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Así es la película fotovoltaica traslúcida capaz de generar electricidad en cualquier superficie

Así es la película fotovoltaica traslúcida capaz de generar electricidad en cualquier superficie
La tecnología Asca ya funciona en edificios como el Novartis Pavillon.
David Plaza
David Plaza4 min. lectura

Tras 10 años de desarrollo, Asca ha instalado ya su película fotovoltaica orgánica, traslúcida y flexible en varios edificios de Europa. Se trata de un film que tiene capacidad para producir electricidad independientemente de las condiciones ambientales y atmosféricas.

El Grupo Armor, de origen francés, ha invertido 10 años y 100 millones de euros en el desarrollo de una película fotovoltaica con propiedades muy interesantes y que abren la puerta a su aplicación en todo tipo de superficies.

De hecho, ya ha sido instalada en diferentes edificios y construcciones, como el Solar Mesh Dance del artista Björn Schülke; las balaustradas de un edificio residencial de Möhringen, Alemania; la fachada del BVIP Media-Novartis Pavillon de Basilea, Suiza; el Solar Decathlon Europa de Wuppertal, Alemania o un invernadero solar en Carlow, Irlanda.

Cómo funciona la película solar de Asca

La película desarrollada por Asca para el Grupo Armor se basa en la tecnología de tinta solar basada en polímeros fotoactivos.

En concreto, la tinta se imprime en cinco capas sobre una película de PET (tereftalato de polietileno) flexible. Este material es ampliamente utilizado en todo tipo de envases de plástico, así como en textiles, maquinaria, películas fotográficas y artículos de iluminación, entre otros.

El Novartis Pavillon de Basilea utiliza la tecnología Asca en su fachada interactiva.

A continuación, esta película de PET tintada se envuelve en dos capas protectoras frente a agentes externos y rayos ultravioleta. Además de su capacidad fotovoltaica, esta es ligera (menos de 500 gramos/m2) y flexible, lo que permite su instalación en cualquier superficie.

No sólo eso, también es traslúcida al 50 %, gracias a lo cual se integra con facilidad en acristalamientos sin bloquear la luz entrante.

Proceso de fabricación sostenible

Para la elaboración de la película, no se utilizan disolventes, ni metales raros u otros materiales exóticos. De igual modo, el proceso de fabricación es energéticamente eficiente y sólo son necesarios tres meses para compensar la cantidad de energía utilizada en dicho proceso.

«Si imprimiéramos tantas películas solares como cintas de transferencia térmica (cintas con tinta incorporada para impresión), produciríamos más que toda la energía de la central nuclear francesa cada año», afirma Hubert de Boisredon, director general del grupo Armor.

Construcciones que ya utilizan la película fotovoltaica traslúcida.

«Actualmente, fabricamos 13.000 kilómetros de cinta de transferencia térmica al día, lo que suponen 2000 millones de metros cuadrados al año. Incluso si tomamos sólo 1000 millones, con la producción actual produciríamos 60 gigavatios (GW) de energía eléctrica. Eso es toda la central nuclear francesa, cuando funciona. La solución está delante de nosotros», reitera.

La tecnología Asca también permite realizar la película en diferentes colores. De hecho, ya se comercializa en azul, verde, rojo y gris. Además, ofrece un coeficiente de temperatura positivo, por lo que no experimenta pérdidas de eficiencia con el aumento de temperatura. Esto la hace ideal para condiciones climáticas extremas. Finalmente, es capaz de operar con niveles de intensidad lumínica muy bajos, siendo apta para lugares sombríos o incluso interiores de edificios.

Fuente: Ecoinventos / Fotos: Asca