¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es
    • Inicio
    • Quén es
    • Quién es Henry Ford y por qué revolucionó la industria

    Quién es Henry Ford y por qué revolucionó la industria

    David Plaza
    David Plaza
    11 min. lectura
    Repasamos la historia de Henry Ford.

    Pocas personas en el mundo han influido tanto en la historia del automóvil como Henry Ford, el fundador de la marca que lleva su nombre y precursor del coche práctico y accesible para todos los públicos.

    A Henry Ford se le conoce principalmente por la relevancia de la marca que lleva su nombre y por haber sido el precursor de la primera cadena de montaje móvil avanzada en 1913, revolucionando así el proceso de manufactura con el Ford T.

    Esto no sólo indicó el camino a seguir en la industria a nivel mundial, sino que permitió reducir los costes lo suficiente como para acercar el vehículo a motor a todo tipo de usuarios, no sólo a los más pudientes.

    Pero la historia de Henry Ford no comienza en esa cadena de montaje instalada en Highland Park, Michigan, sino que lo hace un poco antes.

    La historia de Henry Ford

    Henry Ford nació el 30 de julio de 1863 en una granja de Dearborn, Michigan, en el seno de una familia muy pobre formada por Mary Litogot y William Ford. Ambos tenían descendencia inglesa, aunque previamente habían vivido en Irlanda.

    Henry fue el primero de seis hermanos: John, Margaret, Jane, Willliam y Robert, además de él y otros dos bebés que murieron el mismo día de su nacimiento. Desde sus inicios en la escuela, Henry mostró un notable interés por la mecánica y, cuando conoció a Fred Reden, creador de una máquina agrícola propulsada a vapor, comenzó a profundizar en este campo.

    La vuelta al mundo en un Ford T.

    Su pasión por los motores se trasladó a todo tipo de artilugios mecánicos y en su infancia ya era bien conocido en el pueblo como reparador de relojes, si bien la muerte de su madre en 1876 supuso un duro golpe moral y la insistencia de su padre en que se hiciera cargo de la granja le animó a mudarse a Detroit con sólo 15 años.

    A su llegada a la Ciudad del Motor, comenzó a trabajar de aprendiz de maquinista en James F. Flower & Bros. y posteriormente en Detroit Dry Dock Co. pero tres años más tarde debió volver a la granja.

    Lo que en un principio podía verse como un claro paso atrás terminó por abrirle definitivamente las puertas, ya que durante ese periodo comenzó a manejar la máquina de vapor de Westinghouse, compañía que acabó contratándole para dar servicio a los clientes.

    Detroit

    En 1988, Henry contrae matrimonio con Clara Bryant, comienza a dirigir un aserradero y nace su hijo, Edsel Bryant Ford. Tres años más tarde, es contratado por la compañía Edison y, tras dos años, es ascendido a ingeniero jefe en Detroit, pudiendo con ello ahorrar lo suficiente como para experimentar con motores de gasolina. En 1896, termina un cuadriciclo autopropulsado, lo que la anima a fundar Detroit Automobile Company, aunque su insistencia en trabajar en mejorar sus creaciones en lugar de venderlas le lleva a la bancarrota.

    Posteriormente, fundó Henry Ford Motor Company, pero de nuevo su enfoque fue el equivocado, ya que se centró plenamente en crear un coche de carreras, algo que terminó por colmar la paciencia de sus inversores, que contrataron a Henry M. Leland para impulsar las ventas. A consecuencia de ello, Henry dimitió y Leland fundó las marcas Cadillac y Lincoln.

    Ford Motor Company

    Finalmente llegó la definitiva cuando Henry fundó Ford Motor Company en 1903 conjuntamente con otros 11 inversores. Una primera exhibición en un lago helado en la que bate el récord de velocidad en tierra llama la atención del famoso piloto de la época, Barney Oldfield, que decide recorrer el país con ese coche, el Ford 999.

    A consecuencia de eso, la popularidad de Ford crece rápidamente y hace posible un viejo sueño de Henry Ford: crear un automóvil asequible y fiable. El 1 de octubre de 1908, el Ford T aparece en el mercado acompañado de una buena cantidad de novedades.

    En 1913, Ford incorporó a sus fábricas las cintas de ensamblaje móviles y un año después ya se habían vendido más de 250.000 vehículos

    El volante se sitúa a la izquierda y tanto el motor -con los cilindros en un único bloque- como la transmisión quedan tapados. También incorpora suspensiones con muelles semielípticos e inició su producción costando 825 dólares, cantidad que se fue reduciendo progresivamente con el paso de los años.

    La facilidad de conducción y reparación del Ford T pronto hicieron que se vendiera con extrema facilidad, proliferando los concesionarios y clubes automovilísticos. En 1913, Ford incorporó a sus fábricas las cintas de ensamblaje móviles y un año después ya se habían vendido más de 250.000 vehículos.

    Dos años más tarde, con el precio habiendo bajado 360 dólares, la cifra de ventas ya superaba las 470.000 unidades. Cuando la producción de este modelo finalizó en 1927, se habían vendido un total de 15.007.034 unidades. Actualmente, sigue estando entre los coches más vendidos de la historia.

    Un legado

    En 1919, Ford era ya una compañía sólida y exitosa, por lo que Henry se asocia con su hijo Edsel para acaparar el accionariado de la empresa y convertirse en propietarios únicos de la misma.

    Ese mismo año, Edsel se convierte en presidente de Ford Motor Company, cargo que ocupó hasta su fallecimiento en 1943 a consecuencia de un cáncer de estómago, momento en el que Henry debió retomar temporalmente el control de la compañía hasta delegar en su nieto, Henry Ford II, en septiembre de 1945.

    La contribución de Henry Ford al mundo de la automoción es ya icónica y a consecuencia de ello es reconocido por la American Automotive Golden Jubilee, así como por el American Petroleum Institute.

    Henry Ford, subido a su primer vehículo.

    Gracias a su compromiso con la constante búsqueda de la reducción de costes, propició el florecimiento de numerosos inventos técnicos y empresariales, incluyendo un sistema de franquicias que estableció un concesionario en cada ciudad de Estados Unidos y Canadá y en las principales ciudades de los cinco continentes.

    Entre otros logros, Ford implementó el estado de bienestar de sus empleados con salarios mínimos, 40 horas semanales y reducción de rotaciones. Además, durante su existencia la compañía se introdujo en la aviación, la prensa y la producción de materiales sintéticos, creando también la Fundación Ford en 1936 con el objetivo de promover el bienestar de la gente (excepto la de los judíos, pues era un declarado antisemita).

    El 7 de abril de 1947, Henry Ford falleció en su casa de Fairland, Dearborn, a la edad de 83 años a causa de una hemorragia cerebral. Con él murió un inventor y empresario crucial en la historia, autor del sistema de producción en serie con maquinaria especializada denominado Fordismo y con 161 patentes a su nombre.

    Las películas sobre Henry Ford

    La industria del cine no es ajena a la importancia que Henry Ford tuvo en el mundo del automóvil y en la industrialización en general durante la primera mitad del siglo XX.

    Posiblemente, la cinta más conocido sobre nuestro personaje es Ford: The Man an the Machine, una película dirigida por Allan Eastman y protagonizada por Cliff Robertson en el papel de Henry Ford.

    La cinta, producción estadounidense-canadiense estrenada en 1987, narra la vida de Ford y su familia, ganando tres premios Gemini a la mejor serie dramática, mejor dirección artística y mejor vestuario.

    También es conocida Le Mans ‘66, filme dirigido por James Mangold con Matt Damon y Christian Bale como protagonistas que narra la intensa batalla por la victoria en las 24 Horas de Le Mans entre Ferrari y Ford, compañías en ese momento dirigidas por Enzo Ferrari y Henry Ford II.

    Datos personales de Henry Ford

    En nuestra sección Quién es, puedes consultar más información sobre los personajes más relevantes del mundo del motor.