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    Quién es Eduardo Barreiros, «el Henry Ford español»

    David Plaza
    David Plaza
    9 min. lectura
    Eduardo Barreiros, uno de los grandes industriales del siglo XX.

    Uno de los empresarios españoles más importantes de la historia de España es Eduardo Barreiros, conocido por su influencia en el mundo de la automoción, especialmente por sus motores diésel.

    El legado de Eduardo Barreiros en España es sin duda altamente valioso, pues no en vano se convirtió en el mayor empresario privado del sector del automóvil de su época. Además, Barreiros patentó un sistema de conversión de motores gasolina a diésel y se hizo un gran nombre como fabricante de camiones y vehículos industriales, haciendo posible la motorización en España.

    Pero, comenzando por el principio, la historia de Eduardo Barreiros se inicia el 24 de octubre de 1919 en Gundiás, Orense, siendo el primero de cinco hermanos. Su padre, Eduardo Barreiros Nespereira, había emigrado seis meses antes a Gran Canaria, isla a la que se llevó a la familia cuatro años después tras poner en marcha una fábrica de cedazos, un utensilio que se emplea para cribar materiales de distinto grosor.

    En 1949, Barreiros patenta un sistema mediante el cual es capaz de transformar motores gasolina en diésel

    En 1925, la familia regresa a Galicia para acompañar al abuelo Francisco en sus últimos meses de vida. Allí, el padre obtiene el carnet de conducir y compra un autobús de segunda mano, un Panhard-Levasor 10 HP con el que explota una línea de autobuses local.

    Poco a poco, el negocio familiar va creciendo y Eduardo comienza a trabajar de revisor en 1931, asistiendo posteriormente a talleres de mecánica como aprendiz. Pero la Guerra Civil interrumpe su progresión y en 1936 se alista con el bando franquista en el tercio de Abárzuza, pasando posteriormente a conducir uno de los autobuses requisados a la familia y destinado al transporte de soldados heridos desde La Coruña a Oviedo. Finalmente, es destinado a la batería de antitanques en la Compañía 20.

    Ya con la guerra terminada, el padre de Eduardo amplía la flota de vehículos de su compañía mientras el joven vástago comienza a reconstruir autobuses para la línea familiar en un pequeño taller en el que también fabrica gasógenos, restaura y vende vehículos.

    BECOSA

    En 1945, tras la venta de la empresa familiar, Eduardo Barreiros funda Barreiros Empresa Constructora S.A. (BECOSA), con la que acomete trabajos de obras públicas en Orense con la ayuda de maquinaria y utensilios que fabrica él mismo.

    Dos años más tarde, le son adjudicados 80 km. de riegos asfálticos en Orense, lo que le permite inventar maquinaria que acoplar a los camiones para barrer y asfaltar. Esto hace posible el acceso a otros contratos por toda España, impulsando de manera espectacular el negocio.

    En 1949, Barreiros patenta un sistema mediante el cual es capaz de transformar motores gasolina en diésel, cosa que hace en su taller de Orense para cubrir las necesidades de los vehículos utilizados en las obras. Para empezar, realiza la conversión de dos prototipos Krupp, así como de 2000 unidades de 3HC, camiones de origen ruso utilizados en la Guerra Civil.

    Con el inicio de la década de los 50, Barreiros abre un taller en Madrid para transformar y comercializar motores. Sus hermanos se unen a él y se abre también el primer laboratorio de materiales. En 1954, se funda Barreiros Diésel, que fabrica el motor EB-6, así como CABSA, que se dedica a fabricar bombas de inyección y equipos eléctricos.

    Imparable

    La expansión de Barreiros parece no conocer límites en aquella época, iniciando la fabricación del motor EB-4 de 55 CV para turismos y vehículos ligeros, fundando también las empresas CEESA y MOSA, dedicadas a la fabricación de dinamos, arranques y reguladores, y a la comercialización de productos Barreiros respectivamente.

    Algunas de las creaciones de Barreiros pueden admirarse en este vídeo.

    En el 57 gana el concurso del Gobierno de Portugal para la construcción de 300 camiones militares todoterreno, y un año después el Ministerio de Industria español le autoriza a fabricar 1000 camiones. En 1959, llega el motor EB150 de 150 CV y también los primeros camiones civiles: el TT-90-21 y el TT-90-22. También se adentra en la fabricación de tractores conjuntamente con la alemana Hanomag, exportando vehículos industriales a Portugal, África y Sudamérica.

    Chrysler

    En la década de los años 60, Barreiros comienza a fabricar autobuses, poco antes de alcanzar un acuerdo con Chrysler Corporation para la fabricación de vehículos Dodge y Simca.

    Esto implica una gran ampliación de la empresa y sus factorías en todos los frentes, exportando productos Barreiros a un total de 27 países. En 1967, Chrysler aumenta su participación en la empresa hasta el 77% de las acciones, mientras Barreiros funda CIPSA para incorporarse al mercado petrolífero y geológico.

    Dos años más tarde, Eduardo Barreiros vende toda su participación en la empresa a Chrysler y se centra en las explotaciones agrícolas y ganaderas, de nuevo, con gran éxito.

    Cuba

    Diez años después de haber vendido a Chrysler, Eduardo Barreiros vuelve al sector de la automoción fundando DIMISA, empresa dedicada al I+D de motores diésel modulares. Uno de sus motores, el V8, gana un concurso en Cuba, lo que le abre la puerta a suscribir un acuerdo con el gobierno para la producción y supervisión de motores diésel denominados Taino B, reformando la planta de motores Amistad Cubano-Soviética. En 1984 se envían al país insular 1000 unidades de motores rusos ZIL-130 dieselizados, fabricándose también motores de 3, 4, 6 y 8 cilindros para uso agrícola y uso estacionario.

    Barreiros fabricó todo tipo de máquinas.

    En 1992, la firma Lloyd's Register, de Londres, homologa los motores modulares de 6 y 8 cilindros en V, en sus versiones industrial, automotriz y marina, pero el 19 de febrero Eduardo Barreiros fallece de forma inesperada en La Habana. Tenía 72 años y en ese momento preparaba su desembarco empresarial en Angola.

    Su legado permanece gracias a la Fundación Eduardo Barreiros y al Museo que lleva su nombre y está situado en Valdemorillo, Madrid.

    Las películas sobre Eduardo Barreiros

    La vida de nuestro protagonista fue inmortalizada en la pantalla gracias a un documental biográfico dirigido por Marco Besas y producido por Elemental Films, La Región TV y la TVG en 2007.

    En 2011, se estrenó Eduardo Barreiros, el Henry Ford español, un telefilm biográfico dirigido por Simón Casal y producido conjuntamente por Canal Sur Televisión, Continental, ETB, Salero Films, Telemadrid y Televisión de Galicia (TVG).