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    Prueba Toyota Yaris Hybrid (II): Diseño, Interior y habitabilidad

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    El nuevo Toyota Yaris lo conocimos hace un año. Este se presentó con un nuevo diseño, una imagen que la marca ha hecho extensible a otros modelos. Además se mejoró su tecnología y se refinaron todos los motores, incluyendo una versión híbrida.

    Como ya os he hablado en la primera parte de la prueba del Toyota Yaris Hybrid, la gama de este pequeño urbano es bastante extensa, habiendo modelos de tres y cinco puertas que pueden llegar a combinar un total de tres niveles de acabado y cinco variantes mecánicas, incluida la unidad híbrida de la que os hablaré detenidamente en la siguiente parte. Aún así todos Los Toyota Yaris 2015 comparten una misma imagen, un concepto de diseño heredado de su hermano pequeño.

    Hace un año el Toyota Yaris estrenó cara y concepto de diseño

    Diseño

    El Yaris, junto con el Aygo son los modelos más pequeños que Toyota presenta en el viejo continente. Ambos fueron renovados el año pasado, aunque el Yaris lo hizo meses más tarde. El Aygo estrenó un concepto de diseño denominado JPlayful, un guiño a la cultura juvenil japonesa. El Toyota Yaris 2015 también se hizo eco de este nuevo diseño, pero al estar pensado para un público más europeo, lo hace de una manera menos evidente. Al igual que otros modelos que a posterior han ido saliendo de las mesas de diseño de la marca japonesa, como el Toyota Avensis 2015.

    En el frontal vemos ese diseño en X que tanto nos asombró en el Toyota Aygo 2014. El parachoques cuenta con un tamaño considerable, teniendo en cuenta el tamaño de todo el coche. Una sola pieza recoge la parrilla, la rejilla principal y el emblema. La parrilla inferior es la que más domina en el diseño. Una gran superficie acaba en negro lacado bordeada por un aplique cromado mate que realza el diseño entero. Esta parte integra la matrícula sin necesidad de placas u otras superficies que afeen el frontal, además conecta a su vez con la rejilla superior, que al igual que la inferior va rematada con detalles cromados, integrando en este caso el emblema de Toyota con un trasfondo azul que nos indica que estamos ante una unidad híbrida.

    En cuanto al lateral, el Yaris nos presenta un aspecto bastante sencillo, nada destaca en esta zona Unos pasos de rueda discretos dejan espacio a unas ruedas que como mucho pueden montar llantas de 16 pulgadas. Una vez más Toyota nos recuerda que este Yaris es un híbrido y por ello se incluye el emblema Hybrid en ambos pasos de rueda delanteros. Por último mencionar la nervadura ascendente que recorre ambos laterales y que cruza las manetas de las puertas. Es un pequeño trabajo de diseño que ayuda a crear una mejor sensación de dinamismo y empaque del aspecto general.

    Si os acordáis de la anterior generación del Toyota Yaris, la zaga de este se mostraba muy semejante a la que vemos ahora. La verdad es que los japoneses han introducido muy pocos cambios en esta sección, aunque haberlos, los hay. El parachoques por ejemplo cambia su diseño, los catadióptricos pasan ahora a la parte baja del mismo, una zona en negro que va en contraste con el resto de la carrocería, salvo que el color de esta también sea en negro. Otro elemento que ha cambiado es el alerón superior. En esta generación este apéndice aerodinámico se hace más patente con una mayor superficie. Por último hay que hablar de los faros, que son los que más cambian, en cuanto a forma general y a grafismo de su iluminación, pudiendo llegar a ser de LED.

    La trasera es la que menos ha cambiado con respecto a la generación anterior

    Interior

    Dejando a un lado los cambios estéticos del exterior, debemos centrarnos en los del interior. Aquí si podemos decir que el cambio ha sido radical. Bien es cierto que el diseño general del salpicadero se mantiene, tampoco es que se vaya a inventar la rueda en este aspecto, pero el trabajo realizado en toda la zona delantera ha incrementado el nivel del Yaris. Todas las líneas se han suavizado, donde más se nota esto es en la manera en la que se integran las salidas de aire en la parte superior o en la forma general de toda la parte frontal de la consola, que ahora se integra mejor con el resto del salpicadero.

    Al tratarse de un restyling es obvio que hay zonas que no cambian por completo. Una muestra de ello es la parte donde se integran los controles de la climatización. Esta presenta la misma forma que su predecesor, pero en este caso todo el equipo cambia y se hace más digital gracias a una pantalla con retroiluminación azul. Lo mismo ocurre con el volante, que si bien puede ser más funcional, no cambia su diseño. Mención aparte merece todo el cuadro de instrumentos. La unidad híbrida de la que dispuse para la prueba equipa su propia zona de control, pero aun así el resto de sus hermanos de gama presentan un cuadro completamente cambiado.

    Solo los niveles más altos de equipamiento tendrán la oportunidad de incorporar un arranque mediante botón

    El resto del interior apenas varía, la única zona que recibe un cambio más drástico es el túnel central. En el caso de las unidades automáticas la palanca se acorta, gracias a dios, y toda la zona se eleva para que todo quede más a mano. Por último las tapicerías también cambian su diseño, al igual que los materiales, que se han vuelto mejores y más suaves, llegando ahora a zonas donde antes encontrábamos plásticos de dudosa calidad. Así que en general podemos hablar de cambios amplios que han mejorado todo el interior del Yaris

    Mejoras de diseño y materiales en todo el interior

    Habitabilidad

    El Yaris es un coche urbano, ya la hora de determinar la habitabilidad del mismo tengo la obligación de compararlo con otros modelos semejantes que podemos encontrar en el mercado. Modelos como el Volkswagen Polo, el Seat Ibiza o el Peugeot 208, hay muchos más ejemplos, lo sé, pero tampoco nos vamos a volver locos. En ninguno de los casos el espacio sobra, pero sí que podemos ver como se juega con las proporciones para que en mayor o menor medida se consigan mejores cotas de habitabilidad.

    Volviendo al caso particular del Yaris Hybrid hay que decir que en cuanto a espacio este sobresale por encima de la media, repito tampoco es que sobre. Como siempre las plazas delanteras no muestran problema alguno. En cuanto a puesto de conducción el Yaris ofrece niveles de comodidad muy altos. Rápidamente se encuentra la posición correcta de pedales, asiento y volante, me sorprendió lo realmente bajo que se puede llegar a ir. El puesto de conducción se ha diseñado para que todas las zonas queden al alcance de la mano, incluso el sistema multimedia Toyota Touch 2 con su pantalla de siete pulgadas. Tampoco hay quejas con respecto al puesto de copiloto.

    Las plazas traseras son las que pueden llegar a causar problemas, pero solo en el caso que los ocupantes de las plazas traseras sean realmente grandes. Yo mido 1,75 y la posición del asiento es como la que podéis ver en la imagen. Esto permite que los ocupantes de las plazas traseras disfruten de un espacio considerable teniendo en cuenta el tamaño del coche. Incluso me puedo imaginar a cuatro ocupantes realizando un viaje largo, aunque eso sí parar cada cierto tiempo no vendría mal. Tema aparte es la anchura de las plazas traseras. Bien es cierto que está homologado para cinco ocupantes, pero esa cifra la veo muy optimista si nos alejamos de la ciudad o de trayectos cortos, donde no habrá problema a la hora de albergar a tantos ocupantes.

    Los ocupantes traseros dispondrás de un buen espacio para las piernas, pero no así de ancho

    A la hora de cargar los bártulos de todos estos también encontraremos un problema. El Yaris de por sí no abusa del volumen de su maletero, ya que como mínimo presenta 286 litros, una cifra que se extiende al resto de modelos, incluido el híbrido que no pierde un ápice de espacio a pesar de contar con todo el sistema de las baterías. Aunque esta cifra está en consonancia con el resto de sus rivales, no es la idónea para realizar viajes, pero como el Yaris está pensado principalmente para la ciudad, sus 286 litros se me antojan perfectos para al trabajo que desempeñará el coche.

    A modo de resumen. Es innegable que el Toyota Yaris 2015 destaca por su diseño. Un soplo de aire fresco frente a otras marcas que apuestan por un estilo más convencional y sobrio. Aunque bien es cierto que su nueva filosofía de diseño puede llegar a no agradar del todo. En cuanto al interior, este posiblemente sea el espacio más trabajado en el restyling. Se nos presenta una parte delantera ordenada, con no muchos botones. La tecnología se ha incrementado y eso siempre es de agradecer, el sistema multimedia se maneja sin ningún problema, mediante acciones fáciles e intuitivas.

    En el interior nos encontramos con espacios para dejar objetos. Una forma de ampliar su capacidad

    En cuanto a espacio el Yaris no sorprende con cotas impresionantes, pero tampoco lo necesita. Las medidas que presenta este urbano son más que suficientes, incluso mejores, para el trabajo que se le espera, que no es otro que recorridos urbanos con poca carga. Cinco ocupantes viajaran acabarán sufriendo estrecheces en largos recorridos, pero no así en los cortos, donde el Yaris se desenvuelve como pez en el agua, y el Hybrid aún más.

    La verdad es que no sobra ni un solo litro del maletero, pero es más que suficiente para el día a día

    De esto último es de lo que tratará la última parte de la prueba del Toyota Yaris Hybrid, de su conducción. No os lo perdáis porque puede que os llevéis alguna sorpresa, yo me la lleve. Un saludo.

    Prueba Toyota Yaris Hybrid (II): Diseño, Interior y habitabilidad