La filtración de una patente de Audi revoluciona las DSG con cambios de marcha en cero segundos
Las filtraciones de patentes de Audi no son nada habituales, pero esta vez se le ha escapado una más que interesante a la firma alemana. Se trata de una nueva estrategia de cambio de marchas en su transmisión de doble embrague que recorta los últimos milisegundos antes de insertar una velocidad.

El futuro es eléctrico, pero mientras la combustión se mantenga a flote, los fabricantes seguirán ofreciendo cajas de cambio automáticas. La cuestión es si serán mayoría las de convertidor de par o las de doble embrague. Las primeras ofrecen un mayor confort de funcionamiento, mientras que las segundas tienen una concepción más deportiva, aunque en el caso de algunos superdeportivos muy exclusivos, las manuales seguirán teniendo un hueco.
BMW así lo quiere. Los bávaros han mostrado accidentalmente un sistema de protección para las transmisiones manuales que impide cometer un error más que habitual. Porsche también ha dejado escapar una forma muy interesante para salvar el cambio manual, unas filtraciones que han terminado llegando a la marca de los cuatro aros. Audi quiere seguir profundizando en el campo de las automáticas de doble embrague, como así lo demuestra la filtración de esta patente.

Audi desafía las transmisiones de doble embrague
Desde que la transmisión automática de doble embrague se instauró en Audi, la marca alemana no ha dejado de utilizar este sistema al que bautizó como «S tronic» para distinguirla de la «DSG» de Volkswagen. En esencia era la misma, pero la S- tronic se usa en modelos con motores colocados en longitudinal. Una tecnología de doble embrague que realiza los cambios más rápidos que guiñar un ojo.
En verdad, mejorar la transmisión DCT es complicado, pero la patente de Audi que se ha filtrado, y han descubierto colegas australianos, deja claro dónde se encuentra el potencial de mejora: en el propio proceso de cambio. Audi ha tratado de reducir el tiempo que la transmisión necesita para realizar el cambio de marcha en segundo plano. El truco de la marca de Ingolstadt es empezar engranar la marcha actual antes.
Y es que, cuando una transmisión de doble embrague cambia de marcha, el sistema desacopla el embrague y desconecta la marcha seleccionada del flujo de potencia. Lo que Audi ha inventado es un sistema que comienza a seleccionar la marcha actual antes de finalizar por completo el desembrague.
Esto permite que ambos procesos se ejecuten en paralelo, no en modo secuencia, reduciendo el tiempo de preparación hasta que se engrana la marcha deseada. La patente apunta a un «punto de contacto», en el que el embrague deja de ofrecer fricción y se produce una separación sin par motor.
Audi busca cambios limpios y sin holguras en las DCT
El sistema de control detecta ese momento mediante mediciones como la presión de contacto, lo que permite determinar con gran precisión cuándo iniciar cada acción de conmutación. Esto ha obligado no sólo a pensar en el embrague, sino también en un nuevo proceso de selección de marchas. Porque antes de que un elemento del cambio se desacople por completo, existe una pequeña holgura mecánica que debe eliminarse.
¿Cómo? No se indica pero una posibilidad es colocando la nueva marcha antes del cambio. La documentación de la patente explica que la unidad de control tiene que superponer el acoplamiento y desacoplamiento de ambos embragues justo al acoplar la nueva marcha sin aplicar par motor. Eso supondría que ambos embragues patinaran durante la superposición, pero no causaría daños en ellos.
Audi no sólo quiere cambios de marchas más suaves, sino realizarlos sin interrupción en la transmisión de potencia, aunque una gran mayoría de conductores apenas lo notará. Por ahora, es pronto para saber si esta patente llegará a la producción en serie, pero no parece que suponga un importante desembolso. La DCT de siete velocidades del futuro Audi RS Q5 es toda una candidata, no los nuevos SQ7 o RS 6. Estos están equipados con una caja con convertidor de par.

