Lotus lleva años atrapada entre nostalgia y dudas: Geely empieza ahora a entender su legado mágico
Aparte de recordar su ADN y a Colin Chapman, la firma británica parece tener en cuenta el verdadero ingrediente principal de lo que la hizo especial hace más de medio siglo, y no es la potencia sino lo que de verdad hace especial a un deportivo.

El pasado martes Lotus anunciaba una cosa y, a la vez, varias cosas. A priori, mostraba un primer vistazo al Lotus Type 135, un nombre del proyecto de su próximo superdeportivo híbrido (ni eléctrico, ni híbrido enchufable) con motor V8, el cual está previsto que entre en producción de cara a 2028 junto a los existentes Emira, Eletre, Evija y Emeya.
Como ya comentamos, lo que mostró la marca es más bien el concept Theory 1 de 2024, que nació en principio como coche eléctrico, pero mostrando dos salidas de escape para representar el salto al V8 híbrido. Las otras diferencias eran, en esencia, un sutil detalle en el paragolpes y una división en los pilotos traseros que no estaba en el concept que acompañó a la marca en la celebración del medio siglo de vida del Esprit S1.

Lotus cambia su rumbo dentro de Geely
En este anuncio se han medido muchos detalles: en primer lugar, la ‘producción flexible’ y la reducción de costes de su sede de Hethel, sin mencionar los 550 puestos de empleo (prácticamente la mitad de sus empleados en la histórica planta) que se perdieron. En segundo lugar, reiterando la importancia de los coches eléctricos en la marca que tiempo atrás dijo que sería 100% eléctrica para 2028 y está claro que no va a ser así.
De hecho, este V8 híbrido se llama Type 135… el nombre que iba a tener su próximo deportivo eléctrico, un coche que estaba destinado a reemplazar al Emira que lleva ya varios años en producción, tanto con motor 3.5 V6 de origen Toyota como el cuatro cilindros turbo de AMG para el Emira Turbo SE. Un coche que, además, recibe actualizaciones ahora que lo hacen más práctico y más ligero. Y esto es lo que debe estar en el centro de todo coche que salga de Lotus, ya sea de Hethel o de Wuhan.
Adiós a los planes de un sucesor eléctrico del Emira
Tampoco parece que vaya a haber un Emira híbrido enchufable, como se estimaba en un principio - de hecho, anticipan un Emira más potente y ligero que nunca para dentro de unas semanas. Que los eléctricos seguirán siendo una parte importante de las ventas es un hecho, pero no será 100% como se esperaba tiempo atrás, si bien su tecnología X-Hybrid, con arquitectura de 900 V y capacidad de cargar una batería de 70 kWh del 20% al 80% en 9 minutos, seguirá siendo una parte importante.

Más bien 60% PHEV y 40% BEV…y aún así tampoco cuadra, ya que seguirán contando con coches con motor de combustión como el Emira que se revitaliza durante este 2026 o el Type 135 que veremos para 2028. Un sucesor del Esprit que seguro que atraerá a buena parte de su clientela, tanto en Europa, China, Norteamérica, Oriente Medio y Asia-Pacífico.
El anglófilo que quiere (o eso debería) rescatar el ethos de la marca
El CEO de Geely, Eric Li, o Li Shifu, según en qué parte del mundo estés, es considerado un anglófilo, alguien obsesionado por la cultura británica. Y, en lo que al mundo del motor respecta, la idea del coche deportivo con un motor pequeño pero con un peso liviano es la quintaesencia del automóvil puramente británico. Y nadie, absolutamente nadie, llevo esto más al límite y a lo icónico que el genio Colin Chapman, tanto con coches de calle como el Elan como en Fórmula 1, la cual revolucionó en varias ocasiones: el F1 de motor central, la adopción de la aerodinámica o el efecto suelo, entre muchas otras.
En los tiempos que corren es complicado imaginarse un Elise de 720/770 kg como el de primera generación con las exigencias de seguridad de la actualidad. Por tanto, un V8 de motor central nos evoca a otro icono de la marca: el Esprit que en su generación final, el Esprit S4, llegó a montar un motor V8 con diversas variantes: V8 GT, V8 SE o el rarísimo Esprit Sport 350. Eso sí, la marca asusta con una potencia de 1.000 CV, yendo más por el camino de superdeportivos modernos en lugar de la vía del GT tradicional.

Múltiple enfoque para distintas partes del mundo
Lotus anticipa que China seguirá siendo su mercado principal con una gran inclinación hacia coches BEV y PHEV, pero la diversidad tecnológica - es decir, ofrecer también coches con motor de combustión tradicional - la ven como necesaria en Europa, donde se apoyarán en su gigantesco legado de carreras. No en vano, durante un tiempo Lotus fue el fabricante más exitoso de la Fórmula 1, por encima de McLaren, Ferrari o Williams.
En Estados Unidos también se ve potencial para superdeportivos como este Type 135 (que mantiene los nombres de códigos clásicos de la era Chapman), además de que sus SUV electrificados ahora tienen en Canadá un mercado muy interesante. Por otro lado, Lotus trata de abrirse hueco tanto en Oriente Medio como en Asia-Pacífico, estando presente ya en 25 países diferentes.
¿Os imagináis un nuevo GT3 de Lotus?
Aunque un deportivo 'superligero' resulta difícil de creer, más allá del Emira o el Type 135, Lotus parece recobrar su esencia, o parte de ella. Falta la parte de las carreras - y precisamente con el Type 135, basado en un Theory 1 que supuestamente ya tenía mucho de coche de producción, no es difícil imaginarse una versión GT3 de circuitos. De hecho, si Geely escogiera entrar en competición además de su presencia en turismos con Lynk & Co, ¿Qué mejor marca que Lotus?

