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    Amores de juventud: el Volkswagen Corrado

    Amores de juventud: el Volkswagen Corrado
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    El Volkswagen Corrado fue producido entre 1989 y 1995.
    David Plaza
    David Plaza11 min. lectura

    Este icono de finales del siglo pasado tenía algo especial, paradójico. Atractivo, pero sobrio. Rebelde, pero educado.

    Nació en una época en la que los que las berlinas se repartían el grueso de las ventas con los divertidos GTI y, para competir en ese mercado, el Corrado adoptó una carrocería coupé 2+2.

    Han pasado más de tres décadas, pero la línea del Volkswagen Corrado permanece, en esencia, acorde a nuestros tiempos. La carrocería diseñada por Karmann para el gigante alemán tiene un encanto difícil de definir por su aparente contradicción de estilos.

    La presentación oficial del Corrado se produjo en 1988 y, en ese momento, este coupé 2+2 se convirtió en el modelo más caro, rápido y potente de la marca. En un principio había nacido con la intención de convertirse en el relevo de la segunda generación del Scirocco e iba a llamarse Taifun, tifón en alemán. Pero problemas de incompatibilidad con nombres registrados de otras marcas propiciaron que se buscara un símil a «sprint» o «correr», asignándose finalmente Corrado como su denominación comercial y compartiendo mercado con el Scirocco mk3 durante cuatro años.

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    Carácter y equipamiento

    El Corrado nació con un claro objetivo: convertirse en el rival de los deportivos de la época con un excelente comportamiento dinámico y un nutrido equipamiento como armas que le colocaran un punto por encima del resto.

    Destacaba por ser compacto y pequeño -además de bajo, sólo 1,31 metros de altura-, pero rebosaba personalidad gracias a elementos muy característicos como el grupo de faros frontales rectangulares de gran tamaño -incluidos los antiniebla-, o su alerón trasero móvil que se elevaba automáticamente al superar los 120 km/h, pero que también podía extenderse manualmente para presumir cuando el conductor así lo considerara necesario.

    Anuncio creado para promocionar el Volkswagen Corrado G60 en televisión.

    Sobre una combinación de la plataforma A2 (la misma del Golf y el Jetta II de la época, así como del posterior SEAT Toledo) y la A3 (base del Jetta III), Volkswagen desarrolló un coupé con varias mecánicas disponibles y que rondaba los 5 millones de pesetas de la época, unos 30 000 euros actuales que lo convertían en un vehículo de precio algo elevado para el público al que iba destinado.

    En cuanto al interior, como viene siendo históricamente habitual en Volkswagen, no destacaba por su originalidad y en este caso ni siquiera fue exclusivo, pues se basaba en gran parte en el Passat de la época. Las dos plazas traseras, como en todo buen 2+2, eran de tamaño reducido, aunque con una ergonomía muy envolvente y cómoda. El maletero contaba con 300 litros de capacidad que se convertían en 838 con los asientos traseros abatidos.

    El cuadro de mandos provenía del Passat.

    En lo que respecta al equipamiento de serie, disponía de elementos como la dirección asistida, el ABS y los asientos deportivos, complementados con opciones del estilo del ordenador de a bordo, aire acondicionado o equipo de sonido de seis altavoces. En resumen, una oferta más propia de coches de gama superior.

    El G60

    En España, el primer motor con el que se comercializó fue un 1.8 de 139 CV que era capaz de mover con cierta agilidad los poco más de 1000 kg. de peso del Corrado, pero que era excesivamente gastón y no cumplía plenamente las expectativas de la marca.

    Así, poco después llegó el 1.8 G60 de 160 CV con compresor volumétrico, que contaba con unas excepcionales prestaciones (225 km/h y de 0 a 100 en 8,3 segundos). El bastidor no admitía pero alguno, mostrando un comportamiento dinámico espectacular para un coche de tracción delantera, que sólo en ocasiones mostraba un ligero subviraje fácilmente subsanable modulando el acelerador. Además, contaba con un cambio manual de cinco velocidades rápido y preciso que permitía disfrutar del coche.

    El VR6

    En 1992, Volkswagen decidió potenciar aún más el Corrado y, para ello, optó por un bloque V6 de 2,9 litros de cilindrada con una V muy estrecha de apenas 15 grados, lo que permitía utilizar únicamente una culata, una tapa de balancines y doble árbol de levas. Por todo ello, era un motor suave y potente como un seis cilindros, pero compacto y asequible como un cuatro cilindros.

    El motor del VR6 era rápido y agradable de conducir.

    Sus 190 caballos le permitían acelerar hasta los 100 km/h en sólo 6,9 segundos, alcanzando una velocidad punta de 235 km/h y convirtiéndose en un modelo muy deseado a principios de los 90, pues combinaba excelente comportamiento dinámico con una nada despreciable potencia. Pero había inconvenientes, pues seguía consumiendo en exceso, su precio y su mantenimiento no eran baratos y la clásica fiabilidad de la marca no estaba tan presente en el caso del Corrado como en el de sus hermanos de gama.

    Así, en 1995 su producción cesó tras haberse vendido 97 521 unidades y el Corrado acabó siendo uno de esos clásicos a menudo olvidados y que dejó la sensación de no haberse ganado la fama merecida por su valía mecánica.

    Restyling

    La primera llegó en 1992, cuando la parrilla frontal pasó de tener siete láminas a sólo cuatro, invirtiéndose además la depresión central del capó motor. También se rediseñaron los paragolpes y el motor de 1.8 litros fue reemplazado por un 2.0 más eficiente a nivel de consumo.

    El Corrado se convirtió en un coche muy popular entre los aficionados al tuning.

    Al año siguiente le llegó el turno al interior, que vio renovados algunos botones e interruptores, además de ganar algunos indicadores y mejoras en el cierre centralizado y el sistema de sonido estéreo. También se introdujeron los faros delanteros ahumados.

    Series limitadas

    En 1991 se lanzó el Corrado Jet, que estaba disponible únicamente con el motor G60 y en cuatro colores: negro, azul, rojo y púrpura. Al año siguiente el turno le llegó al Exclusiv, pensado únicamente para Alemania en versiones 2.0 16V y VR6 en color púrpura y con techo solar.

    Para Italia y Suiza se concibio el Estoril, que contaba con llantas de dicha marca. La serie Campaign constaba de sólo seis unidades para Inglaterra con el motor VR6 y disponía de un interior más lujoso en color rojo.

    Prueba del Volkswagen Corrado G60 realizada por el canal alemán DW recientemente (con doblaje en español).

    Finalmente, 500 unidades de la serie Storm también fueron vendidas en Reino Unido en 1995 como homenaje al final de la producción del Corrado, contando con motorización VR6, llantas BBS, cuero en su interior, asientos calefactados y techo solar, entre otros lujos.

    Prototipos

    Además de los modelos estándar y las series limitadas, el Corrado también fue versionado con cuatro variantes que no pasaron de la fase prototipo. El primero de ellos fue el Magnum, que contaba con la trasera tipo Shooting Brake y del cual sólo se construyeron dos unidades en 1989.

    El G60 Limited se concibió también ese año y no pasó de las dos unidades, disfrutando de un kit de competición. La versión cabrio fue presentada en el Salón del Automóvil de Frankfurt en 1995, pero no llegó a comercializarse, al igual que la carrocería Pick Up diseñada por Karmann, al igual que la original.

    características generALES

    La silueta del Corrado es inconfundible, por muy sobria que pueda llegar a parecer.

    Especificaciones técnicas

    Amores de juventud: el Volkswagen Corrado