Electrificación con un diseño diferenciador
El BMW XM puede considerarse un buque insignia para el fabricante en la etapa de electrificación en la que le ha tocado nacer. Por un lado es un SUV con un diseño llamativo y por otro integra lo último en BMW M en materia de electrificación, su bloque V8 apoyado por un motor eléctrico y una batería que le permite recorrer hasta 80 km sin gastar combustible.
Ni es el más eficiente, ni el más deportivo en sentido estricto, pero es una mezcla interesante que satisfará a clientes que tengan hambre de algo diferente. Quien quiera un SUV prioritariamente "deportivo" tiene otras opciones más acertadas dentro de la gama, pero si quieres un tanque que sea muy bueno en todo, esta es una gran opción.
Su habitáculo tiene mucha calidad, tanto en los materiales elegidos como en su ensamblaje, además de emplear un sistema multimedia con una pantalla curva que se une con la instrumentación digital
La gama XM está compuesta por diferentes opciones y puede que la versión de acceso, denominada "50e", con 476 CV sea más que suficiente para la mayoría de usuarios. Un escalón por encima se encuentra una versión de 653 CV y una versión superior "Label Red" con hasta 738 CV. Estas dos últimas emplean un bloque V8 en diferentes potencias y la de acceso un seis cilindros en línea con 313 CV. En todas las versiones los motores de combustión están apoyados por uno eléctrico de 197 CV que trabajando solidariamente para generar una potencia combinada superior.
Nos gusta
- Calidad interior
- Prestaciones
Mejorable
- Peso del conjunto
- Precio de acceso
8,3
Diseño8,0
Consumo7,0
Conducción7,0
Calidades9,0
Habitabilidad8,0