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    La Fórmula 1 planea prohibir la comunicación entre jefes de equipo y director de carrera

    La Fórmula 1 planea prohibir la comunicación entre jefes de equipo y director de carrera
    Las radios echaron fuego en la última cita del año.
    Juan Muñoz
    Juan Muñoz4 min. lectura

    Abochornado después de lo sucedido en Abu Dhabi, escenario de la lucha final por el título de pilotos y con el de constructores casi en el olvido, Ross Brawn aboga por prohibir el contacto directo entre equipos y FIA en carrera.

    La temporada 2021 de Fórmula 1 será recordada por los aficionados como una de las mejores de la historia de la categoría reina del automovilismo: 22 Grandes Premios después de que todo arrancase en Bahréin tras los test de pretemporada, Lewis Hamilton y Max Verstappen llegaron igualados a puntos a la ronda final, con todo por decidir.

    La caprichosa fortuna quiso que, para colmo, todo se resolviera en la última de las 58 vueltas del Gran Premio de Abu Dhabi. No obstante, a la intensa batalla en pista a una vuelta entre un Verstappen con gomas blandas nuevas y un Hamilton con unas duras de 45 vueltas se le sumó otra pugna muy candente... fuera del asfalto.

    Lo que mal empieza, mal acaba

    Y es que en Yas Marina se vio el culmen de una serie de rifirrafes entre la FIA y los equipos, encarnados en Michael Masi, Toto Wolff y Christian Horner, respectivamente, un desenlace que llevaba tiempo cocinándose a fuego lento después de que el director de carrera, a juicio de muchos, perdiese el control de la contienda en algún momento de la temporada.

    Los 'enganches' entre los dos contendientes por el título en Silverstone, Monza e Interlagos, curiosamente los escenarios de las tres clasificaciones al sprint del año, derivaron en la manifestación de declaraciones polémicas por parte de ambos jefes de equipo, algo que fue más allá con la intervención directa de Wolff y Horner en la conversación con Masi por la radio en Abu Dhabi.

    Cada escudería es representada por un portavoz en cada comparecencia ante los comisarios y, mientras que Mercedes cuenta con Ron Meadows, Red Bull dispone de Jonathan Wheatley para tal fin, por lo que la intromisión de los máximos responsables de estos dos equipos en los circuitos es totalmente inadmisible para la Fórmula 1.

    Propuesta de enmienda

    «No es aceptable que los jefes de equipo sometan a Michael a tanta presión durante la carrera», confesó Ross Brawn tras lo ocurrido. «Toto Wolff no puede exigir que no se saque el Safety Car, y Christian Horner no puede pedir que los doblados tengan que recuperar su posición. Eso queda a discreción del director de carrera, detendremos estos contactos el año que viene», asestó.

    Al tanto que Wolff pidió directamente a Masi que no sacase el Safety Car a causa de un accidente de Antonio Giovinazzi, puesto que influiría negativamente en la carrera de su pupilo, Horner preguntó expresamente «¿por qué no estamos quitando a esos coches doblado de en medio?», insinuando que sólo les hacía falta una vuelta de carrera.

    Masi respondió a las posteriores quejas de un Wolff exaltado, que llegó incluso a llamarle 'Mickey' en su furibunda protesta por la radio, con un «esto son las carreras», aunque la vorágine de la última vuelta dejó al responsable austríaco al borde del infarto en el box.

    Tratos como el de Jeddah entre Masi y Red Bull se asemejan a «el entrenador de fútbol negociando con el árbitro» para un Brawn que dejará su cargo en 2022, precisamente cuando la revolución reglamentaria en la que se ha involucrado verá la luz, acuerdos que se vigilarán con lupa el año que viene con la firme intención de detenerlos.

    Fuente: Auto Motor und Sport