El origen del Peugeot Partner se remonta al año 1996 cuando debutó en sociedad. Una puesta de largo que se llevó a cabo en el Salón del Automóvil de París y en la que compartió escenario con el Citroën Berlingo. La historia de ambos vehículos comerciales está estrechísimamente emparentada. Y es que son fruto de las sinergias internas de la antigua PSA Peugeot Citroën, ahora Stellantis.
Con la entrada en escena del Partner también se impulsó, de manera destacada, la creación de un nuevo segmento en el mercado automovilístico. El de los turismos derivados de vehículos comerciales ligeros. Su éxito comercial le ha convertido en una de las furgonetas más vendidas de todos los tiempos en la vieja Europa. Un modelo que, en sus inicios, también fue conocido como Peugeot Rancher.
Durante un largo periodo de tiempo la denominación comercial Tepee ha identificado a las versiones turismo del Partner. Con el lanzamiento de la tercera generación de esta furgoneta, que tuvo lugar en 2018, la marca optó por rebautizar este vehículo. Es aquí donde entra en escena el Peugeot Rifter.
Más allá de dicho cambio que afectó a la versión turismo, con la entrada en escena de la tercera generación del Partner se vivió un punto de inflexión para esta furgoneta. Y es que a nivel técnico se produjo una gran revolución. El Partner que podemos encontrar actualmente en los concesionarios está sustentado por la plataforma EMP2
de Stellantis. Una arquitectura para vehículos multi-energía.
La última actualización del Partner se presentó en diciembre de 2023. La furgoneta de Peugeot fue sometida a un lavado de cara, un «facelift», con el que ponerse al día en cuestiones como el diseño, la tecnología y la mecánica.
En las tres décadas de historia que tiene a sus espaldas han visto la luz numerosas versiones y/o variantes de carrocería. El Partner que podemos encontrar en el mercado está disponible en dos longitudes de carrocería. Por un lado está la versión M que mide 4,40 metros de largo. Y por otro lado está la versión XL, cuya longitud es de 4,70 metros respectivamente.
Dependiendo del tamaño de la carrocería variará, como es lógico, el espacio y capacidad de carga. El volumen de carga modular es de hasta 4,4 metros cúbicos. Puede transportar objetos con una longitud de hasta 3,44 metros. La capacidad de carga útil es de hasta 780 kilogramos.
Compite en una categoría donde la rivalidad es voraz. Debe enfrentarse a una larga lista de adversarios. Entre los principales rivales del Peugeot Partner se encuentran modelos como el Citroën Berlingo Van, el Opel Combo Cargo, el FIAT Doblò, el Toyota Proace City, el Renault Kangoo, el Ford Transit Connect, el Volkswagen Caddy y el Nissan Townstar.
La gama de motores del Peugeot Partner ha sufrido importantes cambios con el paso de los años. Unos cambios que han sido clave para que esta furgoneta se adapte a los nuevos tiempos que corren en Europa. Ahora bien, el diésel siempre ha sido el «pilar central» de la oferta mecánica del Partner. El modelo que podemos encontrar actualmente en los concesionarios está disponible con motores diésel y eléctrico.
El modelo eléctrico, conocido como Peugeot E-Partner, está siendo clave para que Peugeot impulse su ofensiva de movilidad sostenible en el ámbito de los vehículos comerciales ligeros. Una variante enchufable que sigue los pasos del desaparecido Partner Tepee eléctrico que no obtuvo el éxito esperado. Todas las motorizaciones presentan una configuración de tracción delantera.
En junio de 2026, con el lanzamiento del Peugeot Partner Active, se confirmó la llegada de una nueva tecnología de propulsión a la gama. Y es ni más ni menos que la tecnología híbrida ligera (MHEV). Una alternativa menos comprometida para los conductores que no pueden dar el salto a la movilidad exclusivamente eléctrica.
Esta furgoneta tiene sello «Made in Spain». El Peugeot Partner se fabrica en España. Y más concretamente en la planta de Stellantis localizada en Vigo, Galicia. Un centro de producción de vehículos en el que también se fabrican el resto de furgonetas compactas de Stellantis. También cabe señalar que una parte de la producción se lleva a cabo en Mangualde (Portugal).