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    Brown y Boullier defienden a McLaren tras estallar el 'Freddo-gate'

    Tras las declaraciones previas de Martin Whitmarsh, un medio británico ha publicado incendiarios comentarios de uno de los empleados de McLaren.

    Zak Brown y Eric Boullier han intentado salir al paso de dichos asuntos, que se han convertido en el tema estrella en Paul Ricard.

    McLaren empieza a desplazarse por arenas movedizas y la prensa británica comienza a sacar partido de los malos resultados de una formación que aspiraba a disputarle a Red Bull el título honorífico de mejor equipo motorizado por Renault y, sin embargo, intenta no terminar la temporada como el último de ellos.

    La ruptura del contrato con Honda metió a McLaren en una burbuja de positivismo durante el invierno y los primeros resultados de la temporada parecieron aplicar algo de margen en la paciencia de la prensa, pero el desarrollo de la temporada y la enorme diferencia con Red Bull han terminado con la de muchos medios y aficionados.

    Martin Whitmarsh, que fue despedido como director deportivo en 2013 -y sustituido por Eric Boullier-, se destapó a principios de semana con unas declaraciones en las que criticaba la gestión del equipo y afirmaba que había muchos empleados de la marca descontentos con la situación. Y, finalmente, un empleado anónimo ha propiciado un artículo en Daily Mail en el que habla incluso de amenaza de huelga en McLaren.

    Freddo-gate

    Según este empleado, el personal del equipo trabaja habitualmente innumerables horas para cumplir con los plazos de desarrollo marcados y McLaren les premia con una simple barrita de chocolate. “Hemos estado trabajando todas las horas del día, sudando sangre. Y todo lo que nos dan es una barrita Freddo de 25 peniques. La administración se las entrega a los supervisores para que las repartan entre los empleados, estrictamente una por persona. Se nos dan cuando un conjunto de piezas se termina a tiempo”, afirmó en declaraciones a Daily Mail, el medio que habló con Martin Whitmarsh.

    La barrita que se ha hecho famosa tras las declaraciones de uno de los empleados de McLaren.

    McLaren tuvo un rendimiento muy decepcionante en Canadá y, según este supuesto portavoz del grupo de empleados descontentos, faltan soluciones desde los puestos de responsabilidad. “Esto demuestra lo despistados que están: en el informe del Gran Premio de Canadá, nos dijeron lo que estaba mal en el coche, pero no cómo solucionarlo. Nos lo preguntan a nosotros teniendo ellos salarios de seis cifras”.

    A cuatro de los miembros de equipo de gestión les llamamos los Intocables. Eric Boullier, Matt Morris, Simon Roberts y David Probyn

    Incluso, este empleado llega a señalar a cuatro personas en concreto, entre los que se encuentra el director deportivo actual, Eric Boullier. “A cuatro de los miembros de equipo de gestión les llamamos Los Intocables. Eric Boullier -director deportivo-, Matt Morris -ingeniero jefe-, Simon Roberts -director general de operaciones- y David Probyn -director de operaciones-. Algunos de ellos, simplemente pasean charlando, no tenemos respeto por ellos. La gente comienza a boicotear las reuniones porque son un chiste. La atmósfera es tóxica, nos gustaría ir a la huelga, pero la gente teme por su empleo”, aseguró.

    “Whitmarsh busca empleo”

    Zak Brown salió al paso de las declaraciones de Martin Whitmarsh, en las que dudaba de su enfoque a la hora de expandir la empresa en dirección a otros campeonatos ajenos a la Fórmula 1. “He visto el artículo y se me escapó una carcajada. Hemos tenido una respuesta abrumadora por parte de la gente de McLaren. Fue un buen artículo, pues llamó mucho la atención. Podría ser una sola persona de una compañía con más de 800. Es un poco decepcionante ver a alguien ir a los medios con un artículo tan trivial, pero no nos preocupa, afirmó el director ejecutivo de McLaren ante los micrófonos de Sky Sports.

    La fe inquebrantable de McLaren parece empezar a resquebrajarse.

    Según el estadounidense, Whitmarsh está buscando el modo de encontrar un empleo tras cesar su actividad en el proyecto BAR Land Rover de la America’s Cup y su rol de consultor en la FIA. “Tiene una larga historia en McLaren, con mucho éxito durante la etapa de Ron Dennis. Ahora mismo está desempleado, por lo que presumo que está buscando trabajo. Le he perdido la pista, estuvo haciendo la America’s Cup y luego estuvo brevemente en la FIA. Estoy seguro de que quiere un empleo, pero no va a tener uno en McLaren”, sentenció.

    Eric Boullier se defiende

    Por su parte, el director deportivo de McLaren, Eric Boullier, ha estado presente en la comparecencia oficial de la FIA este mismo viernes en Paul Ricard, siendo casi acorralado por diversos periodistas británicos con respecto a lo que se ha llamado el Freddo-gate.

    Boullier ha restado importancia a los comentarios de lo que considera una parte ínfima de la empresa, que incluso ha provocado el efecto contrario entre los empleados de McLaren. Creo que se trata de un par de personas que están malhumoradas, y de hecho, en cierto modo, podría ser bueno para nosotros, porque hemos tenido muchos y buenos comentarios. En este nivel de responsabilidad, obviamente todos miramos por la empresa y nos estamos asegurando de asumir nuestras responsabilidades”, admitió.

    El francés califica de divertidos los artículos relacionados con las barritas de chocolate e insta a que el personal descontento lo hable cara a cara para buscar soluciones. “Hubo un par de historias sobre algún Freddo-gate en los medios que han sido divertidas de leer. Una vez más, fue bueno, porque hemos recibido toneladas de correos electrónicos de personas que nos dicen que esto es una broma. Tal vez hay un par de gruñones. En cualquier organización hay personas que están de acuerdo o en desacuerdo. No sabemos cuál es el problema de estas personas y las hemos invitado a venir para ver cuáles son los problemas, en lugar de hablar por detrás, pidió.

    El Gran Premio de Canadá ha hecho daño en el equipo, que no esperaba un rendimiento tan mediocre.

    Ante la insistencia de la prensa británica en el asunto y en las insinuaciones de que había problemas serios de convivencia en McLaren, Boullier estuvo cerca de perder la calma, dejando muy claro su malestar. "Estás mintiendo y buscando historias. Hay una serie de gente descontenta y me gustaría saber quiénes son para llegar a una buena comunicación. Había gente en sus puestos antes de que yo llegara y a mí me ha tocado intentar reorganizar el equipo para mejorar", recordó el francés, que llegó tras el despido de Whitmarsh.

    ¿Dimitirá Boullier?

    El francés fue tajante ante la pregunta de la prensa: no tiene intención alguna de marcharse. No voy a dimitir. He ganado carreras y campeonatos con todos los equipos en los que he estado antes, incluida la F1, y esto es algo que no puedes quitarme”, respondió directamente al periodista.

    Boullier argumenta que el primer año con un nuevo motorista como Renault implica un proceso de aprendizaje y es inviable lograr un coche rápido de la noche a la mañana. “Es un viaje, no estamos en el lugar en el que queremos estar, no estamos contentos con eso. Pero es un viaje con un nuevo socio de motor: Renault. Queremos aprender a trabajar con Renault, porque es un socio diferente al del año pasado, por lo que tenemos que aprender cosas nuevas, algunas de las opciones técnicas que aún no hemos explorado”.

    No voy a dimitir, estás mintiendo y buscando historias

    A pesar de eso, admite que el MCL33 no ha cubierto las expectativas y que el objetivo pasaba por liderar con cierta solvencia el grupo intermedio. “Hace un año a estas alturas no habíamos conseguido ningún punto. Ahora estamos en la lucha por el cuarto lugar con Renault. Preferiríamos estar cómodamente instalados en cuarto lugar con cierto margen, que era uno de los objetivos que nos habíamos asignado a nosotros mismos. El coche de este año obviamente no está funcionando exactamente como esperábamos”, reconoció.

    Tras la ruptura con Honda, McLaren ha encontrado mucha mayor fiabilidad que en 2017 y se disputa con Renault el cuarto puesto del campeonato de constructores, pero la comparación con Red Bull sigue siendo dolorosa y el incremento de rendimiento puro no es excesivamente llamativo con respecto a 2017, cuando el equipo también flirteaba con los puestos de acceso a la Q3 en clasificación.

    Fotos: McLaren Racing

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