Catástrofes naturales y zonas escolares, a los coches autónomos se le acumulan los retos (o pesadillas)
Waymo, la empresa de coches autónomos de Google, se ha visto obligada a llamar a revisión a miles de sus vehículos después de que un incidente con una de ellas despertara un problema de seguridad, aunque afortunadamente no tuvo consecuencias importantes.

Cierto es que aún hay miedos y reticencias con respecto al coche autónomo, sobre todo en una Europa que mayormente aún no los ha conocido como sí lo ha conocido ya Estados Unidos o China, entre otros lugares. Esos miedos se confirman con casos como el apagón masivo de San Francisco de tiempo atrás o un nuevo caso reciente, uno de los que se pueden dar perfectamente en España.
El pasado 20 de abril, en la ciudad de San Antonio (Texas, EEUU), uno de los coches autónomos de Waymo estaba circulando sin pasajeros cuando localizó un camino sin tráfico en el que podía desplazarse más rápido hacia su siguiente destino. El problema fue que estaba sin tráfico… porque estaba inundado por el temporal que estaba haciendo en ese momento. El coche autónomo se dio un piscinazo y un buen baño.

Un coche autónomo de Waymo se tira de cabeza a una inundación
A raíz de ello, Waymo ha llamado a revisión a 3.800 robotaxis en todo Estados Unidos después de haber identificado el problema que conlleva la posibilidad de que sus coches se metan de lleno en una zona intransitable por las inundaciones. Es decir, que no sean capaces de identificar el riesgo de unas condiciones climatológicas extremas (recordemos que implica una serie de variables muy amplia) que escape a sus cálculos.
«Estamos trabajando para implementar medidas de seguridad de software adicionales e instalar mitigaciones, lo que incluye refinar nuestras operaciones durante condiciones climatológicas adversas en momentos de lluvia intensa limitando el acceso donde puedan producirse inundaciones rápidas e intensas», afirmó Waymo en un comunicado oficial, según recoge Reuters.
También ha tenido problemas en zonas escolares
Este no es el único problema que Waymo tiene entre manos ahora mismo. La NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, autoridad encargada de la seguridad vial en Estados Unidos) está investigando un caso en el cual uno de sus coches autónomos atropelló a un niño cerca de un colegio de primaria en Santa Mónica (California), el pasado mes de enero, causándole heridas leves.

Otro incidente de Waymo también tiene que ver con niños y el pasado mes de enero tuvo lugar en Texas. Y es que uno de sus coches autónomos adelantó a un autobús escolar cuando este tenía encendidas sus luces rojas - algo que en Texas está prohibido según su ley estatal, siendo sus luces rojas el equivalente a una señal de stop que el coche autónomo se saltó.
Coches autónomos y temporal extremo, un reto tecnológico
NHTSA ha afirmado que Waymo está trabajando en soluciones permanentes, además de actualizar sus mapas y mejorar sus restricciones en casos de catástrofes naturales. Es el equivalente a poner medidas ante situaciones de riesgo como la DANA de Valencia de octubre de 2024 o la que se ha vivido en Andalucía a principios de este año, en provincias como Cádiz o Málaga - zonas en las que periódicamente se producen inundaciones y afectó notablemente a las carreteras.
Mientras Verne ya tiene coches autónomos funcionando en Croacia y Tesla sigue hablando con la Unión Europea para que su FSD ya esté activo en todo el Viejo Continente - recordemos que de momento sólo se puede utilizar por parte de sus clientes de Países Bajos - la tecnología de nivel 4 SAE sigue dando pasos al frente. Ahora bien, es la manera de actuar ante imprevistos de esta magnitud lo que sigue siendo una cuestión de seguridad importante.
