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    El WEC trabaja en el definitivo 'Balance of Performance'

    Fernando Sancho
    Fernando Sancho

    La creciente polémica y malestar entre los fabricantes presentes en GTE-Pro y GTE-Am obliga al WEC a tomar medidas de cara a 2017.

    La clave para conseguir un 'Balance of Performance' más justo pasa por un sistema de control de la presión atmosférica.

    Establecer un 'Balance of Performance' justo es una de las tareas más complejas y difíciles para un promotor. Mientras que en las Blancpain GT Series parece que se ha llegado a un equilibrio adecuado a pesar de contar con una decena de vehículos distintos, el WEC está siendo objetivo de continuas polémicas por los ajustes de rendimiento entre los distintos vehículos GT que compiten en las categorías GTE-Pro y GTE-Am. Con diez cambios en ocho pruebas, las 24 Horas de Le Mans y las 6 Horas de Shanghái han sido dos puntos críticos que bien pueden enquistar la posición de alguno de los fabricantes.

    Variar la medida de la brida de admisión, la presión del turbo o aplicar lastres no están siendo medidas efectivas para igualar el rendimiento de los vehículos GTE y fruto de ello el Ford GT se impuso con demasiada facilidad en las 24 Horas de Le Mans. Aunque casi todas las partes se han visto beneficiadas y perjudicadas a partes iguales, el departamento técnico del WEC está teniendo serios problemas para dar con la tecla, en gran parte porque existe una gran mezcla entre motores turbo y atmosféricos. También afecta el diferente grado de antigüedad de los coches.

    Con todo, el Delegado Técnico de la FIA, Denis Chevrier, ha anunciado que el WEC trabaja en un sistema de control de la presión atmosférica en tiempo real. Este sistema permitirá que las variaciones de presión atmosférica, que puede ir de 5 a 10 milibares entre distintos puntos del fin de semana, no repercutan en el 'Balance of Performance' establecido, permitiendo que cada vehículo tenga un rendimiento constante durante toda la prueba. Con esta tecnología se evitará pasajes como los de las 24 Horas de Le Mans o la abrupta pérdida de rendimiento del Ferrari 488 GTE en Shanghái.

    A groso modo, los ajustes del turbo se actualizarán a cada instante en los modelos con propulsor turbo, por lo que los coches con motor de aspiración no penalizarán por estos cambios. Así se evitará discrepancias entre las distintas jornadas de competición o incluso durante la propia carrera. Una medida que busca corregir el sistema actual que tomaba la presión atmosférica de la jornada de verificaciones o el modelo erróneo usado en las 6 Horas de Shanghái. El resto de ajustes del 'Balance of Performance' se seguirán aplicando.

    Fuente: Sportscar365 / Fotos: AF Corse / Ford Performance