He probado el Volvo XC40 más barato: lo que te llevas a casa por 36.700 euros
El Volvo XC40 sigue siendo uno de los SUV premium preferidos en España. Nos ponemos al volante de la versión de acceso B3 Mild Hybrid para comprobar si su confort y etiqueta ECO justifican el enorme éxito comercial del modelo escandinavo.

He convivido unos días con el Volvo más barato que te puedes comprar. Se trata del Volvo XC40 y este coche representa el volumen de ventas, el acceso a la marca y la demostración de que se puede hacer un coche elegante sin necesidad de caer en la agresividad estética que tanto se estila en los últimos años.
Aunque el mercado de los SUV compactos premium está más reñido que un examen de oposiciones, el incombustible Volvo XC40 ha sabido mantener el tipo. Se presentó en 2017 y, aunque ha recibido retoques por el camino, tiene mérito que un modelo veterano siga estando al pie del cañón. No da la sensación de ser un coche desfasado sino mas bien todo lo contrario.
Actualmente, el XC40 se comercializa en nuestro país con una gama simplificada pero muy lógica donde las mecánicas apuestan por la electrificación ligera. Las dos opciones que proponen los suecos son motores de gasolina MHEV divididos en las versiones B3 de 163 CV y B4 con 197 CV.

He convivido durante unos días con la variante B3 Mild Hybrid que sobre el papel se postula como la opción más sensata y terrenal para la mayoría. Con un precio de salida que arranca en los 36.700 euros se sitúa en una posición francamente competitiva dentro del segmento premium. Viendo cómo se han puesto los precios en el mercado automovilístico, pagar esa cifra por un SUV de marca aspiracional con etiqueta ECO suena muy razonable.
No tengo dudas de que parte de su éxito se debe a su diseño, que abrió la puerta a una gama más joven y urbana, siendo uno de los responsables de que la marca haya rejuvenecido su imagen en los últimos años. El XC40 sigue viéndose moderno, elegante y con un estatus premium innegable, demostrando que el diseño escandinavo envejece con una dignidad que ya quisieran para sí muchos de sus competidores.
Volvo XC40 B3 Mild Hybrid
Sigue siendo un SUV con una personalidad arrolladora que no necesita recurrir a líneas estridentes ni a falsas tomas de escape para llamar la atención. Su carrocería apuesta por formas rectangulares, líneas limpias y una robustez que entra por los ojos desde el primer momento.
El frontal está presidido por la ya clásica calandra de la marca y unos faros de LED con la firma lumínica del martillo de Thor, un detalle de diseño que se ha convertido en una seña de identidad inconfundible. Me gusta especialmente el diseño del pilar C, con ese ascenso tan característico de la línea de las ventanillas que le da un toque dinámico. Las llantas de aleación van desde las 17 a las 21 pulgadas, a elegir.
Me llama la atención su considerable altura libre al suelo de 205 mm, superior a lo que ofrecen muchos de sus rivales directos, lo que te permite circular por pistas de tierra sencillas sin miedo a dejarte los bajos en el primer bache pronunciado. Además, con 4.440 milímetros de longitud, 1.873 milímetros de anchura y una altura de 1.652 milímetros, no va a ser un incordio buscar aparcamiento en el centro de la ciudad.

Salón minimalista fiel al estilo escandinavo
De puertas para adentro hay una sensación de paz, orden y calidad material que se percibe nada más subirse a bordo. Los plásticos blandos abundan en las zonas superiores, los ajustes entre las distintas piezas son impecables y la sensación de solidez es innegable. En los acabados más altos, detalles como el pomo del cambio de marchas fabricado en cristal de Orrefors o las inserciones de madera natural aportan un toque de lujo.
La practicidad está bien resuelta con huecos gigantescos en las puertas e incluso una papelera extraíble en la consola central. Dependiendo del acabado, el equipamiento puede ser muy abundante. En este modelo, Volvo propone asientos y volante calefactados, cargador inalámbrico para el móvil, sonido premium Harman Kardon con 13 altavoces o un techo solar panorámico.

El cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas cumple bien su función mostrando la información de forma clara. Tiene un modo de visualización que minimiza los datos que muestra, función que me ha parecido interesante para evitar distracciones y que la vista se canse en largos viajes por carretera de noche.
El centro neurálgico es la pantalla multimedia de 9 pulgadas, un tamaño que hoy en día se queda corto frente a las pantallas gigantescas que estamos viendo en otros modelos de la competencia. Funcionalmente no tengo queja porque el sistema es rápido, responde bien y lleva Google integrado de serie, con Google Maps, Asistente de Google y Google Play Store, lo que se traduce en una experiencia de uso muy intuitiva. Por supuesto, la conectividad con Android Auto y Apple CarPlay está asegurada.

Pero los suecos han apostado por concentrar prácticamente todo en la pantalla central, incluida la climatización, y eso significa que para subir o bajar la temperatura tienes que entrar en un menú táctil. No es que el sistema sea lento ni mal diseñado, pero sí requiere más atención de la que me gustaría mientras conduzco. La consola central está totalmente despejada de botones físicos y quizá un par de ruletas analógicas habrían solucionado la papeleta de una forma mucho más eficaz.
Viajar en las plazas traseras del Volvo XC40 es una experiencia grata para dos adultos. El espacio disponible para las piernas es generoso y la altura libre al techo es suficiente para pasajeros de estatura media. Los asientos laterales pueden estar calefactados y tienen un mullido estupendo. Recogen bien el cuerpo, invitando a devorar kilómetros sin que la espalda pase factura.
El maletero homologa una capacidad de 443 litros. Tiene unas formas interiores muy cúbicas y aprovechables, un doble fondo muy práctico y un piso articulado que permite compartimentar la carga y ofrece unos ganchos para que las bolsas de la compra no vayan dando tumbos de un lado a otro. Si necesitas más espacio, los respaldos traseros se pueden abatir en proporción 60:40 para dejar una superficie de carga plana que eleva el volumen total hasta los 1.328 litros.

Cómo se comporta el motor B3 en el día a día
Bajo el capó de la versión B3 Mild Hybrid se esconde un bloque de gasolina de cuatro cilindros y 2,0 litros que desarrolla una potencia de 163 CV. Este propulsor cuenta con la ayuda de un motor eléctrico de 14 CV que asiste en las salidas y permite recuperar energía en las deceleraciones, lo que le otorga la ansiada etiqueta ECO de la DGT. La transmisión corre a cargo de una caja de cambios automática de doble embrague y siete velocidades que transmite la fuerza al eje delantero.
Con esta combinación MHEV, el SUV sueco logra una estupenda aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos y una velocidad máxima limitada electrónicamente a 180 km/h como es habitual en Volvo. El motor de 163 CV cumple de sobra para adelantar con seguridad y mantener cruceros de autopista de manera solvente. En cuanto a los consumos, he obtenido una media real de 7,3 l/100 km, una cifra correcta para su potencia y peso.
Si hay algo que me ha conquistado del XC40 B3 es lo silencioso que resulta circulando. Da igual que sea en ciudad a baja velocidad o en autovía a ritmo de crucero, el aislamiento acústico está muy conseguido, tanto por ruido aerodinámico como de rodadura. Eso se traduce en una sensación de viaje relajada que agradece muchísimo.

El comportamiento dinámico del XC40 B3 está totalmente orientado al confort de marcha. No busca ser el más ágil en curva pero pisa con aplomo en autovía y transmite una tremenda sensación de seguridad al conductor. La dirección es precisa aunque algo ligera, ideal para maniobrar en ciudad sin esfuerzo, y la suspensión se traga correctamente las irregularidades del asfalto aunque los «zapatos» no ayudan en ese sentido.
La unidad de pruebas montaba unas llantas de 21 pulgadas que, para qué nos vamos a engañar, quedan espectaculares. El problema es que unas llantas tan grandes en un coche de este tamaño penalizan la comodidad, porque el perfil de neumático se reduce muchísimo y cualquier bache se nota más de la cuenta en el habitáculo. Así que quedan chulas pero mi recomendación sería elegir una llanta más pequeña.

Rivales y precio del Volvo XC40
Con una tarifa que arranca en los 36.700 euros, el Volvo XC40 ofrece mucho por muy poco dentro del segmento premium. Sus rivales más directos son el Audi Q3, el Mercedes GLA y el BMW X1, todos ellos con renovaciones más recientes y con más tecnología de última hornada, pero también con precios de partida que rondan los 48.000 euros, una enorme diferencia.
- Diseño y calidad interior
- Insonorización y silencio de marcha
- Precio de acceso realmente competitivo
- Pantalla multimedia algo pequeña
- Ausencia de botones físicos para el climatizador
- Confort penalizado si se opta por las llantas más grandes
Aunque hay detalles por pulir como la obsesión por eliminar los botones físicos y una pantalla multimedia algo pequeña, Volvo ha sabido crear un SUV compacto que se desmarca de la competencia. Tiene un diseño interior que invita a relajarse, el motor B3 cumple de sobra para el uso familiar y sigue patente el compromiso con la seguridad que forma parte del ADN de la marca sueca.
Desde los acabados de acceso, la firma sueca incluye un compendio de asistentes a la conducción que en otras marcas obligan a pasar por caja. Si sumamos la etiqueta ECO de su motor B3 y un precio de salida inferior al de sus rivales, el XC40 se mantiene como una de las compras más inteligentes y racionales del segmento para aquellos que valoren el confort, la calidad interior y la seguridad. Un veterano de los que todavía tienen mucho que decir.
Volvo XC40 y sus rivales
P.V.P 42.397 €32.934 €
P.V.P 46.814 €42.165 €
P.V.P 48.216 €43.822 €
P.V.P 41.387 €37.253 €
P.V.P 47.261 €42.057 €















