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    Así será el Ferrari SF21 de Carlos Sainz y Charles Leclerc para 2021

    El Ferrari SF21 debe mejorar ostensiblemente el rendimiento de su predecesor.

    Poco a poco se van desvelando datos sobre el que será el nuevo Ferrari de Fórmula 1 para la temporada 2021. La Scuderia recibe a Carlos Sainz que, junto con Charles Leclerc, tendrá como objetivo restaurar el prestigio de la casa italiana.

    Poco a poco se acerca el momento de acelerar el paso que nos lleva a la temporada 2021, que en lo que a la pista se refiere echará a andar en marzo con la pretemporada y el primer Gran Premio en Bahréin.

    Pero antes de eso, los equipos tienen mucho trabajo en sus respectivas factorías, pues el tiempo es oro en el desarrollo del nuevo monoplaza, aunque este año las restricciones reglamentarias han limitado las opciones de evolución.

    «Lo que sí cambiará, y mucho, es el motor, que en 2020 fue el peor de la parrilla»

    Por tanto, el Ferrari SF21 de Carlos Sainz y Charles Leclerc no será más que una evolución del SF1000 de la temporada pasada, e incluirá el mismo chasis y muchos de sus elementos mecánicos.

    Lo que sí cambiará, y mucho, es el motor, que el año pasado se vio muy afectado por las directivas técnicas resultantes del acuerdo privado alcanzado con la FIA y acabó siendo el peor motor de la parrilla.

    Evolución del mismo propulsor

    A consecuencia de ello, en un principio Ferrari valoró seriamente romper con el concepto anterior y diseñar un motor completamente nuevo que incluyera la idea del turbo dividido en dos partes que tan buenos resultados le ha dado a Mercedes, pero finalmente se descartó para 2021.

    Así las cosas, Ferrari opta por mejorar numerosas áreas para de ese modo conseguir una ganancia global considerable. Algunos de esos cambios son una nueva culatadenominada «superfast», con la que se pretende conseguir una mayor atomización del combustible y, por tanto, mayor presión en la cámara de combustión con el objetivo de llegar al límite de 500 bares que marca el reglamento.

    Nuevos tiempos en Ferrari pero, ¿serán mejores?

    Además, también se ha desarrollado una nueva corona de pistones de acero, así como nuevos conductos de admisión en el árbol de levas. Paralelamente, se están estudiando nuevas aleaciones para garantizar la fiabilidad de diversos componentes del motor.

    Aunque el reglamento permite prescindir de la válvula de descarga del turbo, Ferrari ha decidido mantenerla por cuestiones aerodinámicas, desarrollando también una turbina más pequeña para mejorar la carga eléctrica, así como sistemas de recuperación de energía más eficientes para que la entrega de 160 CV permitida para el MGU-K sea más duradera durante el desarrollo de la vuelta.

    Nueva caja de cambios y carrocería más larga

    En un plano más aerodinámico, Ferrari ha desarrollado una nueva caja de cambios que permite una carrocería más larga en la zona del capó motor, lo que se denomina botella de Coca-Cola. De ese modo, se busca generar más carga aerodinámica y mejorar la fiabilidad de los tubos de escape, que en 2020 dieron muchos problemas.

    Igualmente, el sistema de refrigeración se ha revisado para poder variar el diseño de los radiadores, que en 2020 generaron muchos problemas de resistencia al avance (drag). A ello le acompañará una aerodinámica que pretende compensar los valores de carga aerodinámica perdidos a consecuencia de las limitaciones reglamentarias de este año, principalmente en el suelo del monoplaza, pero sobre todo mejorar el balance downforce-drag que tanto limitó la velocidad punta el año pasado.

    ¿Se cumplirán los objetivos marcados y podrá Ferrari al menos volver a luchar por el tercer puesto del campeonato de constructores? A partir de marzo, la respuesta.

    Fuente: Motorsport.com / Fotos: Scuderia Ferrari