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Volkswagen Sharan. Ponemos a prueba al transatlántico de Volkswagen

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4,8 metros de largo, 1,9 metros de ancho y 1,7 metros de alto, 7 plazas con mucho espacio y facilidad para acceder al habitáculo gracias a las puertas traseras correderas. Esta es la carta de presentación de la última generación del Volkswagen Sharan.

Los fabricantes tienen algo olvidado a los grandes monovolúmenes, Volkswagen tampoco se libra. El Sharan lleva 17 años en el mercado y ha pasado por pocas renovaciones. Esta última generación tiene un diseño más moderno y sigue la tendencia del resto de modelos de la marca.

Por nuestra redacción ha pasado el Sharan Advance 2.0 TDI BlueMotion con 140CV y cambio DSG de 6 velocidades. ¿Qué tal habrá pasado la prueba?

Por fuera

Estéticamente el nuevo Sharan sigue las líneas del resto de modelos de la marca. Si no tuviera ninguna insignia de la marca en el frontal sabríamos sin duda que es un Volkswagen. Es un diseño moderno y elegante. Quizás lo que menos nos ha gustado en el apartado del diseño exterior es la trasera del coche. Seguramente con otro diseño de pilotos traseros la cosa habría mejorado significativamente y habría seguido con la línea del frontal.

Exteriormente es grande, mide 4,8 metros de largo y 1,9 metros de ancho. Tiene una forma cuadrada, sobretodo en la parte posterior, que gracias a su altura de 1,7 metros ayuda a que tenga una gran capacidad de carga.

Los retrovisores exteriores tienen integrados los intermitentes, no son excesivamente grandes y tienen una forma curvada que ayuda no tener ruidos aerodinámicos cuando circulamos por autopista.

El acceso al habitáculo está muy cuidado. Los tiradores de las puertas son convencionales y ergonómicos, y para acceder a las plazas traseras los diseñadores de Volkswagen han apostado por puertas corredizas. Esta configuración es muy cómoda y facilita mucho la entrada a los ocupantes de la tercera fila de asientos ya que la boca de entrada al coche es mucho mayor.

Por dentro

Al sentarnos a los mandos del Sharan por primera vez tenemos la sensación de estar en un coche con grandes acabados. La verdad sea dicha, esa sensación se mantiene porque realmente es así.

El interior está pensado para grandes familias y para ser un coche de batalla. Los plásticos son blandos y las puertas están tapizadas con tela. Todo encaja bien y no tenemos la sensación de estar rodeados de plásticos duros y mal encajados que a la larga nos desquiciarían con ruidos.

El volante tiene un tacto suave y no notamos ninguna costura. Además tiene los mandos integrados para poder controlar el equipo de música, el ordenador de abordo y el manos libres del teléfono.

Tiene muchos portaobjetos, incluso debajo de las alfombrillas de la segunda fila de asientos. Además los respaldos de los asientos traseros disponen de una mesa plegable. En definitiva y como dije antes es un familiar pensado para la comodidad de los ocupantes tanto en trayectos cortos como en grandes viajes.

Es muy fácil acceder a la tercera fila de asientos, gracias a la gran boca de acceso que dispone. Las 7 plazas son reales y cómodas, aunque el hecho de montar la tercera fila de asientos nos resta gran capacidad de carga en el maletero. Un gran punto a su favor es que el sexto y séptimo asiento son plegables. En otras marcas para pasar de una configuración de 5 asientos a 7 tenemos que montar y desmontar por completo los asientos, en el Sharan sin embargo podemos elegir la configuración que deseemos sin tener que dejar nada en casa y de una forma muy sencilla. La única pega de este sistema es que nos resta algo de capacidad de carga vertical del maletero, pero la verdad es que lo notaremos poco. Al tener la tercera fila de asientos plegada dispondremos del suelo del coche totalmente plano.

El equipo multimedia del que dispone personalmente me parece muy bueno, el ordenador de a bordo ofrece toda la información necesaria, el equipo de audio ofrece unas prestaciones buenas y contaba con bluetooth para conectar el teléfono tanto para realizar llamadas como para utilizarlo como dispositivo externo de audio. Nuestra unidad de pruebas no contaba con navegador.

En marcha

La verdad es que cada día que pasaba me sentía más cómodo a los mandos del Volskwagen. He de reconocer que la primera vez que me puse a los mandos del Sharan tuve que pasar un pequeño periodo de adaptación a sus medidas. La visibilidad que ofrece es muy buena pero durante los primeros kilómetros por ciudad el pensamiento que más rondaba por mi cabeza era "por ahí no pasa". Una vez superada esa adaptación los problemas que surgieron eran para encontrar aparcamiento y las dudas si cabría bien en ese sitio. De todas formas mi unidad contaba con Park Assist. A muchos les parecerá un extra innecesario pero la verdad es que los primeros días me fue de gran utilidad. No lo usé siempre durante la prueba, pero he de recalcar que únicamente un día no fue capaz de aparcarme en el sitio, pero he de reconocer que el sistema lo tenía complicado ya que los coches que ya habían aparcados no estaban muy bien colocados.

El motor de mi unidad de pruebas era un 2.0 TDI de 140 CV. Por ciudad obtuve un consumo medio de 7,3 l/100km. En viaje por autopista dentro de velocidades legales el consumo bajó a unos 5,5 l/100km.

El comportamiento del coche me sorprendió muy gratamente, sobretodo cuando entré por carreteras reviradas. Teniendo en cuenta las medidas del coche la agilidad que mostraba por puerto de montaña me gustó. Las suspensiones son firmes y la dirección no es precisamente blanda y es muy directa. El cambio DGS es muy rápido y suave, apenas se nota como va enlazando marchas. Durante la conducción por el puerto de montaña opté por poner el cambio en modo secuencial, el motor empuja con alegría y todo unido hace que puedas llevar un ritmo alegre sin problemas y con un gran familiar. Ojo, no tenemos que olvidar que no es de carácter deportivo y que al ser tan largo tiende al subviraje.

Una vez acabado el tramo de carretera me vuelvo a adentrar en vías rápidas. La insonoridad del Sharan es muy buena y es muy aconsejable usar el Cruise Control ya que no es difícil despistarse e ir por encima del límite legal. El mayor ruido que escuché durante el trayecto provenía de los neumáticos.

En definitiva el Sharan ofrece grandes prestaciones con bajos consumos, permitiendo disfrutar de la conducción de un viaje largo con seguridad, con la respuesta necesaria para realizar adelantamientos sin problemas y con la comodidad de un gran viajero.

Datos técnicos

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