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PruebaPeugeot 208 GTi, en marcha (III)

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Este GTi se caracteriza por un carácter adecuado para el día a día y para carreteras reviradas. No es tan radical como alguno de sus competidores. Su potencia es elevada para su chasis aunque empuja con mucha fuerza y permite rodar muy rápido en cualquier situación. ¡Descubre todos los detalles en este capítulo!.

Arrancamos, giramos la llave y su sonido me resulta familiar. No puedo decir que sea como el del 206 GTi, pero sí que me siento como en una versión ultra evolucionada de aquel mítico coche. La palanca de cambios y los pedales son metálicos como lo eran en el 206 y al engranar la primera relación me doy cuenta de que el cambio no es muy deportivo. Es muy suave pero le falta un engranaje más directo; menos blando.

La dirección es bastante dócil y suave en ciudad y se endurece solidariamente a medida que subimos de velocidad. La visibilidad es buena por todos los ángulos y los mandos del volante multifunción, bastante intuitivos. ¡Me gusta! El sonido es discreto, cosa que está bien para el día a día y a pesar de que la suspensión es algo más dura que en un 208 convencional, permite utilizar el automóvil a diario sin arrepentirnos de la compra que hemos hecho. Punto a favor.

No es un coche que pida guerra desde el primer momento pero las siglas GTi pesan mucho y hay que estar a la altura. Por ello vamos directo al grano; carretera revirada. Sin duda es el terreno donde más se puede disfrutar de la conducción de este apasionante coche y a decir verdad, a las pruebas de carretera de montaña nos hemos apuntado tres compañeros de la redacción con otros dos rivales (próximamente en Motor.es).

El Peugeot 208 es bastante rápido pero la instrumentación Head-Up no te permite ver correctamente el punto de sobrerégimen. No obstante, a medida que sube de vueltas el carácter alegre del 208 te hace sonreir mucho. ¡Cómo empuja! Es bastante adictivo y puedes enlazar curvas con una agilidad brutal. Sin embargo, llega un momento donde la dirección te transmite desconfianza y ese punto llega algo pronto a mi juicio. Enseguida te das cuenta de que el chasis se queda algo corto en relación al propulsor; no necesita tanta potencia para demostrar que es un verdadero GTi. Sin embargo, en situaciones de frenadas ha sido muy enérgico con un tacto de pedal correcto. Nos gusta el volante de reducidas dimensiones, que es muy estético. Nos gustó en el Peugeot 2008 y nos terminó de convencer en el Peugeot 208 VTi. Sin embargo, en caso de maniobras rápidas no nos ha parecido el más práctico y en el Peugeot 208 GTi echo en falta un aro de mayores dimensiones, que por otra parte estropearía el diseño interior.

¡Consejo! Un buen juego de neumáticos puede marcar una gran diferencia en este coche, así que recomiendo invertir algo de tiempo en busca de unos ‘zapatos’ deportivos en cada cambio. Lo agradeceréis en las curvas. En carretera se puede circular muy rápido con el sin apenas darnos cuenta… hasta un límite. Al fin y al cabo hablamos de un coche del segmento B que pesa 1.160 kilos. Es una máquina, pero orientada al disfrute personal y adaptada para el día a día.

¡Hablemos de consumos! El gran ‘pero’ a la hora de comprar un coche en nuestro mercado. Gracias a las técnicas ‘downsizing’, el consumo de este coche de gasolina se ha estabilizado hasta un punto impresionante, pero queríamos saber cuánto… Con el Peugeot 208 GTi nos hemos metido en el peor tráfico de 2 horas de Madrid, hemos circulado sin prácticas ECO, hemos subido a la sierra y hemos hecho recorridos diarios entre el tráfico ciudadano y la media ha quedado anclada en 8,4 l/100km. Es impresionante teniendo en cuenta que nuestras situaciones han puesto en jaque a este pequeño utilitario.

Sin embargo, queríamos ir más allá y comprobar cuánto iba a ser el mínimo consumo que íbamos a poder leer en el ordenador del coche. Hemos realizado un trayecto exclusivamente en autopista y el consumo se ha detenido en 6,5l/100km. ¡Ya quisiera en 206 GTi que tanto recuerdo! Nos gusta que las siglas GTi cada vez puedan asociarse más a coches eficientes.

Bajando las pulsaciones podemos afirmar que en ciudad es un GTi bastante dócil. Algunos de sus competidores directos no pueden presumir de tanta polivalencia, pero si hay una palabra que pueda englobar el uso deportivo y el utilitario del Peugeot 208 GTi, es equilibrio. Las dimensiones, el radio de giro y la facilidad de uso le colocan como un ciudadano ideal con una imagen muy moderna, faros con luces LED para intermitentes e iluminación diurna, elementos exclusivos y unas llantas llamativas. Sin duda, si llamar la atención y salir algunos fines de semana a divertirte un poco es una de tus máximas, este es tu coche.

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  • Comentario de propietario
    23/08/2014 (01:52)

    propietario

    "Es un truño de coche, lo llego a saber antes y no lo compro. 3 meses y dando problemas por mo decir las perdidas de potencia cuando hace calor, lamentable su intercooler del 207 diesel."

Peugeot 208 GTi, en marcha (III)
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