El método que Sainz ha instaurado para llevar a Williams a otro nivel: “Con un piloto así, la mitad del trabajo ya está hecho”
Williams tiene en Carlos Sainz a un líder tanto dentro como fuera del coche. El piloto español lidera el desarrollo técnico y ha contribuido de forma determinante a la mejora de los procesos de mejora.

La primera temporada de Carlos Sainz en Williams no ha estado exenta de dificultades, con numerosos problemas durante el campeonato que han impedido al español maximizar su potencial y el del FW47 con el que ha competido.
Sin embargo, entre bastidores las cosas han sido muy distintas. No han faltado el trabajo duro y los retos a superar, pero Carlos Sainz se ha convertido en un claro referente para el equipo gracias a su ética de trabajo y conocimientos de ingeniería.
«No es solamente retroalimentación: es un método»
Mejorar el coche con constancia
James Vowles fichó a Carlos Sainz con la intención de darle el mando del equipo y que lo llevara a otro nivel de eficiencia y competitividad. Y su influencia, más allá del evidente progreso aportado por el coche de este año, no se ha hecho esperar.
El director del equipo británico define al madrileño como un piloto «de los que no alzan la voz, pero que te obliga a fijarte en los detalles adecuados. Hace las preguntas que importan».
Ya desde el comienzo de la pretemporada, Carlos Sainz comenzó a buscar resultados concretos que dieron como resultado un monoplaza más predecible y capaz de crecer de forma pausada pero constante.

Su principal objetivo fue mejorar el tren delantero, el equilibrio de la frenada y la sensación al entrar en curva. Lo que ayudó a Williams a encontrar respuestas a muchas preguntas.
«Con Carlos, comprendimos mejor dónde perdíamos tiempo y por qué. No es solamente retroalimentación: es un método», explica un ingeniero del equipo británico.
Progreso durante todo el año, a pesar de todo
El Williams FW47 es uno de los monoplazas que menos novedades recibió durante el campeonato de 2025. Sin embargo, eso no le impidió mejorar y llegar al final de la temporada en gran forma, consiguiendo incluso tres podios (Sprint de Austin, Bakú y Qatar).
Su secreto consistió en ser un coche más predecible y capaz de responder a los cambios de puesta a punto, acercándose cada vez más a su máximo potencial. Esto también permitió a Carlos Sainz terminar la temporada en gran forma, equilibrando el duelo con Alexander Albon.
A este respecto, los números son claros: durante la primera mitad de la temporada, Albon superó a Sainz por 7-5 en clasificación y 7-1 en carrera, mientras que en la segunda el español le endosó al tailandés un 9-3 y un 5-4 respectivamente.
Carlos Sainz es el claro ejemplo de un piloto que aporta mucho más de lo que dicen los números o muestran las carreras. Algo que James Vowles describe a la perfección con esta frase: «Carlos aporta estructura. Aporta procesos. Y cuando un piloto te ayuda a organizar, la mitad del trabajo ya está hecho».
Fuente: Autoracer.itFotos: Williams Racing
