Williams salva el primer 'matchball' y el prestigio de Vowles en Miami, pero necesita cazar a Alpine para retener a Sainz
La reacción de Williams en Miami ha relajado la tensión en el equipo y permite a James Vowles recuperar credibilidad. Sin embargo, el objetivo mínimo, liderar el grupo de mitad de parrilla, sigue lejos, ya que Alpine es muy superior.

La confianza en Williams subió como la espuma en 2025, con un monoplaza muy superior a lo esperado y un líder sólido y convincente: James Vowles. Sin embargo, todas las promesas asociadas a ello quedaron en nada en febrero, cuando el equipo anunció que se perdería la primera semana de test de pretemporada.
Luego, llegaron los test de Baréin, que dejaron claro que el retraso no obedecía a un tema menor, pues el monoplaza presentado en pista era francamente deficiente. Finalmente, con el comienzo del campeonato, Williams confirmó que había perdido su lugar en el grupo de mitad de parrilla y apenas podía mantenerse delante de Cadillac y Aston Martin.
El parón de abril le da una oportunidad a Williams
Tras una pretemporada escasa y poco útil, Williams comenzó el campeonato a contracorriente y con la sensación de haber perdido toda su credibilidad y la de su jefe, James Vowles. No era para menos, ya que este había prometido un nuevo avance que consolidara al equipo en el top 5 y le permitiera acercarse al grupo de cabeza.
Además, Williams había sacrificado por completo el desarrollo del coche de 2025 para centrarse en el FW48 de este año, pero el resultado fue sumamente decepcionante.
Afortunadamente para el equipo británico y su máximo responsable, la cancelación de los grandes premios de Baréin y Arabia Saudí le han dado el tiempo extra que echaron en falta en invierno, recuperando parte del terreno perdido y devolviendo a Williams a la lucha por los puntos.
«El receso nos dio la oportunidad de tomar un respiro, ponernos al día y formar un plan no solo para Miami, sino hasta el final de la temporada para volver a colocarnos en una posición sensata», reconocía James Vowles en Miami.

El objetivo es cazar a Alpine
En el circuito urbano del estado de Florida (habrá que ver en otro tipo de circuitos si esto se confirma), Williams ha pasado de estar descolgado del grupo de mitad de parrilla a superar a Haas, Audi y Racing Bulls, colocándose a cierta distancia de Alpine, aún claramente por delante.
Se trata de un primer paso que devuelve a Williams a la buena dirección, pero que necesita de varios más para confirmar que el equipo ha superado la crisis de este invierno.
«Básicamente, todas las áreas estaban trabajando a su máxima capacidad y eso a pesar de un invierno difícil en el que la gente dedicaba muchas horas», ha afirmado un James Vowles que, sin embargo, considera que volver a la posición de 2025 es lo mínimo exigible para este año.
«Sin embargo», prosigue, «la desventaja es tan grande que es un pequeño paso y tenemos que seguir dándolo en todas las carreras para poder marcar una diferencia tangible. Para mí, [el éxito] será cuando lleguemos al final del desarrollo del coche, que será después de las vacaciones de agosto, y esté en la parte alta del grupo de mitad de parrilla».
La llave para retener a Sainz
James Vowles y Williams no se juegan solo su prestigio, futuro y los millones que da el campeonato de constructores, que al fin y al cabo son los tres pilares sobre los que se asienta un proyecto.
También está en juego la continuidad de Carlos Sainz, que se ha consolidado como líder de Williams en los circuitos. El piloto español termina contrato con el equipo a finales de año y, aunque tiene la oportunidad de renovar por dos temporadas más, esto solo ocurrira si la formación británica cumple sus expectativas.
El plan pasaba por progresar con respecto a 2025 para, a más tardar en 2028, convertirse en aspirante al título mundial. Ahora, como mucho, Williams puede igualar lo del año pasado y James Vowles ya desliza que 2030 es una fecha más razonable en lo que a ganar se refiere.
Puede que Carlos Sainz decida que otros proyectos están más avanzados y consolidados, por lo que podría decidir cambiar de equipo en 2027. Este sería un duro golpe para Williams, que ha basado buena parte de su proyecto en la idea de tener dos pilotos de envergadura que rindan a gran nivel.
De momento, Williams ha dado el primer paso y le ha demostrado a Carlos Sainz que es capaz de revertir la situación y recuperar varias décimas por vuelta para colocarse en la pelea por los puntos.
Ahora, el objetivo es cazar a un equipo Alpine que cuenta con aproximadamente medio segundo por vuelta de margen. De conseguirlo, el equipo afincado en Grove muy probablemente convencerá al español de que merece la pena seguir apostando por este proyecto.
Fotos: Williams Racing
