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    Bakú 2018: el día que Fernando Alonso puntuó a ‘dos ruedas’

    Fernando Alonso entra en boxes con únicamente dos ruedas operativas.

    Durante la última temporada de Fernando Alonso en McLaren, el piloto español sacó a relucir todo su talento y determinación para sobreponerse a un accidente y acabar puntuando en lo que es ya uno de sus mejores momentos como piloto.

    Todo sucedió tras un toque con Sergey Sirotkin en la primera vuelta del Gran Premio de Azerbaiyán de 2018, que le dañó las dos ruedas derechas y provocó que el alerón delantero quedara destrozado. Ello forzó al español a completar más de la mitad de la vuelta con el suelo del coche arrastrando por la pista, algo que habría sido más que suficiente para que muchos abandonaran el monoplaza a un lado de la pista.

    Pero, mientras el coche de seguridad ralentizaba la carrera para permitir a los comisarios limpiar el asfalto de los restos de varios incidentes, Fernando Alonso logró llegar a boxes para que McLaren evaluara los daños, le cambiara los dos neumáticos pinchados y el alerón delantero, y le mandara de nuevo a pista.

    Fernando Alonso entra al pitlane de Bakú con muchas dificultades.

    Poco después, el equipo avisó al español de que el fondo había sufrido considerables desperfectos, perdiendo así carga aerodinámica en el elemento más importante en ese sentido. A pesar de ello, Alonso no se rindió e inició su remontada cuando el asfalto quedó listo para relanzar la carrera. «Contento con los puntos, seguramente la mejor carrera que he hecho en mucho tiempo, incluso de mi vida. Llegué al pitlane de milagro, no tenía dos ruedas, ni alerón (delantero), ni suelo. Me cambiaron las ruedas y salimos a la carrera de nuevo con el Safety Car y me dijeron que el suelo estaba muy dañado, así que pensé que no podría acabar e iría muy despacio, pero empecé a adelantar y a remontar», comentó Alonso al término del Gran Premio.

    El ritmo en la fase intermedia de la carrera no fue excesivamente competitivo y finalmente los puntos parecían escaparse, pero el accidente entre los pilotos de Red Bull abrió nuevas opciones y permitió a muchos entrar en boxes para colocar neumáticos nuevos. Ello unificó la carrera y Alonso adelantó a Lance Stroll, además de ver cómo Valtteri Bottas pinchaba y también perdía posición. «Con el último Safety Car, ganamos la posición también con Lance Stroll. El resultado con un coche que estaba medio roto es sorprendente, así que contento. Me dijeron que eran daños significativos y eso siempre es una mala noticia. Me temí lo peor», reconoció Alonso en su momento.

    Finalmente, el español de McLaren terminó en una inesperada séptima plaza. «Ha sido una carrera muy loca, el séptimo de hoy ha sido por persistencia y pundonor, creo que nadie hubiese llegado al pitlane y habrían aparcado el coche. O si hubiesen llegado, habrían retirado el coche, pero nosotros hemos luchado cada décima y cada vuelta, rozando el muro toda la carrera y seguramente ha sido la mejor carrera de mi vida», afirmó orgulloso, y con razón.

    A buen seguro, Fernando Alonso espera que su retorno a Bakú con Alpine sea mucho más sencillo, aunque con un resultado similar.