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Prueba Volkswagen Passat Variant 2.0 TDI Advance, el perfecto equilibrio

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En esta ocasión estamos ante uno de los pesos pesados del segmento más familiar. El Volkswagen Passat Variant 2.0 TDI Advance se antoja como la combinación perfecta para las familias que buscan un coche espacioso a la vez que bien hecho.

Mucha gente piensa que la herencia en el mundo del motor no sirve de nada. Personalmente no estoy de acuerdo, pues generación a generación un coche va ganando solera y perfeccionando esos puntos flacos que pueda tener. El caso del Volkswagen Passat es una buena muestra de ello, que desde que fuera lanzado originalmente en el año 1973 ocho generaciones se han visto hasta llegar a la actual, y de entre toda las variantes que pueda haber, el Volkswagen Passat Variant 2.0 TDI Advance se antoja como la más equilibrada.

Un salto cualitativo de diseño ha obrado milagros en el aspecto del Passat Variant

Seguro que ya lo sabéis, pero Volkswagen en alemán significa "el coche del pueblo". Ese apelativo fue asociado en un primer momento al Bettle, sin embargo la marca alemana lo ha ido exportando a diferentes modelos, uno de ellos es el Passat, que desde un primer momento dejó claro que era el arma definitiva para las familias, el verdadero coche del pueblo actual de Volkswagen.

Como ya he dicho ocho generaciones se han visto hasta ahora. Como en temas de gustos no hay nada escrito, tengo que decir que por suerte Volkswagen, para esta nueva edición de la berlina alemana, ha corregido el que para mí fue el mayor error de la generación anterior, el diseño. Hay que reconocer que esta vez les ha quedado hasta bonito. O al menos a mi me lo parece. Sobriedad alemana, pero con un toque moderno y de buen gusto.

Un estilo más dinámico, más vistoso y sobre todo mucho menos aburrido que el anterior, que no había por dónde cogerlo. Desde que lo conociéramos por primera vez el año pasado, quedó patente la mejora, un gran trabajo de Walter de Silva, diseñador jefe de Volkswagen, que recientemente ha anunciado su jubilación. Un estilo que se ha convertido en la filosofía actual de la marca, y que ha sido exportado a otros modelos de la firma, como el Volkswagen Tiguan o el más reciente Volkswagen Touran.

Es una pena que ese gran trabajo exterior, arriesgado si tenemos en cuenta que estamos hablando de una marca alemana, no se haya hecho patente en el interior, donde una vez más vemos un aspecto más sobrio del que me gustaría. No me mal interpretéis, está bien diseñado, bien hecho, bien fabricado, pero se podría haber arriesgado un poco más con las líneas y las combinaciones. Y por favor Volkswagen, quiten ya el reloj analógico del salpicadero, que no pega nada con la tecnología ni con el diseño actual. Es un detalle añejo que no entiendo por qué se mantiene.

El interior sigue mostrando un aspecto sobrio, aunque siempre con esa sensación de bien hecho

A pesar de ese carácter sobrio del interior, es destacable la ergonomía. Todo queda al alcance de la mano del conductor. Todo está donde debe estar, botones, pantallas, controles... Es aquí donde se comprueba el largo historial del Passat, que sin ser un viejuno, ya cuenta con 42 años de historia. Por supuesto estamos ante la generación más tecnológica de todas las que ha habido, evidente. Toda ella dispuesta y preparada para hacernos la vida más cómoda y segura.

Volkswagen ha dispuesto tres niveles de equipamiento: Edition, Advance y Sport. Hay que decir que de serie ya nos encontramos elementos como el control de crucero, los sensores de aparcamiento, conexión Bluethoot y USB. Un equipamiento que podríamos denominar espartano si tenemos en cuenta los estándares actuales. Sin embargo como es habitual en Volkswagen, se pueden incluir muchos elementos opcionales, y lo bueno de estos es que nunca llegan a tener un precio excesivo.

El Passat puede incluir dispositivos tecnológicos de última generación, propios de segmentos superiores

El acabado Advance se postula como el más elegido por los clientes. Como reza el dicho: en el término medio está la virtud, y el Passat lo deja más que claro. Encontramos el asistente de frenada, el sistema Pre-Cash, climatizador trizona, regulación automática de luces y sensores de lluvia. A estos se suman, gracias a una campaña actual, faros de LED basic, radionavegador de 6,5" y pantalla de información Premium a color. Es decir, mucho más de lo que uno puede llegar a usar.

El cuadro analógico puede cambiarse por uno completamente digital

Para aquellos que busquen algo más, Volkswagen pone a su disposición un abanico de elementos de última generación. Una cantidad de gadgets tales como el salpicadero digital, al más puro estilo Audi Virtual Cockpit (630 €), cámara de 360º (825 €), acceso y arranque sin llave (500€), apertura automática del portón trasero (460 €), control de crucero adaptativo (550 €) y faros LED High (535 €), entre otros muchos. Tal y como podréis comprobar, mucha tecnología y sobre todo accesible, aunque como empecemos a sumar elementos el precio se disparará.

Prueba Volkswagen Passat Variant Advance 2.0 TDI 150 CV Manual 6v.

Como ya habéis visto hay un Volkswagen Passat Variant para cada cliente. Miles de combinaciones posibles pueden solicitarse, aunque hay una de ellas que se postula como la más elegida por los clientes, al menos en nuestro país: el Advance 2.0 TDI de 150 CV con cambio manual de seis velocidades. Como ya he dicho antes es la versión que se sitúa a medio camino en cuanto a equipamiento y rendimiento.

Antes de nada déjame decirte que no hay diferencia de tamaño entre el Variant y el Passat normal. Ambos alcanzan los 4.767 metros de largo, sin embargo la versión ranchera es capaz de mostrar 85 litros más de capacidad de maletero gracias a la mayor altura del cofre, llegando a los 650 litros, ampliables a 1.780 si abatimos la segunda fila. En cuanto al resto de medidas no hay diferencias. Es decir hay espacio por todos lados, porque esta es la gran arma del Passat.

Los asientos se abaten en una proporción 60:40 y se puede hacer desde el maletero

Vayas donde vayas te encuentras con mucho espacio a tu alrededor. Mientras que otros fabricantes prestan más atención a los ocupantes delanteros que a los traseros, Volkswagen casi otorga un mayor protagonismo a los viajeros de la segunda fila que a los de la primera. El hueco para las piernas es impresionante, al igual que de altura y de anchura. No te quepa duda que cinco ocupantes viajarán con toda comodidad. Al igual que no encontrarás ningún problema a la hora de cargar todo el equipaje.

Ya he dicho que la habitabilidad es impresionante, me cuesta decirte algún rival que lo iguale la verdad, sin embargo hay algo de lo que todavía no he hablado, y son los motores. La potencia mínima es de 120 CV, mientras que la máxima alcanza los 280 aunque este bloque de gasolina siempre está asociado al acabado más alto, a la tracción total y al cambio automático de seis velocidades. Una elección que seguramente no atraiga muchos compradores, pero que demuestra el límite de este coche.

La apuesta general será el motor diésel. En realidad es la apuesta correcta, a pesar de todos los problemas que la marca alemana está teniendo actualmente. Hay que decir que ninguno de los motores del nuevo Passat se ven afectados por estos problemas de emisiones y consumos, por lo que no hay que tener miedo a comprar uno. De entre todos los que hay, el 2.0 TDI de 150 CV es la apuesta más válida, sobre todo por la más que buena relación entre el precio-potencia-rendimiento.

El apelativo Bluemotion te permitirá lograr unos consumos ridículos dando el volumen del coche

Aunque se puede asociar a una transmisión DSG de seis velocidades (2.500 €), la configuración más empleada llega con el cambio manual de igual número de relaciones. Hay que decir que a pesar de que el DSG es más cómodo, el cambio manual funciona tan sumamente bien que te olvidarás del automático, menos en los atascos claro. La combinación es realmente sorprendente, pues son capaces de impulsar al Passat Variant más allá de lo realmente necesario.

Las berlinas no suelen prestar niveles dinámicos muy altos, no están fabricadas para tal, salvo excepciones claro. Mucho menos lo son las rancheras, que al ser más voluminosas y pesadas, suelen pecar de blandas. Pero este no es el caso del Passat. Ha sido una de las grandes sorpresas de la prueba, puesto que la comodidad de una ruta tranquila se puede combinar con una conducción un pelín dinámica. Hay que reconocer que la unidad de pruebas venía equipada con el control de chasis DCC que cuenta con diversos modos de conducción.

El Passat Variant es el espejo donde deben mirarse todos los rivales del segmento generalista

Gracias a esto se pueden reglar diversos parámetros del coche como la dureza del chasis o la dirección, así como la respuesta del motor o el rendimiento del climatizador y del control de crucero. Un gran trabajo de puesta a punto que ofrece mucho más de lo que cualquier cliente medio puede llegar a necesitar. Y es aquí cuando tengo que hablar de otra de las cualidades, sí, una más, de este motor.

4,7 metros de pura habitabilidad y comodidad. Una duda que no dejará insatisfecho a nadie

Durante todos los kilómetros que he hecho con él, aproximadamente 1.000, el Passat ha sido capaz de sorprenderme con unos consumos realmente bajos. Aunque la conducción ha sido más bien tranquila, algo normal dado el modelo, ha habido muchos momentos de máxima exigencia. Aun así el consumo siempre permaneció bajo, muy bajo, y en el cómputo global de la semana la cifra quedó marcada en un gasto de 5,3 litros cada 100 kilómetros. Un dato extraordinario que no te costará conseguir.

Conclusiones

El Volkswagen Passat Variant está pensado para las familias. Pensado para viajar sin estreches e incomodidades. Pensado para comportarse de manera soberbia con un consumo mínimo. Pensado para la dureza del día a día. El Passat Variant se puede convertir en un gran aliado para las familias. El rediseño lo ha hecho más vistoso a la vista, y la tecnología que puede llegar a contener nada tiene que envidiar a la de otros fabricantes premium, pero sobre todo lo que guarda es un tremendo espacio interior y una habitabilidad de primer orden. Puede que no sea el coche más pasional del mundo, pero sin lugar a dudas es una de las compras más lógicas que se pueden hacer.

Su depósito de 66 litros te permitirá recorrer más de 1.000 kilómetros sin tener que repostar

A todas estas cualidades hay que sumarle el motor 2.0 TDI de 150 CV. Un bloque que destaca por su refinamiento y saber estar. 150 CV más que suficientes para cualquier situación, con un rendimiento impresionante y con unos consumos que te alejarán de las gasolineras el mayor tiempo posible. Ahora bien, tienes que saber que los precios arrancan en los 28.390 euros, y que la unidad de pruebas tiene un precio de configurador cercano a los 40.000 euros. Un coste igual un pelín excesivo que lo aleja de sus rivales más directos, pero es que ninguno será capaz de ofrecerte el equilibrio que el Passat Variant es capaz de conseguir. Y eso hay que pagarlo.

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