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El plan de Andreas Seidl para devolver a McLaren a los puestos de cabeza

Una vez iniciada la recuperación, el equipo de Woking debe afrontar la fase más difícil: alcanzar a los equipos punteros.

El nuevo jefe de McLaren tiene un plan claro y agresivo con el que conseguirlo, mandando además un mensaje a sus competidores.

Andreas Seidl, jefe del equipo McLaren.

Parecía imposible ver la luz al final del túnel en un equipo McLaren que, a pesar de las continuas decepciones y trabas de los últimos años, no ha desfallecido en su empeño de volver a las posiciones dignas de la parrilla de la Fórmula 1.

El primer año tras la era Honda fue aún más decepcionante por las expectativas creadas, pero sirvió para plantar la semilla de la recuperación, que ya ha germinado y comienza a asomar en la superficie. Zak Brown supo reaccionar y puso en marcha una reestructuración que ha culminado con la reciente llegada del que ahora es el claro líder de McLaren: Andreas Seidl.

Un objetivo

El prestigioso ingeniero alemán fue contratado con una misión principal: darle a McLaren unas pautas muy concretas y claras sobre el camino a seguir para volver al lugar que le pertenece por historia y prestigio. Pero la contundencia de Seidl a la hora de guiar al equipo no ha venido acompañada de una revolución interna, sino de un pausado y reflexivo análisis de la situación real del equipo, tanto a nivel humano, como técnico y deportivo.

Pasados dos meses desde su llegada, Seidl ya ha marcado sus primeras pautas y ha realizado sus primeras peticiones, poniendo en marcha un plan a medio y largo plazo que debería comenzar a dar sus resultados en 2020, explotando de manera más evidente con la llegada del cambio reglamentario de 2021.

Una filosofía

McLaren se mueve este año en una media de 1,5 segundos por vuelta de desventaja con respecto a la pole, una cifra que sin duda requiere soluciones atrevidas y audaces para ser neutralizada. Andreas Seidl lo tiene claro y no duda en inculcar esa visión de la situación al resto del personal de McLaren.

“Soy una persona que anima a la gente a tomar riesgos para protegerles cuando algo va mal. Debemos aceptar que los errores ocurren”, dijo Andreas Seidl recientemente en Austria. “A buen seguro deberíamos prevenirlos en primer lugar o asegurarnos de que no suceden por segunda vez. Pero en la posición en la que estamos, necesitamos tomar riesgos”.

McLaren no se conforma con desafiar a los grandes de manera puntual.

McLaren ha pasado por una época muy complicada, pero nunca ha dejado de innovar a nivel técnico, presentando soluciones que posteriormente han sido replicadas por el resto de equipos de la parrilla. No es de esperar, por tanto, que Seidl encuentre mucha resistencia en un equipo que lleva en su ADN la búsqueda de la excelencia técnica, pero sí debe recuperar primero la confianza perdida.

“Para hacerlo es necesaria cierta confianza, una cierta cultura y espíritu. Y creo que es algo que debemos construir de nuevo juntos”, señala Seidl. “Cuando empecé, me impresionaron los buenos resultados conseguidos ya este año, ahora es importante continuar en esa dirección”.

Un ejemplo de esa confianza de la que Seidl habla es la temprana confirmación de Carlos Sainz y Lando Norris como pilotos titulares para 2020, borrando de un plumazo cualquier duda, rumor o tentación.

Un método

La Fórmula 1 actual, repleta de restricciones que impiden a los equipos probar y preparar grandes paquetes aerodinámicos, exige un desarrollo constante y progresivo que permita validar las novedades de manera apropiada durante los Grandes Premios. Con la fiabilidad y la mejora continua como principios inquebrantables, huyendo de la confusión a la hora de determinar qué camino es el correcto.

Una metodología que Andreas Seidl pretende perfeccionar y potenciar a través de la valentía en el diseño y los conceptos, pero sin perder de vista la atención a los detalles y la precisión en la validación del trabajo realizado.

"Una desventaja como la nuestra requiere un desarrollo agresivo"

“Lo más importante para mí es evolucionar constantemente, ver mejoras continuas”, admite Seidl. “También tomarnos nuestro tiempo para asegurarnos de que prestamos atención a los detalles en cuanto a métodos, herramientas y todo lo que utilizamos para evolucionar. Es el fundamento de un desarrollo agresivo, que es lo que requiere la situación cuando tienes una desventaja como la nuestra (con los equipos punteros)”.

No hay mejor ejemplo de todo ello que el equipo que lleva dominando la Fórmula 1 durante seis temporadas seguidas. Mercedes ha basado su éxito en la perfecta combinación de innovación y fiabilidad. “Debemos ser suficientemente valientes para tomar decisiones arriesgadas y aventuradas en los conceptos. Es algo que otros equipos con mucha experiencia y confianza como Mercedes pueden hacer”.

Una herramienta

En la Fórmula 1 el método y su implantación son cruciales, pero nada de eso es realmente efectivo sin herramientas que acompañen y se alineen con el nivel de ambición del equipo. McLaren cuenta con un túnel de viento demasiado obsoleto como para ser utilizado para el desarrollo de los monoplazas, por lo que dicho trabajo se realiza íntegramente en el túnel de viento de Toyota en Colonia (Alemania). Como es lógico, ello limita a McLaren a la hora de maximizar sus opciones técnicas y logísticas.

“Mi misión era trabajar lo antes posible en determinar nuestras fortalezas y debilidades”, explica Andreas Seidl. “Un tema inmediato fue el túnel de viento, es una obligación absoluta si quieres unirte a los puestos de cabeza, hace falta un túnel de viento moderno”.

La construcción de un nuevo túnel de viento deja claras las intenciones de McLaren.

Dicha inversión fue recientemente confirmada por McLaren, que con ello lanza un claro mensaje de ambición y compromiso no sólo a sus rivales, sino también a su personal. El equipo cuenta actualmente con un presupuesto de parrilla media/alta, pero no tiene intención de acomodarse tras los equipos punteros de manera definitiva.

“Me alegra mucho que los dueños se tomen en serio la vuelta del equipo a la cabeza y también es un claro mensaje para el exterior e internamente dentro del equipo”, afirma Seidl. “Es importante, por ejemplo, a la hora de contratar personal adicional. El destino de nuestro viaje debe estar claro”.

Claridad. Posiblemente es la palabra clave a la hora de definir el cometido que Andreas Seidl tiene en McLaren. Claridad en la guía, en el liderazgo, en la elaboración de objetivos. Ahora queda llevar todo eso a la práctica y ver si es suficiente para que volvamos a ver a McLaren ganar en la Fórmula 1.

Fotos: McLaren Racing

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