Volkswagen cierra la puerta de sus fábricas europeas a las marcas chinas: “No hay planes ni conversaciones”
El CEO del Grupo Volkswagen desmiente que vayan a ceder parte de sus fábricas europeas a marcas chinas. Oliver Blume asegura que no hay planes ni conversaciones con fabricantes chinos para cederles parte de su capacidad de producción de vehículos.

Hace semanas que se viene especulando con el futuro más inmediato de la red de centros de producción de vehículos que el Grupo Volkswagen tiene en suelo europeo. Los distintos informes apuntaban de manera clara que el coloso alemán abriría la puerta a fabricantes chinos con el objetivo de garantizar la supervivencia de no pocas de sus instalaciones.
Como cabría esperar, estos rumores generaron muchísimo revuelo. Y es que, pensar en la idea de que Volkswagen abra la puerta a producir coches chinos en sus fábricas europeas era algo totalmente impensable. Una idea que proviene del exceso de capacidad de producción que tiene actualmente el Grupo Volkswagen en su red europea de fábricas y que no es capaz de asimilar con sus propias marcas. Sin embargo, esta posibilidad ha sido totalmente descartada.

El Grupo Volkswagen descarta ceder parte de sus fábricas europeas a marcas chinas
Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, ha sido el encargado de poner fin a las especulaciones. El dirigente de este conglomerado automovilístico ha salido al pasado de estos rumores para, directamente, desmentirlos. Blume deja claro que a día de hoy no existen conversaciones ni tampoco planes para ceder a marcas chinas, como por ejemplo BYD, parte de su capacidad de producción de vehículos en Europa.
«Todavía tenemos un exceso de capacidad en nuestras plantas de Europa. Necesitamos abordar esta situación para seguir siendo competitivos. Actualmente no hay planes ni conversaciones con fabricantes chinos», apuntó Blume en unas recientes declaraciones publicadas por el digital Autonews. Esta idea surgió poco después de que se especulara con la posibilidad de que Volkswagen utilizara algunas de sus plantas para producir armamento militar.
El futuro de las fábricas del Grupo Volkswagen en Europa está en el punto de mira debido a la caída de los beneficios, la ralentización del coche eléctrico de batería y la creciente competencia llegada desde China. Un «cóctel explosivo» que ha obligado al coloso alemán a poner en marcha un drástico plan de recorte.

Despidos y reducción de costes, la fórmula del Grupo Volkswagen para asegurar su futuro
Volkswagen se ha comprometido con los sindicatos a evitar el cierre de fábricas. La fórmula a la que recurrió el fabricante alemán es de sobra conocida. Poner en marcha miles de despidos y, de manera paralela, establecer un agresivo plan de reducción del gasto. Blume tiene claro que es el camino correcto y la única opción viable para fortalecer la compañía a largo plazo.
Pero más allá de que pueda haber una nueva oleada de despidos en el Grupo Volkswagen o que sigan ajustando los planes estratégicos a la realidad del mercado, es innegable que tarde o temprano debe afrontarse el mencionado exceso de capacidad de producción de sus plantas europeas, y aunque a día de hoy se haya descartado, la adjudicación de automóviles de marcas ajenas al Grupo Volkswagen es una posibilidad. Sean o no marcas chinas.

