptó efectuar esta revisión, posteriormente declaró que se había visto obligada a hacerlo y que realmente no reconocía que existiese tal fallo, ya que el problema de estas roturas era, a su juicio, culpa de los propios usuarios chinos.

    Esto quedó al descubierto gracias a la NHTSA, que se puso en contacto con la compañía californiana para interesarse por el problema y averiguar si este podía afectar a ejemplares comercializados en Norteamérica. A lo que una ejecutiva de Tesla, Elizabeth H. Mykytiuk, respondió culpando a los chinos por ser malos conductores y por el pésimo estado de las carreteras de ese país, afirmando de paso que no existía realmente un problema con los elementos de suspensión de estos modelos.

    Primeras versiones de los Tesla Model S y Model X.

    A pesar de la respuesta de Tesla a la NHTSA, esta organización ha decidido abrir una investigación oficial en los Estados Unidos por un problema similar que ha afectado a varios usuarios de estos modelos en dicho mercado. Por ahora, el número de unidades afectadas es muy bajo, tan solo 43 confirmadas, pero aún así, esta institución ha decidido comprobar si es un fallo generalizado y relacionado con un defecto de fabricación o si por el contrario son tan solo problemas puntuales de algunos propietarios.

    El problema está relacionado con uno de los brazos de la suspensión, que en algunos casos ha llegado a romperse, aunque la mayoría de las veces ha sido a baja velocidad y no se conoce ningún accidente ni víctima de ningún tipo relacionado con este problema.

    El problema ha afectado en los Estados Unidos a unos pocos ejemplares del Tesla Model S fabricados entre 2015 y 2017, además de algunos Tesla Model X fabricados entre 2016 y 2017. Curiosamente, Tesla ya abrió un boletín de servicio para estos modelos en 2017 por un problema similar, aunque en aquel momento tan solo se refirió a los ejemplares fabricados entre el 19 de enero de 2016 y el 25 de mayo de ese mismo año.